"JESUS YO CONFIO EN TI"
Quince minutos con Jesús Misericordioso
Obras de misericordia.
Jesús Misericordiosísimo, sé muy bien que tú quieres de nosotros obras de misericordia, hechas por amor a los hermanos, porque en ellos te vemos a ti. Por eso te ruego que me ayudes a compadecer a mis prójimos y darme a ellos, ejercitando las obras de misericordia en los tres grados que nos has enseñado, es decir, con la obra, con la palabra y con la oración.
Que yo realice muchas obras de misericordia en el día, y si no puedo hacerlo, que al menos ayude con mi palabra a todos. Si tampoco puedo ayudar con mi palabra, entonces que lo haga con la oración, que siempre está a mi alcance para ejercitar la misericordia con los vivos y los difuntos.
Jesús, sé muy bien que debo practicar la misericordia para obtener tu Misericordia divina, ya que tú eres misericordioso con los misericordiosos, pero eres justo con los duros de corazón.
Quiero aprovechar ese secreto que nos diste en el Santo Evangelio, que es que practiquemos la misericordia para obtenerla de Dios.
¡Te amo, Jesús mío, y quiero arder de amor por ti y por los hermanos, para aliviar las miserias con las que me encuentre en el camino de mi vida! Con tu ayuda estoy seguro de lograrlo. ¡Bendito seas por siempre, Jesús!
jueves, 17 de mayo de 2012
martes, 15 de mayo de 2012
Obtener misericordia.
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Obtener misericordia.
Todos somos más o menos pecadores, y todos necesitamos de la misericordia de Dios. Y Jesús nos ha revelado un secreto en el Evangelio, que quien sea misericordioso con los demás, también obtendrá misericordia de Dios.
¿Y qué esperamos para comenzar a hacer obras de misericordia, ya sean corporales o espirituales? ¿Acaso estamos tan seguros de nuestra salvación eterna? ¿Algún ángel nos ha revelado que estamos confirmados en gracia? ¡No! Simplemente estamos estancados y presumiendo que nos salvaremos con seguridad por el solo hecho que nosotros somos nosotros.
No nos engañemos, porque el Señor quiere obras hechas con amor, porque nos ha creado para que demos frutos, y siendo compasivos y misericordiosos con los hermanos, merezcamos la Vida eterna.
No hace falta salir a los barrios pobres para practicar la misericordia, sino que a nuestro alrededor siempre hay alguien necesitado de nuestro auxilio, socorro, consejo, limosna, palabra de aliento.
Seamos buenos de verdad, como bueno es Dios. Es decir que cuando el Señor en el Evangelio nos ha dicho que seamos perfectos como perfecto es el Padre eterno, nos ha querido decir que seamos buenos como Bueno es Dios Padre, con lo cual nos ha dicho que no hay techo ni límite para ser buenos, siempre hay posibilidad de ser más buenos de lo que somos actualmente. Así que derramemos amor a manos llenas que el premio es grande.
Jesús, en Vos confío.
Obtener misericordia.
Todos somos más o menos pecadores, y todos necesitamos de la misericordia de Dios. Y Jesús nos ha revelado un secreto en el Evangelio, que quien sea misericordioso con los demás, también obtendrá misericordia de Dios.
¿Y qué esperamos para comenzar a hacer obras de misericordia, ya sean corporales o espirituales? ¿Acaso estamos tan seguros de nuestra salvación eterna? ¿Algún ángel nos ha revelado que estamos confirmados en gracia? ¡No! Simplemente estamos estancados y presumiendo que nos salvaremos con seguridad por el solo hecho que nosotros somos nosotros.
No nos engañemos, porque el Señor quiere obras hechas con amor, porque nos ha creado para que demos frutos, y siendo compasivos y misericordiosos con los hermanos, merezcamos la Vida eterna.
No hace falta salir a los barrios pobres para practicar la misericordia, sino que a nuestro alrededor siempre hay alguien necesitado de nuestro auxilio, socorro, consejo, limosna, palabra de aliento.
Seamos buenos de verdad, como bueno es Dios. Es decir que cuando el Señor en el Evangelio nos ha dicho que seamos perfectos como perfecto es el Padre eterno, nos ha querido decir que seamos buenos como Bueno es Dios Padre, con lo cual nos ha dicho que no hay techo ni límite para ser buenos, siempre hay posibilidad de ser más buenos de lo que somos actualmente. Así que derramemos amor a manos llenas que el premio es grande.
Jesús, en Vos confío.
viernes, 23 de marzo de 2012
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Obras de Misericordia
Corazón de carne.
Dice la Escritura que en los Últimos Tiempos, al aumentar la maldad en el mundo, la caridad se enfriará en muchos. Y es lo que está pasando actualmente, que con tanto abundar de injusticias, los buenos se van como enfriando y todos nos vamos como retrayendo y replegando en nosotros mismos, sin tener en cuenta las necesidades de nuestros hermanos.
Si bien esto está profetizado y es lo que está sucediendo actualmente; el darnos cuenta de ello ya es como que nos hace abrir los ojos para que no nos dejemos llevar por esto, sino que hagamos el esfuerzo de seguir siendo misericordiosos y caritativos, teniendo un corazón de carne, que no se nos vuelva un corazón de piedra para nuestros prójimos.
En Belén no quisieron darle hospedaje a la Sagrada Familia. ¿Qué gloria hubiera tenido la casa que abriera las puertas para ella? Recordemos las palabras del Apóstol, que muchos, sin saberlo, han dado alojamiento a ángeles. Porque Dios está realmente en el peregrino, en el que sufre y está necesitado.
Tratemos de no dejarnos llevar por la dureza que se quiere como meter en nuestras entrañas, sino sigamos siendo buenos y serviciales con todos.
Jesús, en Vos confío.
Obras de Misericordia
Corazón de carne.
Dice la Escritura que en los Últimos Tiempos, al aumentar la maldad en el mundo, la caridad se enfriará en muchos. Y es lo que está pasando actualmente, que con tanto abundar de injusticias, los buenos se van como enfriando y todos nos vamos como retrayendo y replegando en nosotros mismos, sin tener en cuenta las necesidades de nuestros hermanos.
Si bien esto está profetizado y es lo que está sucediendo actualmente; el darnos cuenta de ello ya es como que nos hace abrir los ojos para que no nos dejemos llevar por esto, sino que hagamos el esfuerzo de seguir siendo misericordiosos y caritativos, teniendo un corazón de carne, que no se nos vuelva un corazón de piedra para nuestros prójimos.
En Belén no quisieron darle hospedaje a la Sagrada Familia. ¿Qué gloria hubiera tenido la casa que abriera las puertas para ella? Recordemos las palabras del Apóstol, que muchos, sin saberlo, han dado alojamiento a ángeles. Porque Dios está realmente en el peregrino, en el que sufre y está necesitado.
Tratemos de no dejarnos llevar por la dureza que se quiere como meter en nuestras entrañas, sino sigamos siendo buenos y serviciales con todos.
Jesús, en Vos confío.
miércoles, 21 de marzo de 2012
Confianza en Jesús.
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Confianza en Jesús.
Cuando pecamos, y nuestros pecados nos parecen imperdonables, en lugar de correr hacia Dios, hacia Jesús, nos escondemos como Adán en el Paraíso, después de su pecado, porque tenemos miedo de Dios. Y justamente deberíamos proceder a la inversa, es decir, lanzarnos a los brazos amorosos y misericordiosos de Jesús, para que nos perdone, nos bese en la herida y nos levante del suelo para que sigamos caminando por el camino del amor.
Pero es que está también a nuestro lado del demonio, que nos inspira desconfianza en el perdón de Dios, miedo y desesperación.
Debemos saber esto para ponernos en guardia, y hacer el propósito de que PASE LO QUE PASE, seguiremos confiando en Jesús y en su Bondad y Misericordia, porque Jesús es bueno y no quiere castigarnos, sino todo lo contrario, cuando pecamos, Él nos quiere levantar y ayudar a seguir en el camino del bien.
No pequemos nunca, jamás. Pero si pecamos, no nos acobardemos ni desanimemos, sino corramos a Jesús, que nos esperará oculto en el Sacerdote y recibamos el perdón y el aliento para seguir cantando las misericordias del Señor.
Confianza en Jesús.
Cuando pecamos, y nuestros pecados nos parecen imperdonables, en lugar de correr hacia Dios, hacia Jesús, nos escondemos como Adán en el Paraíso, después de su pecado, porque tenemos miedo de Dios. Y justamente deberíamos proceder a la inversa, es decir, lanzarnos a los brazos amorosos y misericordiosos de Jesús, para que nos perdone, nos bese en la herida y nos levante del suelo para que sigamos caminando por el camino del amor.
Pero es que está también a nuestro lado del demonio, que nos inspira desconfianza en el perdón de Dios, miedo y desesperación.
Debemos saber esto para ponernos en guardia, y hacer el propósito de que PASE LO QUE PASE, seguiremos confiando en Jesús y en su Bondad y Misericordia, porque Jesús es bueno y no quiere castigarnos, sino todo lo contrario, cuando pecamos, Él nos quiere levantar y ayudar a seguir en el camino del bien.
No pequemos nunca, jamás. Pero si pecamos, no nos acobardemos ni desanimemos, sino corramos a Jesús, que nos esperará oculto en el Sacerdote y recibamos el perdón y el aliento para seguir cantando las misericordias del Señor.
lunes, 5 de marzo de 2012
AYUDAR A QUIEN LO NECESITA
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Ayudar al que lo necesita.
Los hombres, desde nuestra más tierna edad, necesitamos la ayuda de Dios por supuesto, y también de otros hombres. Así nuestros padres nos han dado la ayuda necesaria para que crezcamos, nos han cuidado. Y luego, cuando fuimos creciendo, seguimos necesitando de diversas ayudas, que nos fueron formando y haciendo crecer.
Con esto Dios nos quiere mostrar que también nosotros, aunque a veces nos creamos autosuficientes, hemos necesitado y seguimos necesitando la ayuda de los demás hombres, y también de Dios.
Por eso, viendo nuestra vida, tenemos que acudir presurosos a ayudar a los prójimos que necesitan de ayuda, y que tal vez nadie ayuda.
No solamente la ayuda debe ser material, puede ser espiritual, con la oración, el ofrecimiento de sufrimientos y contrariedades, y también el dar buen ejemplo y buenos consejos.
Tomemos el ejemplo de Dios, que constantemente nos está ayudando y proveyendo todo lo necesario para vivir esta vida en la tierra. Hagamos nosotros lo mismo con quienes más necesitan ser ayudados, y así seremos hijos de Dios no sólo de nombre, sino que lo seremos realmente, pues tendremos con Él la semejanza.
miércoles, 29 de febrero de 2012
VALOR DEL SILENCIO
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,
Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,
"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
Valor del silencio.
552 Además de los votos veo una regla importantísima; aunque todas son importantes, ésta la pongo en el primer lugar y es el silencio. De verdad, si esta regla fuera observada rigurosamente, yo estaría tranquila por las demás. Las mujeres tienen una gran inclinación a hablar. De verdad, el Espíritu Santo no habla a un alma distraída y charlatana, sino que, por medio de sus silenciosas inspiraciones, habla a un alma recogida, a un alma silenciosa. Si se observara rigurosamente el silencio, no habría murmuraciones, amarguras, maledicencias, chismes, no sería tan maltratado el amor (23) del prójimo, en una palabra, muchas faltas se evitarían. Los labios callados son el oro puro y dan testimonio de la santidad interior.
Comentario:
¡Qué hermosas palabras sobre el silencio!
Porque hay que saber que Dios comunica sus luces en el silencio y no en el ruido. Esto lo sabe Satanás, que en el mundo hace mucho barullo para distraer a las almas y que éstas no escuchen el llamado de Dios y sus inspiraciones.
Si los hombres hicieran un poco de silencio, no sólo exteriormente, sino también en sus almas, acallando la imaginación y el divagar de la mente, entonces el mundo cambiaría en poco tiempo, porque la humanidad anda sin norte porque no se detiene a pensar y a meditar un poco en silencio.
Al menos nosotros, católicos convencidos, tratemos de conservar el silencio y hablar sólo lo que sea edificante para el prójimo y para gloria de Dios.
Jamás debemos criticar ni murmurar, y menos herir con palabras a nuestros hermanos, sean quienes sean, incluso enemigos.
A unos nos costará más guardar silencio, especialmente a las mujeres, que necesitan comunicarse y hablar mucho. Pero vale la pena el esfuerzo, tomando el ejemplo de María Santísima, que también era mujer, pero que supo guardar celosamente el silencio.
Es que nos conviene a nosotros mismos porque Dios habla y comunica sus luces en el silencio. Por este motivo es también que faltan vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, porque el ruido del mundo moderno impide a los jóvenes escuchar la voz del Señor que los llama.
sábado, 25 de febrero de 2012
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Lucha inicial.
“Tiene que suplicar el alma recién convertida, porque de lo contrario caería nuevamente.”
(Diario #146 – Santa Faustina Kowalska)
Comentario:
Los primeros tiempos de la conversión son los más duros, porque el espíritu del mal no quiere perder su presa y pone en juego toda su maldad para hacernos caer nuevamente en sus redes. Por eso tenemos que perseverar en la oración, a través de la cual nos vienen todos los auxilios de Dios.
Ya lo dice el Apóstol, que resistamos al diablo firmes en la fe, y huirá de nosotros. O sea que si somos constantes en rechazar las tentaciones y sugestiones diabólicas, y por medio de la oración apagamos los dardos encendidos que nos lanza el Maligno, saldremos victoriosos y luego de una corta lucha, pasaremos a tiempos de bonanza, tranquilidad y paz.
Pero siempre tenemos que rezar, porque de lo contrario volveríamos atrás y a la esclavitud del pecado.
Nuestra vida espiritual debe ser un constante crecer hacia la cima, e incluso las caídas nos deben servir en esta subida, orando y levantándonos cada vez que caemos, por medio de una sincera confesión con el sacerdote, y empuñando el arma infalible de la oración confiada, a Dios y a la Santísima Virgen.
viernes, 24 de febrero de 2012
miércoles, 15 de febrero de 2012
Quince minutos con Jesús Misericordioso
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Quince minutos con Jesús Misericordioso
Un lugar.
Jesús Misericordiosísimo, estoy contento porque sé que me tienes preparado un lugar en el Cielo, donde seré para siempre feliz a tu lado, y ninguna fuerza me podrá quitar de Ti, porque Tú eres más poderoso que todos y nadie pueda arrebatar nada de tus benditas manos.
Ayúdame a pensar en ese bendito lugar que me tienes preparado, especialmente en los momentos de tristeza y prueba de esta vida, para que no baje los brazos y siga luchando con la mirada puesta en aquel sitio de delicias.
Pero también te ruego que ya desde esta tierra comience a gustar las dulzuras del Paraíso que me tienes prometido, puesto que sé que muchos santos han comenzado a vivir su Cielo en la tierra. Entonces yo también te pido con insistencia que me des un adelanto de esa felicidad inefable que me espera en el más allá, para poder vivir con esperanza y confianza este tiempo presente, que es de prueba y merecimiento.
Y así como yo tengo ese lugar elegido en el Paraíso, así también quiero que prepares uno semejante para cada miembro de mi familia, porque los quiero a todos conmigo, junto a Ti, para siempre felices y unidos a tu amor.
¡Gracias Jesús, porque sé que me escuchas y que Tú eres el más interesado en que todo esto se haga realidad y que cada uno de los míos ocupe su lugar junto a Ti!
martes, 14 de febrero de 2012
Vestir al desnudo.
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Vestir al desnudo.
Siempre hay en nuestro ropero o placard, alguna ropa que ya no usamos y que está en buenas condiciones, y que podemos obsequiársela a un pobre que no tiene vestido. Entonces el cuerpo de ese pobre, la carne de aquel cuerpo hablará a Dios de nosotros, de nuestra caridad, y Dios nos colmará de bendiciones de todo tipo.
Si supiéramos todo lo que recibimos al practicar la misericordia con los hermanos, no dejaríamos pasar ni un solo momento en que no realicemos alguna de las catorce obras de misericordia.
Dios fue el primero que realizó esta obra de vestir al desnudo, pues lo hizo cuando vistió con túnicas a Adán y Eva, después de que cometieron el pecado. Imitemos entonces a Dios, y vistamos a los pobres hombres que están desnudos, con harapos.
Y ojalá seamos lo suficientemente valientes y desprendidos como para dar algo que usamos y que nos gusta, e incluso que es nuestra prenda preferida para salir de paseo o simplemente vestirnos en alguna ocasión especial. Porque aunque a veces parezca como que nos arrancamos un pedazo de carne al dar esa ropa, la obra ante Dios es de un valor casi infinito, y de paso practicamos la santa pobreza y el desprendimiento, que es necesario tener para no estar apegados a esta tierra y a las cosas materiales.
Demos con caridad nuestra ropa, antes de que los ladrones nos las roben y nos quedemos desnudos y sin el mérito de haber practicado la misericordia.
Jesús, en Vos confío.
sábado, 11 de febrero de 2012
Canal de misericordia.
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Canal de misericordia.
Uno de los principales canales por donde fluye la Misericordia de Dios hacia los hombres, es la oración.
Efectivamente Dios ha dejado una conexión directa con Él, para transmitirnos su Misericordia infinita. Está en nosotros saber aprovechar este canal, y rezar todos los días para obtener las gracias de Dios y sus consuelos.
Con la oración lo podemos obtener todo, ya que Dios ha dado tan gran poder a la oración, que Él se rinde a un alma que sabe orar insistentemente y con fe y humildad.
Si el mundo necesita un milagro de la Misericordia de Dios, debemos pedirlo con nuestra oración confiada puesto que el Señor no desoirá el clamor de muchas almas que se unan en la tierra para pedir ese milagro.
No desperdiciemos nuestro tiempo en tonterías o en pasatiempos inútiles, sino llenemos nuestros días de oración, en especial el Santo Rosario y la Coronilla de la Misericordia, porque con la oración abrimos el Corazón de Dios y hacemos que lluevan sobre el mundo y sobre todos nuestros seres queridos, las gracias y favores celestiales, que Dios tiene preparados desde siempre, pero que sólo concede a quienes se los piden por medio de la oración.
Canal de misericordia.
Uno de los principales canales por donde fluye la Misericordia de Dios hacia los hombres, es la oración.
Efectivamente Dios ha dejado una conexión directa con Él, para transmitirnos su Misericordia infinita. Está en nosotros saber aprovechar este canal, y rezar todos los días para obtener las gracias de Dios y sus consuelos.
Con la oración lo podemos obtener todo, ya que Dios ha dado tan gran poder a la oración, que Él se rinde a un alma que sabe orar insistentemente y con fe y humildad.
Si el mundo necesita un milagro de la Misericordia de Dios, debemos pedirlo con nuestra oración confiada puesto que el Señor no desoirá el clamor de muchas almas que se unan en la tierra para pedir ese milagro.
No desperdiciemos nuestro tiempo en tonterías o en pasatiempos inútiles, sino llenemos nuestros días de oración, en especial el Santo Rosario y la Coronilla de la Misericordia, porque con la oración abrimos el Corazón de Dios y hacemos que lluevan sobre el mundo y sobre todos nuestros seres queridos, las gracias y favores celestiales, que Dios tiene preparados desde siempre, pero que sólo concede a quienes se los piden por medio de la oración.
viernes, 27 de enero de 2012
Obras de Misericordia
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Obras de Misericordia
Palabra de aliento.
¡Cuántas veces los hombres nos desanimamos y desalentamos ante las adversidades de la vida! Es el arma preferida del demonio el desaliento, que utiliza contra las almas para enredarlas en pecados y llevarlas paulatinamente a la depresión, a la tristeza y desesperación.
Por eso ¡qué gran obra de misericordia realiza el que dice unas palabras de aliento a quien está abatido! Con unas pocas palabras se puede salvar un alma, salvar una vida. Y así como Dios pedirá cuentas hasta de la más mínima palabra inútil que hayamos dicho; también dará un gran premio a quien haya dicho palabras edificantes, y entre éstas, las que hayan sido de consuelo y aliento.
No cometamos el error de descorazonar aún más a quien está descorazonado. Porque muchas veces en lugar de ayudar a levantarse a una persona, la tiramos más hacia abajo, y como que ayudamos a lapidarla, le tiramos piedras, en lugar de quitarle las piedras que otros le han tirado.
Y en esto, como en todo, hay que ser buenos; porque si somos buenos, entonces actuaremos bien y no seremos malvados con quienes están tristes o agobiados, desalentados o alicaídos, y Dios nos recompensará con la alegría espiritual. Y si alguna vez el desaliento nos alcanza, Dios nos mandará quien nos consuele y aliente, porque quien fue misericordioso, también obtendrá misericordia.
Jesús, en Vos confío.
miércoles, 25 de enero de 2012
Rosario de las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Rosario de las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo
Fue nuestro Señor mismo quien enseñó estas invocaciones a una humilde hermana del Monasterio de la Visitación de Santa María de Chambery (Francia), sor María Marta Chambón que falleció el 21 de marzo de 1907.
Este rosario fue aprobado por el Papa San Pío X.
“El camino de mis Llagas es tan sencillo y fácil para ir al cielo”.
“...Deseo tus súplicas...”
“Todas las palabras que se dicen con motivo de mis Santas Llagas me causan placer, un placer indecible...”
“¡Las cuento todas!...”
“Con mis Llagas ganas mucho y sin fatiga”.
“De mis Llagas salen frutos de santidad”.
“Concederé todo cuanto me pidas con la invocación de mis Santas Llagas”.
“Todo lo obtendrás por mis Llagas, porque es el mérito de mi Sangre, que es de un valor infinito”.
“Con mis Llagas y mi Corazón puedes conseguirlo todo”.
“El que esté necesitado que venga con fe y confianza, que saque constantemente del tesoro de mi Pasión y de los agujeros de mis Llagas”.
Se reza con un rosario común.
Al comenzar decimos:
– Oh! Jesús, Redentor Divino, sé misericordioso con nosotros y con el mundo entero.
– Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
– Perdón y misericordia, Jesús mío cúbrenos de los peligros con tu preciosa Sangre.
– Eterno Padre, ten misericordia de nosotros por la Sangre de Jesucristo, tu único Hijo.
En las cuentas del Padrenuestro se dice:
Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas.
En las cuentas del Avemaría se dice:
Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de tus Santas Llagas.
Al terminar el rosario se dice tres veces:
Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas.
PROMESAS que nuestro Señor se dignó hacer a sor María Marta
a favor de las almas que recen estas invocaciones.
“Debes repetir con frecuencia cerca de los enfermos esta invocación: Jesús mío, perdón y misericordia, por los méritos de tus Santas Llagas. Esta oración aliviará a su alma y a su cuerpo. Muchas personas experimentarán la eficacia de esta aspiración”.
“El pecador que dijese la oración siguiente: Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas, obtendrá su conversión”.
“Ofréceme a menudo estas aspiraciones que te he enseñado, para ganarme pecadores, porque tengo hambre de almas”.
“Mis Santas Llagas son un bálsamo reconfortante en el sufrimiento”.
“Mis Llagas curarán las tuyas”.
“No habrá muerte para el alma que descanse en mis Llagas; ellas dan la verdadera vida”.
“Las Santas Llagas tienen un poder maravilloso para la conversión de los pecadores”.
“Por mis Llagas puedes desarmar mi justicia”.
“Mis Llagas cubrirán todas tus faltas”.
“Deseo que los sacerdotes den estas aspiraciones de mis Llagas, con frecuencia a sus penitentes en el Santo Tribunal”.
“Mis Llagas te salvarán infaliblemente. Ellas salvarán el mundo”.
“La oración a las Santas Llagas lo comprende todo”.
“El alma que durante su vida ha honrado y aplicado las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, y las ha ofrecido al Padre Eterno por las almas del Purgatorio, será acompañada en el momento de la muerte por la Santísima Virgen y los ángeles. Nuestro Señor en la Cruz, resplandeciente de gloria, la recibirá y la coronará”.
“Hija mía, cada vez que ofreces a mi Padre los méritos de mis divinas Llagas, adquieres una fortuna inmensa”.
“Por mis Santas Llagas puedes merecer y obtener lo que sea conveniente para todas tus necesidades, sin detallarlas”.
“Las Santas Llagas dan valor a todo”.
“Los que honren mis Llagas tendrán un verdadero conocimiento de Jesucristo”.
“Las almas que oran con humildad y meditan mi Pasión, tendrán una participación en la Gloria de mis divinas Llagas, recibirán una hermosura y una gloria deslumbradora”.
“Así como hay un ejército levantado para el mal, hay también un ejército levantado por Mí”.
“Con estas invocaciones eres más poderosa que un ejército para detener a mis enemigos”.
“El rosario de la Misericordia hace contrapeso a mi justicia... detiene mi castigo”. “Es necesario propagar esta devoción”.
Rosario de las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo
Fue nuestro Señor mismo quien enseñó estas invocaciones a una humilde hermana del Monasterio de la Visitación de Santa María de Chambery (Francia), sor María Marta Chambón que falleció el 21 de marzo de 1907.
Este rosario fue aprobado por el Papa San Pío X.
“El camino de mis Llagas es tan sencillo y fácil para ir al cielo”.
“...Deseo tus súplicas...”
“Todas las palabras que se dicen con motivo de mis Santas Llagas me causan placer, un placer indecible...”
“¡Las cuento todas!...”
“Con mis Llagas ganas mucho y sin fatiga”.
“De mis Llagas salen frutos de santidad”.
“Concederé todo cuanto me pidas con la invocación de mis Santas Llagas”.
“Todo lo obtendrás por mis Llagas, porque es el mérito de mi Sangre, que es de un valor infinito”.
“Con mis Llagas y mi Corazón puedes conseguirlo todo”.
“El que esté necesitado que venga con fe y confianza, que saque constantemente del tesoro de mi Pasión y de los agujeros de mis Llagas”.
Se reza con un rosario común.
Al comenzar decimos:
– Oh! Jesús, Redentor Divino, sé misericordioso con nosotros y con el mundo entero.
– Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
– Perdón y misericordia, Jesús mío cúbrenos de los peligros con tu preciosa Sangre.
– Eterno Padre, ten misericordia de nosotros por la Sangre de Jesucristo, tu único Hijo.
En las cuentas del Padrenuestro se dice:
Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas.
En las cuentas del Avemaría se dice:
Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de tus Santas Llagas.
Al terminar el rosario se dice tres veces:
Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas.
PROMESAS que nuestro Señor se dignó hacer a sor María Marta
a favor de las almas que recen estas invocaciones.
“Debes repetir con frecuencia cerca de los enfermos esta invocación: Jesús mío, perdón y misericordia, por los méritos de tus Santas Llagas. Esta oración aliviará a su alma y a su cuerpo. Muchas personas experimentarán la eficacia de esta aspiración”.
“El pecador que dijese la oración siguiente: Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas, obtendrá su conversión”.
“Ofréceme a menudo estas aspiraciones que te he enseñado, para ganarme pecadores, porque tengo hambre de almas”.
“Mis Santas Llagas son un bálsamo reconfortante en el sufrimiento”.
“Mis Llagas curarán las tuyas”.
“No habrá muerte para el alma que descanse en mis Llagas; ellas dan la verdadera vida”.
“Las Santas Llagas tienen un poder maravilloso para la conversión de los pecadores”.
“Por mis Llagas puedes desarmar mi justicia”.
“Mis Llagas cubrirán todas tus faltas”.
“Deseo que los sacerdotes den estas aspiraciones de mis Llagas, con frecuencia a sus penitentes en el Santo Tribunal”.
“Mis Llagas te salvarán infaliblemente. Ellas salvarán el mundo”.
“La oración a las Santas Llagas lo comprende todo”.
“El alma que durante su vida ha honrado y aplicado las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, y las ha ofrecido al Padre Eterno por las almas del Purgatorio, será acompañada en el momento de la muerte por la Santísima Virgen y los ángeles. Nuestro Señor en la Cruz, resplandeciente de gloria, la recibirá y la coronará”.
“Hija mía, cada vez que ofreces a mi Padre los méritos de mis divinas Llagas, adquieres una fortuna inmensa”.
“Por mis Santas Llagas puedes merecer y obtener lo que sea conveniente para todas tus necesidades, sin detallarlas”.
“Las Santas Llagas dan valor a todo”.
“Los que honren mis Llagas tendrán un verdadero conocimiento de Jesucristo”.
“Las almas que oran con humildad y meditan mi Pasión, tendrán una participación en la Gloria de mis divinas Llagas, recibirán una hermosura y una gloria deslumbradora”.
“Así como hay un ejército levantado para el mal, hay también un ejército levantado por Mí”.
“Con estas invocaciones eres más poderosa que un ejército para detener a mis enemigos”.
“El rosario de la Misericordia hace contrapeso a mi justicia... detiene mi castigo”. “Es necesario propagar esta devoción”.
Por los pecadores.
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Por los pecadores.
Dios vino a la tierra por los pecadores. ¿Y nosotros tenemos dudas aún de que Dios nos ama? ¿Dudamos de su perdón y de su bondad hacia nosotros, tanto más grande cuanto más miserables somos?
Si Dios tuviera que volver a morir por cada uno de nosotros para salvarnos, lo volvería a hacer.
Esta confianza en Dios debe ser el motor que nos impulse a una santa audacia, para decirle a Dios que hemos pecado, pero que nos arrepentimos de corazón, y que queremos a partir de hoy ser mejores y más buenos.
¿Quién no cae de vez en cuando? ¿O quién no cae muchas veces, incluso en los mismos vergonzosos pecados? Pero basta que no nos quedemos en el suelo, sino que nos levantemos con una sincera y completa confesión ante el sacerdote, en quien está Jesús escondido, y entonces, si perseveramos en la lucha, alcanzaremos al fin la victoria de la virtud, y Dios habrá hecho con nosotros una gran obra de Misericordia, que todos contemplarán con asombro en el Cielo.
sábado, 21 de enero de 2012
Pensamiento sobre la misericordia
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Pensamiento sobre la misericordia
Misericordioso.
Jesús me dijo: Trata de conocer a Dios a través de meditar sus atributos. (Diario #30)
Comentario:
Jesús le dice a Sor Faustina que trate de conocer a Dios meditando sus atributos. Y el principal atributo de Dios es su Misericordia. Por eso cuando más contemplemos la Misericordia de Dios, tanto mejor conoceremos a Dios.
Pensemos que Dios es infinitamente Misericordioso, y que todas sus obras están coronadas por la Misericordia. Incluso en el Infierno hay beneficiados por su Misericordia, puesto que muchos de los que están allí les llegó la muerte antes de que cometieran más pecados, y así fueran más castigados. Además, si Dios tuviera que castigar con el rigor que merecen los pecados, el Infierno debería ser miles de veces más atroz de lo que es ahora.
Todo lo que Dios quiere o permite es por amor hacia nosotros, es decir, por su Misericordia que todo lo va disponiendo para el bien de los hombres.
No hay nada tan eficaz para amar cada vez más a Dios, como el meditar en su Bondad, en su Misericordia, puesto que así vamos conociendo a Dios y ya no le vemos como un Dios castigador y justiciero, sino como un Padre amoroso, que hasta cuando castiga lo hace con amor, porque busca el bien de sus criaturas, aunque a veces sea doloroso el castigo.
Misericordioso.
Jesús me dijo: Trata de conocer a Dios a través de meditar sus atributos. (Diario #30)
Comentario:
Jesús le dice a Sor Faustina que trate de conocer a Dios meditando sus atributos. Y el principal atributo de Dios es su Misericordia. Por eso cuando más contemplemos la Misericordia de Dios, tanto mejor conoceremos a Dios.
Pensemos que Dios es infinitamente Misericordioso, y que todas sus obras están coronadas por la Misericordia. Incluso en el Infierno hay beneficiados por su Misericordia, puesto que muchos de los que están allí les llegó la muerte antes de que cometieran más pecados, y así fueran más castigados. Además, si Dios tuviera que castigar con el rigor que merecen los pecados, el Infierno debería ser miles de veces más atroz de lo que es ahora.
Todo lo que Dios quiere o permite es por amor hacia nosotros, es decir, por su Misericordia que todo lo va disponiendo para el bien de los hombres.
No hay nada tan eficaz para amar cada vez más a Dios, como el meditar en su Bondad, en su Misericordia, puesto que así vamos conociendo a Dios y ya no le vemos como un Dios castigador y justiciero, sino como un Padre amoroso, que hasta cuando castiga lo hace con amor, porque busca el bien de sus criaturas, aunque a veces sea doloroso el castigo.
viernes, 20 de enero de 2012
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Perseverar en la oración.
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Perseverar en la oración.
Jesús Misericordioso, Rey de mi alma y de mi vida, te ruego que me ayudes a perseverar en la oración, porque sé muy bien que sin la oración mi alma languidece. Que yo aprenda de Ti, que en los momentos más angustiosos de tu vida, orabas con más insistencia y perseverancia. En cambio a mí me sucede lo contrario: cuanta más angustia y tristeza siento, tanto menos rezo. Y tendría que ser al revés, que cuanto mayor angustia y desconsuelo sienta, deberá ser mayor el tiempo de oración, que si no puedo hacer con palabras y oraciones ya hechas, al menos con el corazón y con las palabras que me salgan en esos momentos, que te invoque en mi ayuda.
Jesús, ¡cuánto me falta para ser perfecto! Parecería que en lugar de avanzar voy retrocediendo en la vida espiritual. Pero creo que esto es una ilusión porque Tú me vas llevando de la mano, y aunque nadie perciba el cambio que hay en mí, ni siquiera yo mismo lo perciba, igual voy avanzando porque Tú me vas transformando y me vas asimilando a Ti.
¡Te amo, Jesús de la Divina Misericordia! Te ruego que me colmes de tu amor y me des ánimo y constancia para rezar constantemente.
¡Bendito seas Señor!
martes, 27 de diciembre de 2011
Un buen consejo.
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Un buen consejo.
Un buen consejo puede tener consecuencias muy grandes, puesto que la persona que lo recibe no sólo se beneficia ella si lo acepta, sino que puede ser origen de muchas buenas obras y salvación de almas.
Nunca demos malos consejos ni incitemos a ninguno al mal y a la maledicencia, porque si hasta de toda palabra ociosa pedirá cuenta el Señor en el Juicio, ¡cuánto más pedirá cuenta en el Juicio de toda palabra mala y de todo consejo diabólico!
Efectivamente cuando damos un mal consejo, hacemos la función del demonio, que aconsejó a Eva a desobedecer a Dios. ¡Cuántos hay que aconsejan un divorcio, un aborto, un crimen, una venganza, un suicidio! Tal vez nosotros lo hemos hecho alguna vez. Entonces es tiempo de arrepentirnos y purificar nuestro interior, creando en nosotros un nuevo corazón, para saber aconsejar cosas buenas, siendo así semejantes a los Ángeles Custodios, que saben dar siempre buenos consejos a los que están bajo su tutela.
Dios nos da tiempo y nunca es tarde para volver a empezar. Sólo es tarde cuando ya estamos condenados en el Infierno. Pero mientras tanto, si tenemos vida sobre la tierra, estamos a tiempo de cambiar y hacer penitencia, volvernos buenos consejeros, tratando de borrar el mal que hemos hecho, con el bien que podemos hacer ahora y en el futuro que Dios, misericordiosamente, nos otorga.
No perdamos tiempo inútilmente, porque todos tenemos pecados y todos hemos fallado a Dios y a los hermanos. A partir de hoy, de ahora mismo, comenzaremos una nueva vida, siendo como ángeles buenos que guían a sus hermanos hacia el Cielo y no hacia el Abismo infernal.
Jesús, en Vos confío.
Un buen consejo.
Un buen consejo puede tener consecuencias muy grandes, puesto que la persona que lo recibe no sólo se beneficia ella si lo acepta, sino que puede ser origen de muchas buenas obras y salvación de almas.
Nunca demos malos consejos ni incitemos a ninguno al mal y a la maledicencia, porque si hasta de toda palabra ociosa pedirá cuenta el Señor en el Juicio, ¡cuánto más pedirá cuenta en el Juicio de toda palabra mala y de todo consejo diabólico!
Efectivamente cuando damos un mal consejo, hacemos la función del demonio, que aconsejó a Eva a desobedecer a Dios. ¡Cuántos hay que aconsejan un divorcio, un aborto, un crimen, una venganza, un suicidio! Tal vez nosotros lo hemos hecho alguna vez. Entonces es tiempo de arrepentirnos y purificar nuestro interior, creando en nosotros un nuevo corazón, para saber aconsejar cosas buenas, siendo así semejantes a los Ángeles Custodios, que saben dar siempre buenos consejos a los que están bajo su tutela.
Dios nos da tiempo y nunca es tarde para volver a empezar. Sólo es tarde cuando ya estamos condenados en el Infierno. Pero mientras tanto, si tenemos vida sobre la tierra, estamos a tiempo de cambiar y hacer penitencia, volvernos buenos consejeros, tratando de borrar el mal que hemos hecho, con el bien que podemos hacer ahora y en el futuro que Dios, misericordiosamente, nos otorga.
No perdamos tiempo inútilmente, porque todos tenemos pecados y todos hemos fallado a Dios y a los hermanos. A partir de hoy, de ahora mismo, comenzaremos una nueva vida, siendo como ángeles buenos que guían a sus hermanos hacia el Cielo y no hacia el Abismo infernal.
Jesús, en Vos confío.
viernes, 23 de diciembre de 2011
Dios tendrá misericordia de ti
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Dios tendrá misericordia de ti
Tú, que sufres, que necesitas desesperadamente de Dios, que quieres ver, necesitas ver sus milagros contigo, ¡prepárate!, porque Dios tendrá misericordia de ti, y tú verás cambiar, para bien y mejor, todas tus cosas, porque has sido fiel, porque has creído en Aquel que todo lo puede, que es Dios, y lo has hecho tu Señor, al que sirves como un humilde esclavo, sin quejarte, aguantando las palizas que te ha ido dando la vida, porque sabes que no sólo existe la bondad y el bien en este mundo, tantas veces cruel, sino que existe también el mal, y aquí viven los malos junto a los buenos, esperando la siega de todos, confiando en la Justicia Divina, que tiene sus propias leyes, la única Ley que prevalece en todos los tiempos, la Ley Santa de Dios, los 10 Mandamientos, escritos por el dedo de Jahveh, Dios, ¡Dios!
Verás, mi amado hijo-a, que Dios tendrá misericordia de ti. Confía en Aquel que dispuso la Ley como tal, y ¡síguela!
Cumple con la Ley de Dios, porque es DE DIOS.
De ahora en adelante, proponte cumplir la Ley Sagrada de Dios, los 10 Mandamientos, escritos en tablas y en el sano corazón de toda persona, y así y sólo así, te podrá alcanzar, tocar, y podrás sentir, la Santa Misericordia de Dios.
Como Isabel, confía en Dios, y tendrás en tu vida las pruebas de su Amor, porque Dios te Ama, ¡a ti!, ¡sí!, ¡a ti!
P. Jesús
lunes, 28 de noviembre de 2011
Anticipar el juicio.
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Anticipar el juicio.
Si tenemos miedo al juicio de Dios, ya sea en el momento de nuestra muerte o al fin del mundo, ¿por qué entonces no anticipamos el juicio haciendo obras de misericordia, puesto que quien es misericordioso, obtendrá misericordia de Dios y no será juzgado por Él?
¡Cuánto tiempo desperdiciamos cada día, pudiendo hacer buenas obras y ayudando de muchas formas a nuestros hermanos! Porque no siempre es necesario que las obras de misericordia sean exteriores, sino que también pueden ser interiores, como la oración y el sacrificio.
En estos días hemos festejado a Nuestro Señor Jesucristo como Rey del universo. Y en la lectura del Evangelio escuchamos cómo el Señor, cuando venga a juzgar a vivos y muertos, pedirá especialmente cuentas de la misericordia que hemos o no practicado con los hermanos. Porque todo lo que hacemos o no hacemos a los prójimos, también lo hacemos o no lo hacemos a Jesús mismo, pues Él está en cada hombre, especialmente en los más necesitados y pobres del mundo.
¡Qué desperdicio de tiempo! ¡Cómo nos arrepentiremos un día de haber sido tan indolentes y perezosos en el apostolado y la caridad! ¡Cuánta mayor gloria tendríamos en el Cielo y para siempre, si en esta tierra hubiéramos practicado más obras de amor y misericordia!
¡Y Dios quiera que no vayamos al Infierno, porque ahí sí que maldeciremos el tiempo perdido y desaprovechado, pasado en frivolidades y no pocas veces en actividades pecaminosas!
Jesús, en Vos confío.
sábado, 26 de noviembre de 2011
Mensaje de Misericordia
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Mensaje de Misericordia
Paciencia.
Santa Teresa de Jesús ha dicho que la paciencia todo lo alcanza. ¡Y cuánta necesidad de paciencia tenemos los hombres para vivir en este mundo! Porque tendremos que tener paciencia con los demás, y también con nosotros mismos.
Si nosotros mismos no podemos ser como queremos ser, ¿por qué entonces pretendemos que los demás sean perfectos y no tengan errores ni falencias?
Aprovechemos los defectos del prójimo para ejercitarnos en la paciencia, porque es también una gran obra de misericordia el sufrir pacientemente los defectos ajenos.
A fuerza de paciencia poseeréis vuestras almas, dice el Evangelio.
Si no tenemos paciencia, echaremos a perder los mejores deseos de hacer el bien, porque los defectos del prójimo nos llevarán a la ira y al enojo, y entonces seremos presas del Maligno, que tiene poder sobre nosotros cuando cometemos pecado.
San Francisco de Sales tenía un temperamento colérico y era muy propenso a la ira. Pero pasó a ser en el santoral “el santo de la dulzura”, porque supo dominarse durante muchos años con un trabajo y una lucha continua y heroica.
Que también nosotros aprendamos a callar, aceptar, sufrir y ofrecer, tomando el ejemplo del mismo Señor, que no devolvía mal por mal, y cuando lo azotaban o coronaban de espinas, no se enojaba, sino que lo sufría todo pacientemente.
Mensaje de Misericordia
Paciencia.
Santa Teresa de Jesús ha dicho que la paciencia todo lo alcanza. ¡Y cuánta necesidad de paciencia tenemos los hombres para vivir en este mundo! Porque tendremos que tener paciencia con los demás, y también con nosotros mismos.
Si nosotros mismos no podemos ser como queremos ser, ¿por qué entonces pretendemos que los demás sean perfectos y no tengan errores ni falencias?
Aprovechemos los defectos del prójimo para ejercitarnos en la paciencia, porque es también una gran obra de misericordia el sufrir pacientemente los defectos ajenos.
A fuerza de paciencia poseeréis vuestras almas, dice el Evangelio.
Si no tenemos paciencia, echaremos a perder los mejores deseos de hacer el bien, porque los defectos del prójimo nos llevarán a la ira y al enojo, y entonces seremos presas del Maligno, que tiene poder sobre nosotros cuando cometemos pecado.
San Francisco de Sales tenía un temperamento colérico y era muy propenso a la ira. Pero pasó a ser en el santoral “el santo de la dulzura”, porque supo dominarse durante muchos años con un trabajo y una lucha continua y heroica.
Que también nosotros aprendamos a callar, aceptar, sufrir y ofrecer, tomando el ejemplo del mismo Señor, que no devolvía mal por mal, y cuando lo azotaban o coronaban de espinas, no se enojaba, sino que lo sufría todo pacientemente.
sábado, 12 de noviembre de 2011
Docenario guadalupano
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Docenario guadalupano
Por el padre Joaquín Gallo Reynoso
Santa María de Guadalupe, las santas y nuestra vocación y misión
Estamos en el mes de Todos los Santos y Santas. Le agradecemos a nuestro Dios que nos invite a ser santos como Él es santo. Desde el Bautismo fuimos integrados a la familia divina, injertados en Cristo para ser “alabanza de su gloria”.
Agradezcamos esta vocación y misión y pidámosle a Santa María de Guadalupe nos ayude a vivir, con fidelidad, como buenas y santas discípulas, estos deseos y alianzas que nos ofrece y regala nuestro Dios.
Agradezcamos esta vocación y misión y pidámosle a Santa María de Guadalupe nos ayude a vivir, con fidelidad, como buenas y santas discípulas, estos deseos y alianzas que nos ofrece y regala nuestro Dios.
En esta ocasión seguimos desarrollando algunos temas que de por sí nos pueden ayudar a vivir una vida más santa y digna.
El Documento de Aparecida de los señores Obispos de América Latina nos seguirá dando pistas para inspirarnos a vivir más comprometida y santamente, impulsados por la fiesta de Todos Santos y la tan querida del Día de los Fieles Difuntos.
Esperamos que éstos muy pronto pasen a participar de la gloria del Señor Jesús y que nosotros entendamos que Dios nos quiere, a todas, santas…
El mes pasado tuvimos un mes lleno de experiencias positivas: apertura del Congreso Eucarístico Nacional en Tijuana, mes de las misiones, del Rosario y de la familia; Juegos Panamericanos en Guadalajara con tantos éxitos y buen ambiente.
Algunos hasta pudimos ir a la Basílica de Guadalupe para el día 12 y después a la montaña de Cristo Rey para seguir proclamando al Señor Jesús Rey de nuestras vidas, nuestras familias, nuestra diócesis y México.
Que las siguientes consideraciones y los textos propuestos del Documento de Aparecida nos impulsen a querer llegar a la santidad que Dios quiere para cada una de nosotros.
Primera consideración: En la primera entrevista en el Tepeyac, María se le presentó a San Juan Diego como la siempre Virgen Santa María.
El sábado 9 de diciembre de 1531, al amanecer, la Virgen le dijo: “Sabe y ten entendido, mi hijito pequeño, que Yo soy la Perfecta siempre Virgen Santa María, Madre del Verdaderísimo Dios por quien se vive, el creador de las personas, el dueño de lo que nos rodea, el dueño del cielo, el dueño de la tierra” (N.M. 26). Ella, embajadora de Dios, ha recibido y correspondido al llamado de Dios a una plenitud de santidad que solamente Ella pudo alcanzar y vivir en esta tierra. Glorifiquemos a Dios, que así lo quiso, y a Ella, que le correspondió a la perfección. Jaculatoria apropiada: Con Santa María de Guadalupe y todos los santos, conocemos, amamos, seguimos y servimos a Jesús.
Segunda consideración: María le presentó a Juan Diego y nos presenta a nosotros al que es totalmente santo, al Tres Veces Santo. Dios Trinidad es plenamente santo, puro, incontaminado. En Él no puede haber mancha alguna espiritual, no es capaz de hacer el mal. Es donación amorosa para toda su creación. Por eso los ángeles y arcángeles alaban eternamente a las Tres Divinas Personas.
Nosotros haremos lo mismo al participar de su gloria eterna, pero a nuestro estilo, según nuestro ser de criaturas
personales corporales creadas a imagen y semejanza del Hijo Eterno del Padre. Alabemos y bendigamos a quienes nos aman con tanto amor y nos invitan a participar de su misma santidad, gozo y alegría, y a María que nos acerca a la Trinidad...
personales corporales creadas a imagen y semejanza del Hijo Eterno del Padre. Alabemos y bendigamos a quienes nos aman con tanto amor y nos invitan a participar de su misma santidad, gozo y alegría, y a María que nos acerca a la Trinidad...
Tercera consideración: Juan Diego vive a su modo la llamada a la santidad y cree en la gloria prometida. Cuando Juan Diego pasaba por el Tepeyac y antes de ver a la Virgen “oyó cantar sobre el cerrito… Se detuvo… Se preguntó: ¿Dónde estoy… acaso allá donde nos dejaron dicho los antiguos maestros… acaso en la tierra celestial?” (N.M. 8-10). Fue un hombre de fe y esperanza, buen discípulo de Jesús y de María, y su ilustre misionero. Aprendamos de él a buscar nuestro propio camino de santidad…
Cuarta consideración: Juan Diego creyó en el poder de los sacramentos y los frecuentó.
El Señor Jesús nos dejó a la Iglesia como a su sacramento vivencial, en donde sus discípulas creciéramos en santidad hasta la medida de Cristo, como dice San Pablo. Y que cada quien, respecto a su vocación, descubra y viva la santidad a la que es llamad@.
El Señor Jesús nos dejó a la Iglesia como a su sacramento vivencial, en donde sus discípulas creciéramos en santidad hasta la medida de Cristo, como dice San Pablo. Y que cada quien, respecto a su vocación, descubra y viva la santidad a la que es llamad@.
Él reconoce que los sacerdotes son “los que nos enseñan las cosas de Dios, son las imágenes de Nuestro Señor…” (N.M. 24). Ésa sí que es fe y un llamado fuerte a nosotros, sacerdotes. Que cada una, ayudada por los sacramentos, llegue a la santidad que Dios le pide.
Quinta consideración: Cuando Juan Diego estaba muy preocupado por la posible muerte de su tío Juan Bernardino la Virgen lo consoló. Ante la presencia de una posible muerte de un ser querido procuramos estar cercanas para apoyarlo y a su familia. Por esta razón Juan Diego no se presentó el lunes 11 con la Virgen, según su compromiso, porque su tío estaba grave. Como a todas nos preocupa la situación límite de las nuestras que están cercanas a morir. Pero como de costumbre, María sale a nuestro paso, nos consuela, como lo hizo con Juan Diego y a quien le dijo: “Que no se perturbe tu rostro, tu corazón; no temas esta enfermedad ni cosa punzante, aflictiva… porque de ella no morirá por ahora, ten por cierto que ya sanó…” (N.M. 118 y 120). La razón de su intervención es porque se le mostró como “Su Piadosa Madre Compasiva… ¿No estoy Yo aquí que soy tu Madre?” (N.M. 29 y 119). Gocemos esta presencia y actuación poderosa y misericordiosa de nuestra Madre. Ella siempre, y en momentos límite, también vela así por nosotros… Procedamos de la misma manera como buenas discípulas del Señor…”.
viernes, 28 de octubre de 2011
Redimir al cautivo.
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Redimir al cautivo.
Jesús quiere que visitemos a los que están presos, porque muchos de ellos están arrepentidos del mal que han hecho, tal vez en un momento de delirio, o conscientemente, pero que ahora, razonando, se dan cuenta de que cometieron un error.
El encarcelado se siente rechazado por Dios, y necesita que alguien le diga que Dios lo ama y que también murió en la cruz por él.
¿Quién de nosotros no ha cometido nunca un pecado grave? Tal vez alguno no lo haya cometido. Pero por ejemplo, faltar a misa un domingo sin razón seria, es ya pecado grave o mortal que merece el Infierno eterno. Esto no lo persigue la justicia humana, pero el pecado mortal es mayor mal que todos los males de todos los tiempos.
No nos meterán en la cárcel por faltar a Misa, pero el mal que hacemos es digno de la más horrible cárcel: el Infierno.
Por eso tengamos compasión para los que han pecado mortalmente en otros mandamientos, y demos gracias a Dios que no nos ha puesto a prueba, porque lo que hacen los hombres más malvados, lo podríamos hacer perfectamente nosotros, y más todavía, si Dios nos dejara de su mano.
Entonces aquí se debe emplear muy bien el mandato de Jesús de no juzgar a nadie, porque nuestro ojo es miope y no conoce los porqués del obrar humano.
Lo que tenemos que hacer para ser buenos hijos de Dios y no merecer la condena en el Juicio Final, es visitar y alentar a los que están presos, porque nosotros muchas veces somos más pecadores que ellos, y estamos libres.
Aquí también es el momento de recordar lo que ha dicho el Señor, de que muchos últimos en la tierra, serán primeros en el Cielo. Porque un preso, un delincuente, un ladrón u homicida, que en la cárcel entre en sí y se arrepienta, podrá tener más mérito que uno que está libre, pero que tiene en su alma peores pecados.
Así que seamos misericordiosos con todos, poniéndonos por un momento en los zapatos del otro para ver la vida desde esa óptica. No otra cosa es lo que ha hecho Dios por los hombres, al encarnarse.
Jesús, en Vos confío.
Redimir al cautivo.
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Redimir al cautivo.
Jesús quiere que visitemos a los que están presos, porque muchos de ellos están arrepentidos del mal que han hecho, tal vez en un momento de delirio, o conscientemente, pero que ahora, razonando, se dan cuenta de que cometieron un error.
El encarcelado se siente rechazado por Dios, y necesita que alguien le diga que Dios lo ama y que también murió en la cruz por él.
¿Quién de nosotros no ha cometido nunca un pecado grave? Tal vez alguno no lo haya cometido. Pero por ejemplo, faltar a misa un domingo sin razón seria, es ya pecado grave o mortal que merece el Infierno eterno. Esto no lo persigue la justicia humana, pero el pecado mortal es mayor mal que todos los males de todos los tiempos.
No nos meterán en la cárcel por faltar a Misa, pero el mal que hacemos es digno de la más horrible cárcel: el Infierno.
Por eso tengamos compasión para los que han pecado mortalmente en otros mandamientos, y demos gracias a Dios que no nos ha puesto a prueba, porque lo que hacen los hombres más malvados, lo podríamos hacer perfectamente nosotros, y más todavía, si Dios nos dejara de su mano.
Entonces aquí se debe emplear muy bien el mandato de Jesús de no juzgar a nadie, porque nuestro ojo es miope y no conoce los porqués del obrar humano.
Lo que tenemos que hacer para ser buenos hijos de Dios y no merecer la condena en el Juicio Final, es visitar y alentar a los que están presos, porque nosotros muchas veces somos más pecadores que ellos, y estamos libres.
Aquí también es el momento de recordar lo que ha dicho el Señor, de que muchos últimos en la tierra, serán primeros en el Cielo. Porque un preso, un delincuente, un ladrón u homicida, que en la cárcel entre en sí y se arrepienta, podrá tener más mérito que uno que está libre, pero que tiene en su alma peores pecados.
Así que seamos misericordiosos con todos, poniéndonos por un momento en los zapatos del otro para ver la vida desde esa óptica. No otra cosa es lo que ha hecho Dios por los hombres, al encarnarse.
Jesús, en Vos confío.
Redimir al cautivo.
Jesús quiere que visitemos a los que están presos, porque muchos de ellos están arrepentidos del mal que han hecho, tal vez en un momento de delirio, o conscientemente, pero que ahora, razonando, se dan cuenta de que cometieron un error.
El encarcelado se siente rechazado por Dios, y necesita que alguien le diga que Dios lo ama y que también murió en la cruz por él.
¿Quién de nosotros no ha cometido nunca un pecado grave? Tal vez alguno no lo haya cometido. Pero por ejemplo, faltar a misa un domingo sin razón seria, es ya pecado grave o mortal que merece el Infierno eterno. Esto no lo persigue la justicia humana, pero el pecado mortal es mayor mal que todos los males de todos los tiempos.
No nos meterán en la cárcel por faltar a Misa, pero el mal que hacemos es digno de la más horrible cárcel: el Infierno.
Por eso tengamos compasión para los que han pecado mortalmente en otros mandamientos, y demos gracias a Dios que no nos ha puesto a prueba, porque lo que hacen los hombres más malvados, lo podríamos hacer perfectamente nosotros, y más todavía, si Dios nos dejara de su mano.
Entonces aquí se debe emplear muy bien el mandato de Jesús de no juzgar a nadie, porque nuestro ojo es miope y no conoce los porqués del obrar humano.
Lo que tenemos que hacer para ser buenos hijos de Dios y no merecer la condena en el Juicio Final, es visitar y alentar a los que están presos, porque nosotros muchas veces somos más pecadores que ellos, y estamos libres.
Aquí también es el momento de recordar lo que ha dicho el Señor, de que muchos últimos en la tierra, serán primeros en el Cielo. Porque un preso, un delincuente, un ladrón u homicida, que en la cárcel entre en sí y se arrepienta, podrá tener más mérito que uno que está libre, pero que tiene en su alma peores pecados.
Así que seamos misericordiosos con todos, poniéndonos por un momento en los zapatos del otro para ver la vida desde esa óptica. No otra cosa es lo que ha hecho Dios por los hombres, al encarnarse.
Jesús, en Vos confío.
Aumento de oración.
"JESUS YO CONFIO EN TI"
Aumento de oración.
Jesús Misericordioso ayúdame a orar más, y especialmente cuando me siento afligido y angustiado, porque es en esos momentos cuando tengo la tentación de abandonar la oración o, al menos, de rezar menos, siendo que Tú, cuando estabas sufriendo la agonía en el Huerto de los Olivos, orabas más intensamente cuanto más sufrías.
Jesús, ten compasión de mí, que el demonio es muy astuto y me quiere llevar por el camino de la perdición eterna. Sólo Tú puedes vencerlo, porque eres Dios. Por eso te ruego encarecidamente que me protejas del enemigo infernal, y para ello prometo venerar tu Imagen, ya que Tú mismo has prometido que quien la venere obtendrá la victoria sobre todos sus enemigos ya aquí en la tierra.
Jesús, Rey de Misericordia, ayúdame a entender que a veces no tengo que rezar con los labios y con oraciones hechas, sino con mis palabras y con el corazón, y especialmente rezar así en los momentos de congoja, para pedirte auxilio y recostar mi frente cansada sobre tu pecho amorosísimo.
¡Te amo, Jesús Misericordiosísimo, y confío para siempre en Ti!
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