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viernes, 30 de abril de 2010

Obras de Misericordia Corporales

7 Obras de Misericordia CorporalesLas obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos (cf Mt 25, 31-46). Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres (cf Tb 4,5-11; Si 17, 22) es uno de los principales testimonies de la caridad fraterna: es también una práctica de justicia que agrada a Dios (cf Mt 6, 2-4) . (Catecismo)

1. Visitar a los enfermos. Nuestros hospitales estan llenos de enfermos olvidados por sus familiares, o bien, personas que por la lejanía con el centro hospitalario, no reciben visita alguna. Es bueno dar dinero para los necesitados, pero que bueno es darnos nosotros mismos. Compartamos de nuestro tiempo con ellos y llevémosles una palabra de aliento, un rato de compañía a esos cristos en su monte de los olivos.


2. Dar de comer al hambriento.Jesús nos ordena compartir con el necesitado cunado nos dice, "El que tenga dos capas déle una al que no tiene, y el que tenga alimento, comparta con el que no"(San Lucas, 3-11). Al compartir nuestro alimento, no solo les llenamos el estómago a nuestros hermanos necesitados, sino que les mostramos el amor de Dios que no los deja desfallecer.





3. Dar de beber al sediento. Con cuantas ganas nos bebemos un vaso de agua fresca luego de recorrer un largo trecho para calmar nuestra sed. ¿Cuántas veces pensamos en nuestros hermanos que no tienen un lugar donde beberlo?. Pensemos en aquellos que se enferman porque deben calmar su sed con agua contaminada, aquellos que mueren de sed porque otros la desperdician, incluso Jesús, en su trance de muerte, sintió sed y lo exclamó con tanta vehemencia, que un soldado romano le acercó una esponja con hiel y vinagre para que la calmara. ¿Sómos nosotros peores que ese soldado romano como para negar agua al sediento?.



4. Dar posada al peregrino. Existen muchos inmigrantes que esperan nuestra ayuda para poder vivir dignamente junto a su familia, ayuda que debe hacerse presente en toda forma y a todo momento. Recordemos que esos hermanos desposeídos son Sagrarios del Espíritu Santo que merecen al menos una Tienda de Encuentro con el amor Divino.




5. Vestir al desnudo. A menudo nos encontramos con hermanos que estan vestidos con harapos o bien se encuentran desnudos, viéndose disminuída su dignidad de hijos de Dios. Ayudémosles a recobrarla brindándoles una vestidura limpia y respetable, que les permita reencontrar al Señor en la bondad de los demás.


6. Visitar a los encarcelados. Cada mañana nos levantamos y corremos a los centros de estudio o trabajo, y posiblemente pasemos frente a un centro de reclusión en el que muchos de nuestros hermanos sufren la soledad y la indiferencia. Nuestra Santa Madre Iglesia nos llama a llevarles, no solo cosas materiales, sino el cariño de toda la comunidad a cada uno de ellos, para que se sientan parte del rebaño del Único Pastor.



7. Enterrar a los muertos. Sepultarlos no significa olvidarlos, por el contrario, esta obra de misericordia coporal nos lleva a la obra de misericordia espiritual que nos invita a rezar por los vivos y los muertos. Al enterrarlos no debemos olvidar que es nuestro deber mantener sus sepulturas en buen estado, pues en ellas se contienen los restos mortales de aquellos que fueron Templo del Espíritu Santo.



MENSAJE QUE COMPARTIO ALMYS EN GRUPO LIVE AMIGOS DE MISERICORDIA


"JESUS YO CONFIO EN TI"

OBRAS DE MISERICORDIA ESPIRITUALES

Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales (cf Is 58, 6-7: Hb 13, 3). Las obras de misericordia son 14 y se dividen en 7 Espirituales y 7 Corporales. Las 7 Obras de Misericordia EspiritualesInstruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras de misericordia espirituales, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia. (Catecismo)
7. Rogar a Dios por los vivos y los difuntos. Cuando escucho a mis hijos orar pidiendo a Diosito por nosotros, por sus hermanos, por sus compañeros de escuela y por sus abuelitos ya fallecidos, me siento agradecido de saber que muchos elevan una oración al Creador por mi y por mis familiares o amigos que se me adelantaron a la casa del Padre. Cada oración es una intercesión, y el Señor nos pide que oremos unos por otros para mantenernos firmes en la fe, así como El oró por Pedro para que una vez confirmado, le ayudara a sus hermanos.


6. Sufrir con paciencia los defectos del prójimo. ¡Que fácil es ver la paja en el ojo del prójimo y no vemos la viga en el nuestro!. Cuando seamos capaces de disimular los defectos de nuestro hermano, estaremos colaborando en la construcción del Reino del Señor. Tengamos paciencia con los ancianos, los niños, el vecino, el compañero de trabajo y ellos la tendran con nosotros, en nuestros defectos.


5. Consolar al triste. Jesús nos ha dicho: "Dichosos los que lloran porque serán consolados". El consuelo de Dios, por medio de su Espíritu Santo, nos consuela. Pero, además, Dios se vale de nosotros para consolar a los demás. No se trata de decir: no llore, sino de buscar en las Escrituras, las palabras que mejor se adecúen a la situación. En los salmos podremos encontrar esa palabra de consuelo que requerimos, por eso, es conveniente recitarlos y meditarlos constantemente.



4. Perdonar al que nos ofende. ¡Que difícil!, tanto que Jesús nos dice que debemos perdonar 70 veces 7, es decir, SIEMPRE. Además en el Padre Nuestro, nos pone la condición de PERDONAR NUESTROS OFENSAS, COMO NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN. Así que, a perdonar, perdonar, perdonar...


3. Corregir al que se equivoca.Muchas veces nos enojamos o reímos cuando vemos a algún hermano equivocarse, olvidándosenos que no somos perfectos e inevitablemente nos equivocaremos también. Pensemos, ¿nos gustaría que se rieran de nosotros?, definitivamente NO, así que, cuando alguien se equivoque corrijámoslo con amor fraternal para que no lo vuelva a hacer.

2. Dar buen consejo al que lo necesita. Para dar buen consejo es necesario que nosotros mismos hayamos sido aconsejados por un director espiritual, que nos ayude a orar a Dios Padre, para que nos envíe su Santo Espíritu y nos regale el don de consejo. Así, bajo la guía del Señor, tanto nuestras palabras como nuestro actuar, serán un constante aconcejar a los que lo necesitan.





1. Enseñar al que no sabe.Es importante que cooperemos con nuestros hermanos, pero es mas importante enseñarles a realizar por ellos mismos aquello que no saben. Por ello, enseñémosle a orar, a perdonar, a perdonarse, a compartir, etc.

Tiempo de misericordia.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Tiempo de misericordia.
Si estamos leyendo esto es porque Dios está teniendo misericordia con nosotros y nos espera todavía. Porque el tiempo de vida que tenemos sobre la tierra siempre es tiempo de misericordia, acabado el cual, comenzará el tiempo de la justicia, y ¡ay de nosotros si no aprovechamos el tiempo de misericordia, es decir, el tiempo de vida, para acercarnos a Dios y reconciliarnos con Él!, porque de ser así nos espera la Justicia divina que perseguirá sus fines en la eternidad, es decir, en el Infierno, donde seremos atormentados por los siglos de los siglos. ¿Aprovechamos entonces el tiempo de vida que tenemos, que es tiempo de misericordia? ¿O lo dejamos pasar inútilmente, e incluso aumentando el número y gravedad de pecados? No seamos locos, sino hombres y mujeres sensatos, que piensan seriamente en su salvación y aprovechan el tiempo de vida que Dios les concede para salvarse y no para condenarse. Recordemos que la vida sobre la tierra no es lo definitivo, sino que esta vida es como una sala de espera para entrar a la verdadera Vida o a la verdadera Muerte, según haya sido nuestra muerte: en gracia de Dios o en pecado mortal, respectivamente. Estamos a tiempo todavía. ¡Vayamos a confesarnos con un sacerdote y empecemos una nueva vida, evitando el pecado mortal y viviendo santamente!
Jesús, en Vos confío.

Oración para alcanzar la gracia


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Oración para alcanzar la gracia de ejercitar misericordia hacia el prójimo

Autora: Santa Faustina Kowalska

Deseo transformarme en tu misericordia y ser un vivo reflejo de ti, oh Señor.

Que este más grande atributo de Dios, es decir su insondable misericordia, pase a través de mi corazón y mi alma al prójimo.

Ayúdame Señor, a que mis ojos sean misericordiosos para que yo jamás sospeche o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarle.Ayúdame Señor, a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.

Ayúdame Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás critique a mi prójimo sino que tenga una palabra de consuelo y de perdón para todos.Ayúdame Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargar sobre mí las tareas más difíciles y penosas.

Ayúdame Señor, a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo.Ayúdame Señor, a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo.

A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerraré en el misericordiosísimo Corazón de Jesús.

Soportaré mis propios sufrimientos en silencio.

Que tu misericordia, oh Señor, repose dentro de mí.Jesús mío, transfórmame en ti porque tú lo puedes todo (163).

Oh Jesús, Verdad eterna


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Oh Jesús, Verdad eterna, Vida nuestra, te suplico y mendigo tu misericordia para los pobres pecadores.

Dulcísimo Corazón de mi Señor, lleno de piedad y de misericordia insondable, te suplico por los pobres pecadores.

Oh sacratísimo Corazón, fuente de misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana.

Te suplico luz para los pobres pecadores.

Oh Jesús, recuerda tu amarga pasión y no permitas que se pierdan las almas redimidas con tan preciosísima, santísima sangre tuya.

Oh Jesús, cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores Oh, qué alegría arde en mi corazón cuando contemplo tu bondad inconcebible,

oh Jesús mío. Deseo traer a todos los pecadores a tus pies para que glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos. (72) AMEN

La humanidad no obtendrá paz hasta que no venga con confianza a Mi Divina Misericordia(699) Deseo transformamre en tu misericordia y ser un vivo refle


"JESUS YO CONFIO EN TI"

La humanidad no obtendrá paz hasta que no venga con confianza a Mi Divina Misericordia(699)


Deseo transformaRMe en tu misericordia y ser un vivo reflejo de ti, oh Señor.

Que este más grande atributo de Dios, es decir su insondable misericordia, pase a través de mi corazón y mi alma al prójimo. Ayúdame Señor, a que mis ojos sean misericordiosos para que yo jamás sospeche o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarle. Ayúdame Señor, a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.

Ayúdame Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás critique a mi prójimo sino que tenga una palabra de consuelo y de perdón para todos.

Ayúdame Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargar sobre mí las tareas más difíciles y penosas.

Ayúdame Señor, a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo.

Ayúdame Señor, a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo.

A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerraré en el misericordiosísimo Corazón de Jesús.

Soportaré mis propios sufrimientos en silencio.

Que tu misericordia, oh Señor, repose dentro de mí.

Jesús mío, transfórmame en ti porque tú lo puedes todo.


Palabras del Señor Jesús a Sor Faustina:Cuando te acerques a la santa confesión, a esta fuente de mi misericordia, siempre fluye sobre tu alma la sangre y el agua que brotó de mi Corazón y ennoblece tu alma. Cada vez que vas a confesarte, sumérgete toda en mi misericorda con gran confianza para que pueda derramar sobre tu alma la generosidad de mi gracia.

Cuando vas a confesarte debes saber que yo mismo te espero en el confesionario, sólo estoy oculto en el sacerdote, pero yo mismo actúo en el alma.

Aquí la mseria del alma se encuentra con Dios de la misericordia.

Di a las almas que de esta fuente de la misericordia, las almas recogen gracias exclusivamente con el recipiente de confianza. Si su confianza es grande, mi generosidad no conocerá límites.

Los torrentes de mi gracia inundan a las almas humildes. Los soberbios permanecen siempre en pobreza y miseria porque mi gracia se aleja de ellos dirigiéndose hacia las almas humildes. (1602)Di a las almas que es en el tribunal de la misericordia donde han de buscar consuelo.

Allí tienen lugar los milagros más grandes y se repiten constantemente.

Para obtener este milagro no es necesario hacer una peregrinación larga ni realizar algún rito externo, sino que basta acercarse con fe a los pies de mi representante y confesarle con fe su miseria, entonces, el milagro de la misericordia se manifestará en toda su plenitud.

Aunque un alma fuera como un cadáver descomponiéndose, de tal manera que desde el punto de vista humano no existiera esperanza alguna de restauración y todo estuviese ya perdido, no es así para Dios.

¡Oh cuán infelices son los que no se aprovechan de este milagro de la Divina Misericordia!

Lo pediréis en vano, pero será demasiado tarde. (1448) Oraciones en la hora de la Misericordia(las tres de la tarde) Oh Sangre y Agua que brotaste del Santísimo Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros - en vos confío. (187)

domingo, 25 de abril de 2010

Ser misericordiosos.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Ser misericordiosos.
514 Oh Jesús, haz a mi corazón semejante al Tuyo, o más bien transfórmalo en Tu propio [Corazón] para que pueda sentir las necesidades de otros corazones y, especialmente, de los que sufren y están tristes. Que los rayos de la misericordia descansen en mi corazón.
Comentario:
Nada peor nos puede pasar que ser inmisericordes, porque si no tenemos misericordia para con nuestros hermanos, especialmente para con aquellos que más sufren, tampoco Dios tendrá misericordia de nosotros en el Juicio, y nos condenaremos. Por eso aquí Sor Faustina le pide al Señor que ponga en lugar de su corazón, el Corazón divino, tan lleno de misericordia. Nosotros también debemos pedir esto, porque siendo misericordiosos, seremos felices en este mundo y en el venidero. Recordemos que el Señor ha dicho que con la vara que midamos, seremos medidos. Entonces, si fuimos misericordiosos con todos, también obtendremos misericordia, ya que Dios nos medirá con misericordia. ¡Ay de nosotros si somos duros de corazón! Dios ha dejado en el mundo las miserias para que nosotros, que somos sus hijos, practiquemos la misericordia y así seamos semejantes a Dios, que es misericordioso, porque los hijos deben parecerse a su Padre.
Jesús, en Vos confío.

viernes, 23 de abril de 2010

El Infierno


"JESUS YO CONFIO EN TI"

El Infierno
# 741 - Diario. La Divina Misericordia en mi alma. Santa Faustina Kowalska.
"Hoy he estado en los abismos del infierno, conducida por un ángel. Es un lugar de grandes tormentos, ¡qué espantosamente grande es su extensión! Los tipos de tormentos que he visto: el primer tormento que constituye el infierno, es la pérdida de Dios; el segundo, el continuo remordimiento de conciencia; el tercero, aquel destino no cambiará jamás; el cuarto tormento, es el fuego que penetrará al alma, pero no la aniquilará, es un tormento terrible, es un fuego puramente espiritual, incendiado por la ira divina; el quinto tormento, es la oscuridad permanente, un horrible, sofocante olor; y a pesar de la oscuridad los demonios y las almas condenadas se ven mutuamente y ven todos el mal de los demás y el suyo; el sexto tormento, es la compañía continua de Satanás; el séptimo tormento, es una desesperación tremenda, el odio a Dios, las imprecaciones, las maldiciones, las blasfemias. Estos son los tormentos que todos los condenados padecen juntos, pero no es el fin de los tormentos. Hay tormentos particulares para distintas almas, que son los tormentos de los sentidos: cada alma es atormentada de modo tremendo e indescriptible con lo que ha pecado. Hay horribles calabozos, abismos de tormentos donde un tormento se diferencia del otro. Habría muerto a la vista de aquellas terribles torturas, si no me hubiera sostenido la omnipotencia de Dios. Que el pecador sepa: con el sentido que peca, con ése será atormentado por toda la eternidad. Lo escribo por orden de Dios para que ningún alma se excuse diciendo que el infierno no existe o que nadie estuvo allí ni sabe cómo es.
Yo, Sor Faustina, por orden de Dios, estuve en los abismos del infierno para hablar a las almas y dar testimonio de que el infierno existe. Ahora no puedo hablar de ello, tengo la orden de dejarlo por escrito. Los demonios me tenían un gran odio, pero por orden de Dios tuvieron que obedecerme. Lo que he escrito es una débil sombra de las cosas que he visto. He observado una cosa: la mayor parte de las almas que allí están son las que no creían que el infierno existe. Cuando volví en mí no pude reponerme del espanto, qué terriblemente sufren allí las almas. Por eso ruego con más ardor todavía por la conversión de los pecadores, invoco intensamente la misericordia de Dios para ellos. Oh Jesús mío, prefiero agonizar en los más grandes tormentos hasta el fin del mundo, que ofenderte con el menor pecado".

Quince minutos con Jesús Misericordioso


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Quince minutos con Jesús Misericordioso
Buen pagador
Jesús Misericordioso, tú sí que eres muy buen pagador. Porque no pagas según los resultados de nuestras obras, sino según el amor que ponemos en ellas, la dedicación y la paciencia. ¡Ay de nosotros si pagaras solamente por los frutos! ¡Estaríamos perdidos! Pero en cambio si alguien es constante en tu servicio y en el amor a ti y a los hermanos, entonces le centuplicas tus tesoros y lo colmas de gracias y dones y en el Cielo será la gran felicidad. ¡Qué bueno que eres Jesús mío! Tu bondad y amor hacia mí, derrite todo el hielo que hay en mí. A partir de hoy voy a tratar de no mirar los resultados de mi apostolado ni de mi vida cristiana, sino voy a poner empeño en ser constante en los propósitos y tratar de perseverar, perseverar, perseverar hasta el final, porque tú mismo has dicho que quien persevere hasta el fin, ése se salvará; y yo quiero ser así, constante, a pesar de las pruebas y dificultades, e incluso aunque todos mis planes se vengan abajo, no desconfiaré de ti y estaré tranquilo porque tú me darás tus tesoros y el mismo Cielo por la paciencia con que yo habré sobrepasado todas las calamidades de este tiempo de prueba que es la vida presente. ¡Te amo, Jesús, y espero en ti!

martes, 20 de abril de 2010

SEÑOR, CUANTA PACIENCIA NOS TIENES"


"JESUS YO CONFIO EN TI"

SEÑOR, CUANTA PACIENCIA NOS TIENES"

Padre nuestro, Tú nos sembrastecomo una semilla en el cuerpo y en el amor de nuestros Padres.

Y nos hiciste germinar en el hogar.

Nos regaste con las aguas del Bautismo,y a nuestros padres, les diste manos de hortelano, para que nos cultivaran.

Nos has regalado la existencia, y en ella haz depositado tu Gracia creadora para que demos frutos, buenos fruos.

Pero hoy que te has acercado a nosotros,te llevas una gran desilusión:No hay frutos buenos...en nuestra vida solo hay ramas sin frutos auténticos....Señor, haz que descubramos cuantas esperanzas tienes puestas en nosotros,todavía....SEÑOR, CUANTA PACIENCIA Y MISERICORDIA NOS TIENES:Una y otra vez te dices: esperaré,quizá el otro año, encontraré un fruto.

Señor que nunca falten en nosotros vidas que den frutos de amor,de justicia y de servicio.

Señor apiádate de nuestras vidas estériles... y gracias por tupaciencia tu Amor y tu gran Misericordia... AMEN.

Por misericordia.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Por misericordia.
Por misericordia se ha quedado Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar, porque solo su amor infinito pudo realizar semejante invento de amor para quedarse con nosotros los hombres de manera que no tengamos miedo de acercarnos a Él, ya que está velado tras la apariencia del pan y del vino. Vayamos, entonces, a encontrar consuelo y fuerza a los pies del Tabernáculo, porque ya lo ha prometido Jesús en su Evangelio que quien esté abatido y desalentado, vaya a Él y recibirá alivio y consuelo. Para eso se ha quedado Jesús, para amarnos y estar entre nosotros. ¿Vamos a visitarlo frecuentemente? Si no lo hacemos es porque nuestra fe en el Sacramento es débil, ya que no podemos creer realmente que Jesús está presente en el sagrario, y dejarlo solo allí sin ir a visitarlo. Porque si sabemos que Jesús, que es Dios, está presente realmente en el Tabernáculo, no podemos dejarlo solo y no hacerle aunque sea una visita cada día. Aprovechemos este tiempo de vida que tenemos sobre la tierra para volver propicio el rostro de Dios hacia nosotros. Y esto lo haremos si visitamos al Señor sacramentado. Porque llegará el día de nuestra muerte en que ya no podremos hacer nada, y ahí sí lamentaremos tanto tiempo perdido inútilmente, lejos de Jesús Sacramentado, fuente de Misericordia.
Jesús, en Vos confío.

domingo, 18 de abril de 2010

PADRE NUESTRO...





























"JESUS YO CONFIO EN TI"

jueves, 15 de abril de 2010

" ORACION DE AMOR "


"JESUS YO CONFIO EN TI"

" ORACION DE AMOR "

Señor Jesus Qué hermoso es tener un corazón con capacidad para amar y perdonar,para ayudar y comprender, para creer y confiar.

Pero que difícil me resulta practicarlo,hacerlo vida en mis actos de cada día.

creyendo en mí, confiando en mí.

Que una caída de hoy sea un peldaño que me acerque más a ti y a mis hermanos;que cada día tenga el coraje de volvera empezar en el camino del amor.

Dame la valentía de saber unir mi mano a otros hombre, mis hermanos, para hacer crecer entre todos el arco iris del amory de la amistad.

Que al cerrar cada noche pueda refugiarme en tu regazo de Padre comprensivo y amoroso.

Y SE QUE AL IGUAL TU AMOR ES LA MISERICORDIA TAN GRANDE QUE NOS TIENES GUARDAME EN TU CORAZON MI SEÑOR NO ME DEJES NUNCA TE LO SUPLICO

Amén.

Anticipo del Cielo.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Anticipo del Cielo.
513 El amor inunda mi alma, estoy sumergida en el océano del amor, siento que me desmayo y me pierdo completamente en Él.
Comentario:
Los santos han llegado a saborear lo que es un anticipo del Cielo, es decir, vivir inmersos en el amor, como aquí lo dice Sor Faustina. Pero esto no es solo para un número de privilegiados, sino que todos podemos llegar a experimentar esto, si somos santos. Y la santidad es para todos, en cualquier estado de vida, aunque hayamos sido los más grandes pecadores. Dios tiene un puesto para nosotros en su Cielo y quiere que nos santifiquemos en la tierra para alcanzarlo. Pidamos al Espíritu Santo la gracia de conocer a Dios, porque si lo conociéramos realmente no podríamos dejar de amarlo. A veces estamos lejos de Él porque no lo conocemos, y nadie puede amar lo que no conoce. Utilicemos la vida sobre la tierra para conocer y amar más a Dios, porque esto es lo único importante en la vida de un hombre, ya que si todo lo tiene, pero le falta el conocimiento y el amor a Dios, es un pobre hombre que le falta TODO.
Jesús, en Vos confío.

miércoles, 14 de abril de 2010

Oracion por los Fallecidos.......


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Oracion por los Fallecidos.......

Dios de misericordia y de amor,ponemos en tus manos amorosas a nuestros hermanos.En esta vida Tú les demostraste tu gran amor;y ahora que ya están libres de toda preocupación,concédeles la felicidad y la paz eterna.Su vida terrena ha terminado ya;recíbelos ahora en el paraíso,en donde ya no habrá dolores, ni lágrimas ni penas,sino únicamente paz y alegría con Jesús, tu Hijo,y con el Espíritu Santo para Siempre. AMEN

Quince minutos con Jesús Misericordioso


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Quince minutos con Jesús Misericordioso
El Juicio
Jesús Misericordioso, tú me vas a juzgar al fin de mi vida y en el Juicio Final. Es por eso que ya desde ahora quiero inclinarte en mi favor con una vida santa y cumpliendo lo mejor posible tus mandamientos y enseñanzas del Evangelio. Tú me has dado unos secretos que debo saber aprovechar para pasar bien el juicio, y ellos son: que no juzgue para no ser juzgado, que perdone para ser perdonado, que sea misericordioso para obtener misericordia. Desde ya te doy gracias, Señor, por estas maravillas que me has comunicado con el propósito de que yo las practique y así se anticipe tu juicio sobre mí. Te amo, Señor, y quiero agradarte en todo, y ser bueno como tú deseas que lo sea, para merecer el Cielo con una vida virtuosa. Jesús, enséñame a aprovechar bien este tiempo de vida que tengo sobre la tierra, para hacer buenas obras y rezar mucho, haciendo acopio de gracias y dones para que en el día del juicio no me presente ante tu divina majestad con las manos vacías de buenas obras. Jesús, ten misericordia de mí, que soy un pobre pecador, que el demonio quiere arrastrar consigo. Solo tú puedes salvarme de su maldad, por eso te pido que me protejas bajo tus rayos misericordiosos y a la sombra de ellos quiero pasar esta prueba que es la vida sobre la tierra. ¡Te amo, Jesús! ¡Ten misericordia de mí!

lunes, 12 de abril de 2010

VÍA CRUCIS EN LA HORA DE LA MISERICORDIA


"JESUS YO CONFIO EN TI"

VÍA CRUCIS EN LA HORA DE LA MISERICORDIA
Padre Eterno, te ofrezco la dolorosa Pasión de Jesús para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.
1. Por su condena a muerte, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

2. Por la cruz que le fue cargada sobre sus espaldas, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

3. Por su primera caída, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

4. Por las lágrimas de su Madre que vino a su encuentro, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

5. Por su angustiosa fatiga por cuya causa se debió obligar a un hombre a ayudarlo, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

6. Por la compasión de la mujer que le enjugó el rostro ensangrentado, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

7. Por su segunda caída, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

8. Por las palabras que EL dirigió a las mujeres que lo compadecían, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

9. Por su tercera caída, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

10. Por aquella brasa de dolor que presentaba su cuerpo cuando fue despojado de sus vestiduras, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

11. Por la horrible transfixión de los clavos que atravesaron sus manos y sus pies, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

12. Por el Agua y la Sangre que brotaron de su Corazón como "fuente de todos los bienes para nosotros" (San Pedro Canisio), ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

13. Por la imagen de todos los dolores que ofrecía su Madre cuando lo tenía muerto entre sus brazos, a tal punto que aún hoy llamamos a esa escena "La Piedad", ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

14. Por la piedra que se cerró sobre su sepulcro, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
R.P. Don Carlo VivaldelliSecretariado ItalianoDivina Misericordia

Estos rayos de Mi Corazón


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Estos rayos de Mi Corazón, que significan Sangre y Agua, protegen a las almas de la Ira de Mi Padre ...

Feliz el que viva bajo su sombra, pues la mano de la Justicia de Dios no le alcanzará.

A las almas que propaguen Mi Misericordia, Yo las protegeré por toda su vida como una Madre a su niño, y en la hora de la muerte, para ellas no seré Juez sino Redentor. En esa última hora, el alma no tiene otra protección que Mi Misericordia.

Feliz aquella alma, que durante su vida estuvo hundida en Mi Misericordia, pues la Justicia no la alcanzará.

La Humanidad no encontrará Paz hasta que venga con confianza a Mi Misericordia. Di a la Humanidad sufriente, que venga a "MI MISERICORDIOSO CORAZON Y LES DARE LA PAZ".

Las 7 Obras de Misericordia


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Las 7 Obras de Misericordia

1. DAR UN BUÉN CONSEJO A QUIÉN LO NECESITE.No podemos dar consejos a los demás si aún no somos capaces de admitir que alguien me aconseje a mí. Por el primero que nos tendríamos que dejar aconsejar sería por nuestro director espiritual. El nos conoce mejor que otros, y sabrá orientarnos mejor que alguien que no nos conoce. Es fácil dar consejos a los demás, pero requiere humildad el poder recibirlos con docilidad. Es el Espíritu Santo el que nos puede regalar el don de consejo, si oramos a Dios y se lo pedimos. Para aconsejar a los demás, es necesario que nosotros demos testimonio con nuestras palabras, pero también con nuestras obras. Por ejemplo: Alguien que no lee la Biblia, no puede decirle a otro que la lea. Su consejo es bueno, pero no cumple el, lo que aconseja al otro. Aún así, podría aconsejar al otro siempre y cuando esta alma, estuviera en lucha por conseguir también lo que está aconsejando al otro. Sería hipócrita pedirle al otro que hiciera, algo que nosotros no estamos dispuestos a hacer.No puedes dar un consejo al hermano, y luego cuando el hermano falla, o tú crees que falla, criticarlo delante de otros. Por ejemplo: No puedes decirle a tu hermano: “Ten más amor y caridad”, y luego criticar al hermano quejándote a otros de sus defectos, puesto que al criticar al hermano, estás faltando tu a la caridad y al amor.¿Crees que tu hermano necesita ser corregido? Hazlo, estando tú y el a solas. La crítica destruye, y siembra la discordia entre los hermanos, introduce al espíritu malo en nuestra vida. La corrección edifica, si hay humildad en ambos. Si la corrección se hace con soberbia, no viene de Dios, porque Dios no actúa así, y no puede edificar a nadie, aunque pueda ser verdad lo que dice. No trae paz. Si la corrección es humilde, no olvidándote de que tu eres también débil y pecador, entonces el Espíritu Santo bendice y da su paz.


2. Enseñar al hermano, lo que este no sabe.Hay que tener mucha humildad para poder enseñar a otro algo. Tenemos que estar dispuestos en todo momento nosotros, a aprender también y ser enseñados. El que no soporta que nadie le enseñe, no es apto para enseñar a nadie. El que piensa que ya lo sabe todo, no puede enseñar, porque está marcado por la soberbia. Si quiero enseñar a mi hermano a perdonar, mejor sería que me asegurara antes de que yo aprendí ya a perdonar a todo el mundo. Si quiero enseñar a alguien a orar, que yo sea una persona orante. Si trato de enseñar a otro a compartir lo que tiene, que no sea yo de los que retiran su mano cuando veo al hermano en necesidad, o que me escondo del hermano para evitar tener que sentirme mal, al verle necesitado. Si todavía no he aprendido bien estas y otras cosas, aún podré enseñar, siempre que esté dispuesto a buscar para mí, lo mismo que quiero dar a los demás. A la hora de enseñar a alguien no conviene olvidarse de que tú aún no lo sabes todo, y nunca lo sabrás todo, aunque a tu juicio o al juicio de otros, sepas mucho. No es el hombre quién ve esto mejor, sino Dios que conoce el interior de cada uno de nosotros, nuestra alma, nuestra mente, y nuestro corazón.


3. Corregir al que se equivoca.¿Has visto equivocarse a tu hermano? ¿Y te asombras? No es extraño esto, porque es propio del hombre equivocarse. Sólo uno no falla nunca, y ese es Dios, y su criatura más perfecta, que nunca se equivocó. La Virgen María. El resto, todos nos equivocamos muchas veces en la vida.¿Viste fallar a tu hermano, y te sorprendió? Haces bien, si tratas de corregir el error, pero antes de hacerlo mira tú interior un momento. ¿Eres tú de los que soportan correcciones de otros? ¿Deseas que te corrijan a ti también para que tu alma se santifique un poco más? Si no es así, mejor ten cuidado a la hora de corregir a alguien que se equivoca, puesto que si no hay en ti la humildad de reconocerte a ti mismo falible, entonces no tendrás crédito, porque tus obras contradicen tus palabras. Aún podrías corregir a tu hermano que se equivoca, si tú estás dispuesto a admitir una corrección, y quieres para ti mismo lo mismo que para tu hermano.Si tu hermano se equivoca, no te enfades, ni te burles, ya que tú tampoco eres perfecto. No magnifiques tanto el error de tu hermano, no vaya a ser que veas la paja en su ojo, pero no estés viendo la viga que oculta el tuyo, que ambos estamos hechos del mismo barro, y todo lo bueno que tengamos proviene de Dios por pura Gracia inmerecida.Si vas a corregir a alguien, hazlo con amor fraterno, es decir, deseando hacerlo para que esa persona se santifique más, y porque quieres su bien, no porque a ti te molestan sus fallos, o con afán de dominar al otro, o de aparentar ser más santo y bueno que tu hermano, y cambiar al otro para estar tu mejor. Y pide paciencia para que tengan contigo también paciencia por tus muchos fallos.Si a pesar de la corrección no ocurre nada de lo que esperabas, no te impacientes, y déjalo en manos de Dios que El hace crecer a cada uno según su momento. Si tienes que perdonar, hazlo hasta 70 veces 7. Si al que diste la corrección no te quiere oír, no le juzgues tú, ora por él.Nunca critiques al que corregiste, si crees que no te escuchó. Dios es misericordia. Ora por él, y ten fe.


4. Consolar al afligido.Cuando veas al hermano afligidoy deseas agradar a Dios, busca su consuelo. ¿Cómo? En las Sagradas Escrituras tenemos las mejores palabras para cada situación que vive el ser humano. Haz tú como Jesús, y pronuncia en su oído alguna de estas palabras. Apoya esta palabra con tus propias obras, ya que no es creíble la palabra que yo no estoy manifestando en mi propia vida, aunque esta sea una gran verdad. No puedo decirle al hermano: “Confía en la Providencia”, si yo cuando tengo un problema, demuestro no estar confiando en la Providencia y está a la vista de todos. Dios nos consuela a través del Espíritu Santo, por medio de su Palabra, un salmo, un texto del Evangelio. Para consolar al afligido, debes tu tener en tu interior el consuelo que da el Espíritu Santo. Todos necesitamos consuelo a lo largo de la vida en un momento u otro. No te asombres de ver a tu hermano afligido, como si este no tuviera fe, sino que piensa que tú mismo puedes pasar por su situación en otro momento, y que todo depende de la Gracia y la Voluntad de Dios, y todo está ordenado para nuestro bien, especialmente en la aflicción que nos debe impulsar a crecer en santidad.


5. Perdonar al que nos ofende.¿Te ofendieron? ¿Y rompes con tu hermano a causa del dolor que te causa esto? Entonces mañana no te asombres, cuando tú, por tu debilidad, ofendas a alguien, y este haga lo mismo ¿Qué hacer entonces? Lo dice el Señor en su Palabra: Perdona siempre al hermano que te ofende. No guardes rencor a nadie. Habla y dialoga. Ora por él. Acércate a él sin miedo pero con prudencia. ¿Qué busca tu hermano? Lo mismo que tu.¿Tú deseas que te perdonen siempre a ti? Mira a tu interior ahora mismo y lo sabrás enseguida. Pues, ¿cómo puedes tu no perdonar a tu hermano?Palabra dura esta: “Si no perdonas tu a tu hermano, Dios no te perdonará a ti”. Dios es justo.¿Te ofendió tu hermano en algo? Ten cuidado. No le critiques delante de otros por esto, ora a Dios para que os ayude a los dos, puesto que mañana puedes ser tú el que ofenda a otro hermano. El que critica a otro, siembra la discordia entre hermanos, y eso no viene de Dios.Si tu lengua va a edificar a alguien, habla. Si con lo que dices vas a destruir, cállate.Pide la prudencia de saber decidir qué hacer en cada momento.¿Has fallado en esto, pero deseas ser mejor la próxima vez? Basta esto, para que Dios te perdone. No te inquiete nada. Acude a los Sacramentos, especialmente la confesión. Dios te perdona siempre, y te da su Gracia.


6. Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.Quejarte constantemente por los defectos del hermano, no edifica, sino que destruye. ¿De qué te sirve la queja amarga? Sólo va en tu perjuicio, y en el de tu hermano.¿Qué es mejor entonces? ¿Qué dice Cristo? “El que quiera ser mi discípulo que tome su cruz”. ¿Tú quieres cumplir esto? Entonces, prepárate para sufrir en tu cruz como lo hizo Cristo en la suya. Con paciencia y mansedumbre. Tu hermano tiene defectos, ya lo sabes. Y tú también. Si tú no sufres con paciencia esto que ya sabes, ¿cómo vas a pedir luego que los demás sufran lo tuyos?¿O piensas que es mejor descubrir delante de otros el defecto de tu hermano? Ten cuidado. Es fácil ver la paja en el ojo del hermano, porque nuestra visión está nublada con la viga que tenemos delante. El que no repara en sus propios defectos casi nunca, es normal que vea siempre la paja en el ojo del hermano. La viga está construida con nuestros defectos y pecados. El poder de Dios en los Sacramentos, destruye la viga más sólida. Disponte a ello ahora mismo, y verás como El te da la fuerza para soportar con paciencia y disimular los defectos del hermano, para colaborar así en la construcción del Reino.


7. Rezar por los vivos y los muertos.Cristo rezaba durante su vida. Nosotros tenemos que imitarle cada día. Cristo recibía la fuerza del Padre, en la oración diaria. Así nosotros la encontraremos también.Pero no te olvides de que si quieres agradar a Dios, no sólo tienes que rezar por ti, sino también por los demás. Por los vivos, para que alcancen la meta a la que todos estamos llamados, que es la Salvación y la Vida Eterna. Y por los muertos, que habiendo sido salvados por Cristo, están siendo purificados antes de ver al Señor cara a cara, puesto que al cielo, no puede entrar nada imperfecto.


domingo, 11 de abril de 2010

Dijo Jesús a Sor Faustina:


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Dijo Jesús a Sor Faustina:

«Aquéllos que proclamen Mi gran Misericordia, Yo mismo los defenderé en la hora de la muerte como mi Gloria, aunque los pecados de las almas fuesen negros como la noche.» Nº 378.

«Esta es la hora de la gran Misericordia para el mundo entero. ...En esta hora nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de mi Pasión.» Diario, Nº 1320.


INDULGENCIAS

"Se concede indulgencia plenaria, con las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística, y oración etc.), al fiel que, en el domingo segundo de Pascua, llamado Domingo de la Misericordia Divina, en cualquier iglesia u oratorio, con espíritu totalmente alejado del afecto a todo pecado, incluso venial, participe en actos de piedad realizados en honor de la Misericordia Divina. O al menos rece, en presencia del Santísimo Sacramento de la Eucaristía, públicamente expuesto o conservado en el Sagrario, el Padrenuestro y el Credo, añadiendo una invocación piadosa al Señor Jesús Misericordioso." (Ej.: "Jesús Misericordioso, en tí confío".)
La devoción a la Divina Misericordia es un gran regalo de Dios a la Iglesia, a nosotros. Celebremos el Amor de Dios con un corazón pleno de felicidad, de reconocimiento a un Jesús que después de dos mil años, sigue siendo tan Bueno como en la Galilea de Pedro y los demás apóstoles.

¡Feliz culpa!


"JESUS YO CONFIO EN TI"

¡Feliz culpa!
Así dice el Pregón en la Vigilia Pascual: “Feliz la culpa, que nos ha merecido tan gran Redentor”. Y también dice la Escritura: “Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia”. Entonces no tengamos miedo si hemos cometido un pecado muy grave, porque la Misericordia de Dios es infinita y tan ilimitada que ni siquiera los ángeles del cielo la pueden comprender. No hay que pecar, ¡jamás!, pero si tenemos la desgracia de cometer un pecado, no desesperemos, que Dios ha muerto en la Cruz por los pecadores, es decir, por nosotros. Arrojémonos en sus brazos misericordiosos y pidámosle perdón en el Sacramento de la Confesión, que el sacerdote, en persona de Cristo, nos absolverá de todo pecado. No hay que pecar, pero si tuvimos la desgracia de ceder al pecado, no nos desanimemos, que también Pedro, después de sus negaciones, subió a una alta santidad. También para nosotros, que hemos pecado, ese mismo pecado nos debe servir para subir más alto, con un sincero arrepentimiento y una fuerte voluntad de agradar y servir al Señor con más esmero y amor. Si no pecamos, demos gracias a la Misericordia de Dios, porque gracias a ella es que no pecamos, pues si nos dejara de su mano, caeríamos en las más aberrantes culpas. Y si pecamos, acudamos a la Misericordia divina para que nos perdone y nos dé nuevas fuerzas para subir más alto con el mismo empuje que nos da el tratar de reparar por la ofensa hecha a Dios. ¡Confiemos en la Misericordia de Dios y seremos los hombres y mujeres más felices de la tierra!
Jesús, en Vos confío.

viernes, 9 de abril de 2010

Quince minutos con Jesús Misericordioso.......

"JESUS YO CONFIO EN TI"
Quince minutos con Jesús Misericordioso.......Jesús bendíceme. Hoy me acerco a tus Rayos misericordiosos con mucho amor y quiero ponerme al amparo de ellos, para que no me alcance la justa mano de Dios Padre, porque he pecado mucho y necesito acudir a tu Misericordia. El Padre quiere que nos refugiemos bajo estos Rayos porque no nos quiere castigar, y sabe que si nos ponemos al amparo de estos divinos Rayos, esquivaremos la Justicia divina. También quiero poner bajo tus Rayos a toda mi familia y a mis seres queridos, para que los protejas en este mundo y les des el Cielo cuando partan de esta vida. Jesús, confío en ti. Sé que me amas con un amor infinito y que has hecho todo para salvarme. Te pido que me ayudes a no despreciar tu don, tu infinito sufrimiento que tuviste por mi causa, y que no me condene despreciando tu sangre, sino que aproveche tu gran amor para ser cada día más bueno y al final de mi vida ir a gozar para siempre contigo en el Paraíso. Jesús, te amo. ¡Gracias, Señor!.

jueves, 8 de abril de 2010

ME ACOMPAÑAS???


"JESUS YO CONFIO EN TI"



ORACION PARA LA MAÑANA

Al tocar la luz del dìa mis ojos, Señor,mi corazòn se levanta hacia tì en busca de tu mirada.

Escucha las palabras de quien siente la vida de nuevo,y estate atento, Señor; cercano a mi mano abierta,

Dà resupuesta a mi pregunta; ayùdame en mi inquietud,tù que eres mi Señor, en quèn yo confìo.

A tì abro mi ser, mis ganas de vivir, mi despertar;de mañana en tus manos pongo mis miedos, mis ilusiones;de mañana, en tus ojos pongo la pureza Y sinceridad de mi bùsqueda.

de mañana en tu camino, quiero dirigir mis pasos.

Oye mi voz, Señor, tu que eres bueno y compasivoy alienta mi vida que busca en tì luz y calor.

Mira, Señor, mi corazòn pobre, que como un gorrioncillobusca abrigo en tus manos, toma mi arcillay moldeala segùn los proyectos que tienes para mì este dìaQuiero estar ante tus ojos y dejarme penetrar por tu mirada;delante de tus ojos, Señor, me siento pequeño y frágil.

Derrama al comenzar la mañana tu ternura y tu bondad para que mi corazòn se sienta fuerte y animoso.Señor, aparta de mi camino el mal que me rodea,y no dejes que este dìa la mentira se adueñe de mí.dame mansedumbre y humildad para que mi corazòn, Señor,no sea hoy viuolento ni haga juego sucio a nadie.Confìo en la abundancia de tu amor y camino hacia tìfirme de que me acoges en tu casa. Haz.

Señor,que camine hoy en tu presencia y que tema apartarme de tì.Guíame, Señor, tu que eres bueno y santo;guíame hacia la luz y que camine como hijo de la luz;guíame y allana mi camino para que sea fiel a tu ley.ue tu camino, Señor, Sea hoy la pasiòn de mi corazòn joven,y que tu Espíritu Santo me ayude en cada paso.

Que mi boca, Señor, sea hoy la expresiòn de mi interior;que mis palabras arranquen de lo profundo y sean verdaderas.

SEñor, dame un corazòn limpio pra que te pueda ver,Señor, dame un corazòn de pobre para que viva hoy tu reino,Señor, dame un corazòn misericordioso, para que derrame misericordia,Señor, dame un corazòn lleno de paz, para que sea hijo tuyo,Señor, dame un corazòn que tenga hambre y sed de justicia para que sea saciado y haga tu voluntad;Señor, dame un corazòn manso para que posea la tierra,Que mi corazón se alegre y se regocije hoy,porque todo lo espero de Tí Dios mío.

A tí me acojo, Señor, al comenzar el día, protégeme.

En tí pongo mi confianza como un niño en su made, ayúdame.

A tí abro mis proyectos y los planes de este día, acompáñame

A tí ofrezco lo que soy y lo que tengo, acógelo.

A tí que eres Dios de la vida, te pido fuerza, anímame.

Mi corazón te ama y, lleno de gozo exulta en tí.

Bendíceme , Señor, guíame por el camino justo;como un gran escudo defiéndeme, sé mi fortaleza.

Que tus alas, Señor, me cobijen y guarden mientras yo voy viviendo el dìa de hoy.

Amén.(Del Salmo 5)

miércoles, 7 de abril de 2010

ORACIÓN DEL CORAZÓN


"JESUS YO CONFIO EN TI"

ORACIÓN DEL CORAZÓN
Hay una oración breve, recibida del Oriente cristiano que es muy querida por las muchedumbres creyentes: Señor Jesús Hijo de Dios vivo, ten misericordia de mi, que soy un pobre pecador.
Repetimos esta oración, pausadamente y muchas veces, cuando estamos en la Iglesia, o en casa, o de viaje. Se puede rezar cien, o mil veces por día. Es una profesión de fe en Jesús verdadero Dios y verdadero Hombre, que salva del pecado, del demonio y de la muerte.
El efecto de esta oración del corazón es una gran calma interior, una aceptación de las dificultades con serenidad, una capacidad para decir el consejo oportuno y una intuición de la ayuda que necesitan los demás. Se aconseja vivamente.
P. Osvaldo D. Santagada

LETANÍAS A SANTA FAUSTINA


"JESUS YO CONFIO EN TI"

LETANÍAS A SANTA FAUSTINA
Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.

Dios el Padre celestial - ten piedad de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo - ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo - ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios - ten piedad de nosotros.

Santa María - ruega por nosotros.

Santa Faustina, testigo viviente de la misericordia del Padre celeste - ruega por nosotros.

Santa Faustina, humilde siervo de Jesús - la misericordia encarnada

Santa Faustina, obediente instrumento del Espíritu Santo, el Consolador

Santa Faustina, hija de confianza de la Madre de la Misericordia

Santa Faustina, confidente del mensaje de la Divina Misericordia

Santa Faustina, fiel secretario de las palabras de Jesús Misericordioso

Santa Faustina, gran apóstol de la misericordia de Dios, Santa Faustina, dispensador de Dios rico en misericordia,

Santa Faustina, don de Dios para el mundo entero

Santa Faustina, percibir la bondad del Creador en cada ser

Santa Faustina, glorificando a Dios en el misterio de la Encarnación,

Santa Faustina, partícipe de la Pasión del Señor y la resurrección de

Santa Faustina, guía en el camino de la cruz de Jesús

Santa Faustina, el encuentro con Jesús en los sacramentos

Santa Faustina, unida a la esposa en su alma,

Santa Faustina, cautivada por la misericordia de Dios en la vida de María Santa Faustina, amar a la Iglesia - del Cuerpo Místico de Cristo,

Santa Faustina, de gran alcance con una fe genuina

Santa Faustina, perseverantes en la esperanza firme Santa Faustina, encendido con el amor ardiente

Santa Faustina, hermosa, de la verdadera humildad

Santa Faustina, simple, con confianza de niño Santa Faustina, el modelo de cumplimiento de la voluntad de Dios Santa Faustina, ejemplo de servicio generoso

Santa Faustina, el cuidado protector de las almas de los sacerdotes y religiosos

Santa Faustina, defensor de los jóvenes y los niños contra el mal Santa Faustina, la esperanza de los caídos y los desesperados

Santa Faustina, la fuerza de los enfermos y los que sufren

Santa Faustina, la protección de la confianza en los corazones de los moribundos Santa Faustina, que ofrece a sí mismo por los pecadores,

Santa Faustina, deseoso de la salvación de todas las personas Santa Faustina, defensor de las almas que sufren en el purgatorio,

Santa Faustina, implorando la misericordia de Dios para el mundo entero.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo - Piezas de nosotros, oh Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo - Escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo - ten piedad de nosotros.
V: Ruega por nosotros, Santa Faustina.
R: Para que podamos proclamar el mensaje de la Misericordia al mundo con nuestra vida y palabras.
Oremos:
Misericordioso de Dios, reciban nuestro agradecimiento por el don de la vida de Santa Faustina y la misión. Grant, te rogamos, que por su intercesión, podamos crecer en la actitud de confianza en usted y la misericordia hacia el prójimo. Por medio de Cristo, nuestro Señor. Amén.

LAS 3 "S" DE LA MISERICORDIA


"JESUS YO CONFIO EN TI"

LAS 3 "S" DE LA MISERICORDIA
El mensaje de la misericordia es que Dios nos ama, nos ama a todos, sin importar la magnitud de nuestros pecados. Dios quiere que reconozcamos que su misericordia es más grande que nuestros pecados, para que podamos invocarle a Él con confianza, recibir su misericordia y dejar que ella fluya a través de nosotros hacia los demás. Así, todos llegarán a compartir su alegría. Es un mensaje que siempre podemos tener presente sencillamente al acordarnos de la letra "S", como en "Señor".

/†\ Solicite su misericordia.
"Pidan y se les dará... porque todo el que pide, recibe..." (Mt 7,7-8)
Dios quiere que nos acerquemos a Él orando sin cesar, arrepintiéndonos de nuestros pecados y pidiendo que Él derrame su misericordia sobre nosotros y el mundo entero.

/†\ Sea misericordioso.
"Sean misericordiosos, como vuestro Padre es misericordioso" (Mt 6,12-14)
Dios quiere que recibamos su misericordia y que la dejemos fluir a través de nosotros a los demás. Quiere que demos amor y perdón a otros, como Él nos lo da a nosotros.

/†\ Sin cesar confíe completamente.
"No se haga mi voluntad, sino la tuya" (Lc 22,42)
Dios quiere que sepamos que las gracias de su misericordia dependen de nuestra confianza. Cuánto más confiemos en Jesús, tanto más recibiremos.

/†\ Oración para obtener la Divina Misericordia
¡Oh Dios de gran misericordia! bondad infinita, hoy toda la humanidad clama, desde el abismo de su miseria, a Tu misericordia, a Tu compasión, oh Dios; y grita con la potente voz de la miseria. Dios indulgente, no rechaces la oración de los desterrados de esta tierra. Oh Señor, bondad inconcebible que conoces perfectamente nuestra miseria y sabes que por nuestras propias fuerzas no podemos ascender hasta Ti, Te imploramos, anticípanos Tu gracia y multiplica incesantemente Tu misericordia en nosotros para que cumplamos fielmente Tu santa voluntad a lo largo de nuestras vidas y a la hora de la muerte. Que la omnipotencia de Tu misericordia nos proteja de las flechas de los enemigos de nuestra salvación, para que con confianza, como Tus hijos, esperemos Tu última venida, ese día que conoces sólo Tú. Y a pesar de toda nuestra miseria, esperamos recibir todo lo que Jesús nos ha prometido, porque Jesús es nuestra esperanza; a través de Su Corazón misericordioso, como a través de una puerta abierta, entramos en el cielo (Diario de Santa Faustina, 1570).

sonrie..que JESUS te ama

"JESUS YO CONFIO EN TI"


domingo, 4 de abril de 2010

El amor iguala.


"JESUS YO CONFIO EN TI"
El amor iguala.

512 (209) El día de la renovación de los votos. La presencia de Dios inundó mi alma. Durante la Santa Misa vi a Jesús que me dijo estas palabras: Tú eres para Mí un gran gozo, tu amor y tu humildad hacen que deje los tronos del cielo y Me una a ti. El amor allana el abismo que hay entre Mi grandeza y tu nulidad.

Comentario:

Si un gran príncipe se enamora de una pobre muchacha harapienta y se casan, entonces esta muchacha pasa a ser una princesa. Así sucede con Dios, que está enamorado de nosotros, que somos unos pobres miserables. Pero al unirnos a Él por el amor, nos hacemos semejantes a Dios por el amor que hay entre Él y nosotros. Por eso ha dicho muy bien San Pablo que si poseo el don de profecía, el de hacer milagros, el de una fe inquebrantable, pero no tengo amor, no tengo caridad, de nada vale. Porque el amor lo es todo, y eso es lo que pide el Señor de los hombres, y especialmente de los cristianos. Muchos católicos todavía no han entendido esto y cumplen cosas y reglas pero no se dejan llevar por el amor a Dios que debe ser el motor del cumplimiento de todos esos preceptos. Y también es bueno que al amor de Dios vaya acompañado un santo temor de Dios, para que si nos olvidamos del amor al Señor, por lo menos el miedo al castigo nos vuelva a la senda justa.

Jesús, en Vos confío.

viernes, 2 de abril de 2010

CAPÍTULO II


"JESUS YO CONFIO EN TI"

CAPÍTULO II

“JESÚS, EN TI CONFÍO”2.1- CONFIAR EN SU PALABRASi ustedes me aman, guardarán mis mandamientos (Jn 14,15), ha dicho el Señor. Por eso, confiar en Cristo significa creer en su Palabra y vivir como nos enseña: amando a Dios, a nosotros mismos y al prójimo (Cfr. Mc 12,29-31), creyendo que el Padre nos da la gracia de su Espíritu para que amemos como Jesús (Cfr. Jn 13,34), quien nos ha mandado: Sed misericordiosos, como vuestro Padre es misericordioso (Lc 6,36).Todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no se cayó, porque estaba cimentada sobre roca (Mt 7, 24-26). Cada día estamos construyendo nuestra vida personal, matrimonial, familiar y social. Y para que podamos hacerlo de tal manera que, resistiendo las dificultades, alcancemos la eternidad, es preciso hacerle caso a Jesús. ¡Sólo Él puede mostrarnos el sentido y la plenitud de la vida! Por eso dijo a santa Faustina: Deseo la confianza de Mis criaturas, invita a las almas a una gran confianza en Mi misericordia insondable 28.Si tu confianza es grande Mi generosidad no conocerá límites 29. Oh, cuánto amo a las almas que se Me han confiado totalmente, haré todo por ellas .30. Deseo que vivas según mi voluntad en los más secretos rincones de tu alma 31. Todas las bellezas son nada en comparación con lo que te he preparado en la eternidad 32. 2.2- CONFIAR EN SU IGLESIA“Cristo no se da en un mero ideal, sino en la Iglesia, que es su Cuerpo (Cfr. Col 1,18)”33. Por eso, confiar en Jesús significa vivir unidos a este Cuerpo suyo, obedeciendo al Papa y a los Obispos, a quienes Él ha elegido como sus representantes: Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia (Mt 16, 13-19). De sus enviados, Cristo mismo ha dicho: Quien a vosotros recibe, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado (Mt 10, 40). Meditando esto, San Juan Crisóstomo afirmaba: “Son suficientes estas promesas para persuadir a todos los que recibieran a los apóstoles”34.Jesús nos recordó, a través de Santa Faustina: Has de saber que con un acto de obediencia Me das mayor gloria que con largas plegarias y mortificaciones.35Cuando eres obediente, te quito tu debilidad y Te doy mi fortaleza36. Él mismo se presentó como Modelo de obediencia: He venido para cumplir la voluntad de Mi Padre.37El Señor, que quiere ayudarnos a vencer al mal con el bien, pedía a la Santa una confianza total en la Iglesia; por eso la invitaba a obedecer al sacerdote que era su confesor, diciéndole: Cualquier desobediencia frente a él, Me alcanza a Mí. Yo te contestaré por su boca .38. El sacerdote, cuando Me sustituye, no es él quien obra, sino Yo a través de él, sus deseos son Míos . 39. 2.3- CONFIAR CON MARÍA, EN LA COMUNIÓN DE LOS SANTOSAlégrate, llena de gracia, el Señor es contigo (Lc 1, 28), saludó el Ángel a aquella que, desde su concepción inmaculada ha precedido, “la venida del Salvador” . 40. María fue elegida por el Creador para ser Madre de su Hijo único Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, permaneciendo siempre Virgen. Por eso, la hizo nacer sin pecado y la preservó del mismo toda su vida. Y cuando terminó el curso de su vida terrena, fue asunta, es decir, Dios la llevó en cuerpo y alma a la gloria celestial,41 desde donde intercede por nosotros, que en la cruz fuimos hechos sus hijos, para ayudarnos cada día , 42. repitiéndonos aquello que dijo en las bodas de Caná: “Hagan lo que Él, Jesús, les diga” (Jn 2,5).Ahí tienes a tu Madre (Cfr. Jn 19,27), nos dice el Señor en la persona de San Juan. Por eso, a Santa Faustina, la Santísma Virgen le dijo: Yo no sólo soy la Reina del cielo, sino también la Madre de la Misericordia y tu madre.43. Unámonos a María, amándola e imitándola, experimentando así su ternura maternal. Una forma de hacerlo es a través del rezo del Santo Rosario, que es contemplar con María el rostro de Cristo ,44. para que, haciendo lo que Jesús nos dice, experimentemos su Misericordia y seamos testigos de ella. La gran familia de Dios, hasta que Jesús vuelva y sea destruida la muerte, está formada por tres grandes grupos: los que peregrinan en la tierra; los difuntos que se purifican; y los que ya están con Él en el Cielo. 45Y su unión es tan estrecha, que los bienes de unos se comunican a los otros; 46los santos del Cielo interceden por nosotros ante el Señor (Cfr. Mt 17, 9; 2 Cor 5,8). 47Además, su ejemplo nos impulsa a imitar a Jesús. Por eso es muy útil conocer sus vidas. Los vivos podemos pedir por los difuntos, para que Dios termine de perfeccionarlos y puedan entrar al Cielo (Cfr. 2 M 12, 45) ) 48. También ellos pueden interceder por nosotros,49 que peregrinamos en esta tierra, donde podemos rogar unos por otros y, unidos a Dios, buscar la unidad.50 Así, en esta comunión, ninguno vive egoístamente sólo para sí mismo (cfr. Rom 14, 7).2.4- CONFIAR SIEMPRE, INCLUSO EN EL SUFRIMIENTOConfiar en Jesús es fiarse de Él siempre, incluso en las horas más difíciles de la vida, creyendo que en cada momento nos ofrece su ayuda y consuelo: Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados... y yo los aliviaré (Mt 11, 25-30). Ciertamente Dios no puede querer ningún mal, sin embargo, cuando lo permite, es para sacar un bien. Así lo entendió Santo Tomás Moro, quien poco antes de su martirio, fue capaz de consolar a su hija Margarita con estas palabras: “Ten... ánimo hija mía... Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que Él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor” . 51 ¿Qué nos toca hacer?; fiarnos de Él. Todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca (Mt 7, 24-26). Si le hacemos caso, entonces, aunque vengan las crisis, tentaciones y enfermedades; los problemas en casa, con la novia o el novio, con los amigos, en la escuela o en el trabajo; las angustias económicas, las duda, la soledad, el dolor y la muerte, no solo no nos derrumbaremos, sino que podremos edificar cada vez más alto, hasta alcanzar la eternidad. Así ha sucedido con muchos santos, como San Francisco de Asís y San Ignacio de Loyola, quienes descubrieron que en el sufrimiento se esconde una fuerza que nos acerca a Dios, y nos permite descubrir el sentido de la vida.Por eso, Jesús nos invita a una confianza total, incluso en medio del dolor. A Santa Faustina le dijo: No tengas miedo de los sufrimientos, Yo estoy contigo . 52Todo está en Mis manos53. Me alegro grandemente de que me digas tus temores... Yo te entiendo, porque Soy Dios-Hombre .54 Pon la cabeza sobre Mi pecho, sobre Mi Corazón y de él toma fuerza y fortaleza para todos los sufrimientos .55 También le recordó el valor salvífico del sufrimiento: Otras almas se beneficiarán de tus sufrimientos .56 Si; “Cristo ha elevado juntamente el sufrimiento humano a nivel de redención” 57 Por eso, San Pablo afirmaba: “Suplo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia” (Col 1, 24). “Sufro, pero no me avergüenza, porque sé a quien me he confiado” ( 2 Tim 1, 12). “Todo lo puedo en aquél que me conforta” ( Flp 4, 13). ¡Dejando al Señor que nos ayude, podremos cargar nuestra Cruz de cada día!.

¡Venga a Mi! La Divina Misericordia


"JESUS YO CONFIO EN TI"

¡Venga a Mi! La Divina Misericordia

Autor: P. Eugenio Lira Rugarcía

Capítulo 1: Dad Gracias al Señor, porque es eterna su misericordiaUn día, al recorrer unos laboratorios, el gran inventor Thomas Alva Edison encontró a un pajarillo tan extenuado, que no tenía fuerzas para continuar el largo vuelo de emigración. Entonces lo llevó a su casa, lo reanimó, y temiendo que no resistiera la larga travesía, lo metió en una jaula y lo envió hasta América del Sur, para que ahí lo dejaran en libertad. Si Edison sintió compasión por aquella ave, ¿cómo no va a sentir Dios compasión por nosotros que somos sus hijos? ¡Él, que es creador de todo, nos hizo y somos suyos!.1Por eso, cuando vio que a causa del pecado original, la humanidad quedó sometida al mal, al sufrimiento y a la muerte, tuvo compasión y envió como salvador a su Hijo Jesucristo, quien por obra del Espíritu Santo nació de la Virgen María y pasó haciendo el bien, amando hasta el extremo de padecer, morir y resucitar, para comunicarnos su Espíritu y convocarnos en la unidad de su Familia, la Iglesia, de modo que, libres del pecado, pudiéramos ser hijos de Dios, partícipes de su vida plena y eternamente feliz, que consiste en amar (cfr Jn 17,21-23) 2. Él, muriendo en la Cruz nos ha mostrado que el amor es más grande que el pecado; y resucitando, nos enseña que el amor es más poderoso que el peor de los males, la muerte 3. De ahí que el Siervo de Dios Juan Pablo II afirmara: “Sólo en la Divina Misericordia hallaremos el consuelo y la luz de la esperanza” 4. ¡Cómo necesitamos su ayuda!, sobre todo cuando nos encontramos extenuados por las crisis y problemas, por el dolor y la enfermedad!. Por eso, el Papa Benedicto XVI nos ha dicho: “Invito a todos a gustar de la ternura infinita de Dios, para no sentirse nunca solos o desamparados” 5. 1.2- Conocer a Dios, para ser felicesPara gustar de la ternura infinita de Dios y sentirlo cercano, necesitamos conocerlo. Por eso, aunque ya en su creación nos ofrecía pruebas de su existencia y de su amor, Él quiso venir a nuestro encuentro revelándosenos a través de una serie de etapas, que alcanzaron su cumbre con Jesús, imagen del Dios invisible (Col 1, 15). Esa Revelación, que se encuentra en la Sagrada Escritura (Biblia) y en la Tradición de la Iglesia, el propio Cristo la ha confiado al Papa y a los Obispos para que la conserven, la comprendan, la interpreten y la enseñen a todos 6. Así, por la Revelación, sabemos que Dios, aún siendo Único no es solitario: es Padre, Hijo y Espíritu Santo; siempre ha existido y siempre existirá; es Todopoderoso y Feliz; todo lo ve y todo lo sabe; es Verdad y Amor; y sobre todo, es Misericordioso. De esta manera se presentó a sí mismo: Dios de ternura y de gracia, lento a la ira y rico en misericordia y fidelidad (Cfr. Ex 34, 6). Por eso el salmista, proclama: Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia (Sal 118,1). Entre las expresiones usadas en el Antiguo Testamento para definir la misericordia se usa la palabra hebrea “rahamim”, cuya raíz “rehem” significa regazo materno. Con ella, Dios quiere que entendamos que su amor es como el de una madre: gratuito, generoso, siempre fiel, dispuesto al perdón. Esto queda plenamente manifestado en Jesucristo, que nos ha dado la prueba máxima de amor entregando su vida por nosotros: Nadie tiene amor mayor, que el que da su vida por sus amigos (Jn 15, 13). Él, “sucumbiendo al peso de una muerte que no hacía excepción, la convirtió de eterna en temporal” 7, decía San León Magno. “¡Cristo ha muerto y ha vuelto a la vida por nosotros y para beneficio nuestro!” 8, porque “muriendo destruyó la muerte y resucitando restauró la vida” 9. ¡Qué grande es el amor misericordioso de Dios!. Por eso, en su último mensaje, el Papa Juan Pablo II, escribió: ”¡Cuánta necesidad tiene el mundo de comprender y de acoger la Divina Misericordia!” 10.1.3- Amar es estar con el amado y confiarEn una de sus catequesis, el Papa de la “Sonrisa”, Juan Pablo I, comentaba que su maestro en la escuela de filosofía le preguntó: “¿Conoces el Campanario de San Marcos?. Eso significa que la imagen de aquel objeto ha entrado en tu mente. Sin embargo ¿amas al Campanario de San Marcos?. Es decir; esa imagen que llevas dentro ¿te mueve, te hace ir con ánimo al Campanario?. Porque amar significa viajar, correr con el corazón hacia el objeto amado” 11. Amar a alguien es, no sólo conocerlo intelectualmente, sino querer estar con él. Jesús nos ama. Por eso, queriendo estar para siempre con nosotros, se ha quedado presente en Iglesia, a través de su Palabra y de la Liturgia, especialmente en la Eucaristía, para que podamos unirnos a Él, experimentar su amor, y de esta manera, ser capaces de profesar y proclamar, implorar y practicar con todos la misericordia divina 12. “Solo así la tierra es transformada de un valle de lágrimas en el jardín de Dios” ,13 y alcanzaremos la vida eterna que tanto anhelamos. Sin embargo, es difícil sentir la ternura de Dios cuando vivimos momentos dolorosos. Él lo sabe. Por eso, antes de la Segunda Guerra Mundial quiso recordarnos la verdad de su misericordia a través de Santa Faustina Kowalska, “portavoz particularmente inspirada de la verdad sobre la Divina Misericordia” 14, para que, confiando en Él, nunca nos dejemos vencer por el mal, sino venzamos al mal con el bien (Cfr. Rom 12, 21). Le dijo: Apóstol de Mi misericordia, proclama al mundo entero Mi misericordia insondable 15. Deseo conceder gracias inimaginables a las almas que confían en Mi misericordia. Mi amor no desilusiona a nadie 16.1.4- El mensaje de la Divina MisericordiaAsí, en su “Diario, la Divina Misericordia en mi alma”, la religiosa polaca Santa Faustina, escribió todo lo que el Señor le indicó. La misericordia es el atributo más grande de Dios. Todas las obras de mis manos están coronadas por Mi misericordia 17. Yo soy el Amor y la Misericordia Mismos... El alma que confía en Mi misericordia es la más feliz porque Yo mismo tengo cuidado de ella 18. Sin embargo, el propio Jesús le dijo un día: Hija Mía, ¿crees, quizá, que hayas escrito suficiente sobre Mi misericordia? Lo que has escrito es apenas una gotita frente a un océano .19 ¡Si!; el amor gratuito, generoso, fiel y perdonador que Dios nos tiene es infinitamente más grande de lo que podemos imaginar, anhelar y esperar!.Por eso Jesús nos invita a acercarnos a Él, a pesar de nuestras fallas y pecados: Mi corazón está colmado de gran misericordia para las almas y especialmente para los pobres pecadores. Oh, si pudieran comprender que Yo soy para ellas el mejor Padre, que para ellas de Mi Corazón ha brotado Sangre y Agua como una fuente desbordante de misericordia; para ellas vivo en el tabernáculo 20. ¡Si!; Cristo nos ha amado tanto, que para darnos una vida plena y eternamente feliz, ha entregado su vida “para hacer de su cuerpo y de su sangre un sacramento para nosotros y... poder saciar con el alimento de su carne a las ovejas que había rescatado” 21. Él es el Buen Pastor que, a través de su Iglesia, “va continuamente en busca de la oveja perdida, la lleva al redil y venda sus heridas” 22. ¡No lo rechacemos!; ningún otro puede salvarnos 23. Dejémonos encontrar por Él, que quiere “levantarnos y ayudarnos a reemprender el camino con renovado vigor” 24. A nadie niega su perdón y su auxilio: En la cruz, la Fuente de Mi Misericordia fue abierta de par en par por la lanza para todas las almas, no he excluido a ninguna 25. No tengamos miedo de abrirle las puertas de nuestro corazón. “Él no quita nada, y lo da todo” 26. Por eso, conscientes de que quiere nuestra verdadera, plena y eterna felicidad, podemos decirle: Jesús, en Ti confío 27.

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