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martes, 28 de junio de 2011

Quince minutos con Jesús Misericordioso

"JESUS YO CONFIO EN TI"

Quince minutos con Jesús Misericordioso

 

Por el camino estrecho. 
Jesús, Rey de Misericordia, te ruego que me ayudes a transitar por el camino estrecho que conduce a la Vida eterna, y no por la senda llana y fácil del mundo, que no lleva al Cielo sino al abismo infernal.
Sé que para caminar por el buen camino deberé sufrir muchas penalidades y contrariedades, pero confío en que tú estarás conmigo y me darás tu fuerza invencible para llegar victorioso a la meta.
Jesús, ¡cuánta gente va por el camino fácil del pecado, de las diversiones, en definitiva del diablo! Pero en cambio, qué pocos son los que tratan de ir por el camino que lleva al Paraíso.
Señor, ayúdame a elegir correctamente y a preferir sufrir en este mundo y gozar para siempre en la eternidad, y no vivir gozando en este mundo para terminar al fin sufriendo horrores para siempre en el Infierno.
Sé muy bien que hay que elegir, y que el demonio ofrece felicidad en esta tierra, pero a cambio de una eternidad desgraciada.
Jesús Misericordioso, me encomiendo a ti y te ruego que me des la fuerza necesaria para vencer la tentación y ser perseverante hasta el final de mi vida.
¡Te amo, Jesús! ¡Ten compasión de mí, que soy un pobre pecador!

sábado, 25 de junio de 2011

Dar de comer al hambriento.

"JESUS YO CONFIO EN TI"
Dar de comer al hambriento. 

Dicen que el estómago es el segundo cerebro, dando a entender con ello también lo que dice el dicho popular: “Panza llena, corazón contento”. Es decir, que cuando uno no tiene hambre, es como que piensa mejor y está más feliz.
Y es que el comer bien alegra el corazón. Tomando un buen vino y comiendo cosas dulces, estimulan a ser más buenos y amables.
Por eso es que el Señor nos manda a realizar esta obra de misericordia dando de comer al hambriento, para que nuestros hermanos se alegren en su corazón mediante el alimento que le proveemos.
Es que Dios se quiere servir de los hombres para dar de comer a los hombres, y si con nuestros recursos no socorremos a los más necesitados, entonces estamos haciendo mal uso de lo que Dios nos concede tener.
Pero para realizar esta obra de misericordia de dar de comer al hambriento, no siempre tendremos que darle de comer a otros, sino que hay una forma más alta, que también conviene practicar, y es el ayuno. Porque cuando ayunamos, ya sea de un postre apetitoso, de una comida o a pan y agua, sabemos por la fe que alguien, en otro lugar, estará recibiendo un alimento. Y además, con lo que ahorramos con ese sacrificio en el comer, podemos comprar alimentos para dar a los pobres y hambrientos. Por eso el ayuno y las privaciones son tan fructíferos.
Tenemos estas dos formas de dar de comer a los hambrientos. No dejemos de practicarlas para que Dios nos dé su Alimento a nuestra hambre de Él.
Jesús, en Vos confío.

jueves, 23 de junio de 2011

nardos 20-21-22-23-24

"JESUS YO CONFIO EN TI"

Nardo del 20 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, Corazón del Supremo Amor!

Fiesta de Nuestra Señora de La Consolata 
Meditación: Oh Señor, todo se ha consumado, todo nos has dado...la tierra ha crujido cual grito dado por la creación. Ha muerto el Salvador, el Hijo de Dios, lo hemos matado. Tú, mi Amado, mi Buen Jesús todo enllagado, con Tu Cuerpo destrozado te encuentras colgado, Tus Ojos se han cerrado...el cruel suplicio ha terminado. Te bajan de la Cruz, y Tu Pobre Santa Madre, desgarrada, te recibe en sus Brazos. Con gemidos y llanto, se ha atravesado su Santo Corazón por una espada de dolor. Parece acunarte como lo hacía en las claras mañanas de Belén, Ella te besa y te acaricia, tratando de devolverte la vida. Señor, permíteme besarte y acariciarte como lo hace Tu Madre, porque Tú por mí te entregaste. Permíteme dar todo por mis hermanos, aunque tenga que pasar por un calvario. Permíteme estar contigo, aún cuando no lo merezco, pues he dejado que mi corazón se ponga duro y maltrecho. Permíteme acompañarte en el dolor, porque así es el Verdadero Amor: compartir el sufrimiento y ser consuelo. 
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Meditemos sobre los últimos momentos de la Pasión del Señor y el dolor de Su Santa Madre. 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.
 

Nardo del 21 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, Indulgente y Glorioso! 

Meditación: Señor, a pesar de que Tu Corazón ya no latía, Tu Madre sabía que volverías. Ella con gran Dolor te aguardaba en oración, Ella esperaba, destrozada y angustiada, Ella confiaba en Tu Palabra. Señor de la Esperanza, Señor de la Verdad que enseñas a Tu Iglesia, a pesar de su tibieza, que Tu Palabra no pasará, que todo se cumplirá. Por eso aquella Dulce Muchacha de Nazaret, la Joven Madre de Belén, la Dolorosa del Calvario, nos mostraría que con amor y Fe que te volveríamos a ver. Es por eso que a Ella te presentaste para consolarla y alegrarla, pues El Santo, Su Hijo Amado, había Resucitado. ¡Cuál no fue el Gozo de aquella Santa Madre!. Alegrémonos con María pues Jesús está vivo, en Cuerpo y Alma, vivo hace dos mil años y vivo hoy. No prediquemos a un Cristo Muerto, ya que ¡el Señor Resucitó!. ¡Gloria a Dios!. 
Y Este Señor está a nuestro lado, porque la Santa Palabra cumpliéndose está. Él nos dijo: ”...donde dos o más estén reunidos en Mi Nombre, Yo estaré en medio de ellos”. Hagamos lo que nos ordena nuestro Señor: “vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva...éstas son las señales que acompañarán a los que crean: en Mi Nombre echarán demonios y hablarán nuevas lenguas, tomarán con sus manos serpientes y si beben algún veneno, no les hará daño, impondrán las manos sobre los enfermos y quedarán sanos...” (Marcos 16, 15-20). Cristo está vivo, es el Único Dios y todo lo hace El, es el Señor que sigue haciendo milagros y acompañándonos...seamos sus humildes instrumentos. 
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Que testimoniemos a nuestros hermanos que Jesús está vivo, cumpliendo sus mandatos. 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.
 

Nardo del 22 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, Corazón Eucarístico! 

Meditación: ¡Oh Señor, Oh Mi Amor!. Que aquel Jueves Santo te quisiste quedar entre nosotros perpetuado en el Pan Sagrado. Señor, te conviertes en nuestro Alimento para que algún día veamos el Cielo. Cuántos hoy del Supremo Regalo se han olvidado y lo han despreciado, cuántos hermanos están profanando Tu Cuerpo Santo. Sabes, Señor, muy pocos creen que estás en el Pan Vivo, que el Vino en Tu Sacratísima Sangre se ha convertido...¡oh Mi Cristo, cuántos corazones perdidos!. 
Señor que nos obsequias en las Especies Santas la Vida de las almas, qué pocas de ellas Te besan cuando en ellas entras. Jacinta de Fátima te llamaba el Jesús Escondido, al saber que estabas en el Pan Bendito. ¡Oh Señor, que renuevas el Supremo Sacrificio y te ofreces permanentemente para nuestra salvación!. Te pido perdón por todos los que no sabemos verte presente en el Pan de Dios y no te damos permanente adoración!. 
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Ofrezcamos una mortificación al Señor por todos los ultrajes y sacrilegios cometidos contra Su Santísimo Cuerpo y Sacratísima Sangre. 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.
 

Nardo del 23 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, abundancia de Amor! 

Meditación: ¡Oh Señor!. Quién pudiera conocerte verdaderamente a Vos, Señor que te hiciste Hombre y pescador, para enseñarnos a trabajar en el Amor. ¡Oh Señor!, que a todos buscas. Tú, el Rey, te sentabas en una barca y desde el lago de Galilea enseñabas Tu Palabra. Tú, que a los leprosos curabas y sanabas las almas. Tu mirada era sólo Amor y ofrenda del dolor que causaba el hedor de las almas putrefactas. Tú, Señor, que conoces todos nuestros pecados pero a pesar de eso nos sigues amando. Tú, que por nosotros te sigues dando, para que volvamos a Tu lado. Tú, Señor, que por gran Misterio nos quieres dar un corazón nuevo para nacer a Vos y vivir en unión con Nuestro Creador. Señor, que nos regalas la esperanza de habitar algún día en eterna alabanza en la Morada Santa, permite a este siervo Tuyo tirar las redes para llevar a mis hermanos hacia Tus Benditas Manos. 
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Pidamos al Señor, en humilde oración, que podamos ayudar a la conversión de nuestros hermanos. 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.
 

Nardo del 24 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, que te hiciste mi hermano! 

Meditación: Pobre, mi Jesús, que con dulzura nos quieres llevar a la Tierra Prometida. ¿Sabes, Señor, qué pienso cuando aún te miro clavado en el Madero...cuando veo Tu Corazón sangrar?. Con un suspiro lleno de dolor quisiera bajarte de la Cruz, sacarte esos clavos, borrar de Tu Frente todos los pecados que desfiguraron Tu Amado Rostro Santo. Y Tú, con esa Mirada pides amor en un mundo que se olvidó de Dios, que sólo busca el placer, la vanidad, no pensar en los demás para vivir en el yo. Señor, qué lejos de Tus enseñanzas Tú nos viniste a liberar, a mostrar que teníamos que morir a nosotros mismos para vivir en Cristo. Señor, darse por los demás hasta morir. Sí, Tú me lo viniste a decir y yo lo olvidé, el mundo me hizo sordo de corazón y dejé de oír Tu Voz. Creí que yo solo podía, que triunfaría y viviría la buena vida. ¿Qué vida, Señor, si así yo moría, y a pesar de que todo tenía me encontraba con el alma vacía?. Jesús, mi amado, Jesús, mi hermano que todo nos has dado, hazme escuchar Tu hermosa Voz como mi hermano mayor que me miras y me guías, y eres fuente de verdadera alegría. Porque sabes, mi Señor, aún cuando todo me sacaras, si aun tengo Tu Mirada. destella mi alma porque sé que Tú me amas.  
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Seamos sencillos y regalemos sonrisas y consuelo a todos los que están sufriendo, aún cuando nosotros estemos en el huerto. 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

Mensaje de Misericordia

"JESUS YO CONFIO EN TI"

Mensaje de Misericordia

Miserables. 
A veces nos puede parecer que Dios solo se comunica con los santos. Y es cierto que Dios elige a los santos para hablarles; pero como el Señor es muy misericordioso, también elige a los muy miserables para colmarlos de su Misericordia infinita.
Así que no estemos tristes porque somos muy pecadores o imperfectos, porque Dios quiere sacarnos del pecado y llevarnos a la perfección.
Sin Dios esto es imposible, por eso necesitamos su ayuda, ya que la obra de santificación en un alma la hace Dios más que el alma.
Lo que siempre, pero siempre hace mucha falta es la humildad. Si Dios ve humildad en nosotros, entonces nada detendrá a Dios para dársenos a nosotros en plenitud. Porque entre uno que no peca, pero que se ensoberbece por ello; y otro que a veces cae en pecado, pero se humilla ante Dios y le pide humildemente perdón; Dios ve con más agrado a este último.
No hay que pecar, por ningún motivo ni nunca; pero si tuvimos la desgracia de pecar, no nos desesperemos sino echémonos con confianza plena en los brazos de Dios y pidámosle perdón con lágrimas y abriéndole nuestro pobre corazón. Y estemos seguros de que Dios nos premiará y subiremos a un estado más alto que el que teníamos antes del pecado, porque quien se humilla, será ensalzado.
Jesús, en Vos confío.

sábado, 18 de junio de 2011

Nardos al corazon amadode JESUS

"JESUS YO CONFIO EN TI"

Nardo del 16 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, traicionado, enllagado, martirizado y destrozado!

San Pío de Pietrelcina 
Meditación: Oh Señor, casi no te reconozco, ¿por qué he sido tan cruel contigo, si eres El Cristo?. Estás encarnizado, eres una llaga viva, te han flagelado...y te han vestido de rey de burlas, envuelto en un manto púrpura. Perdón, perdón Jesús porque yo te puse ahí.…estas desfigurado, tan sólo Tu hermosa y tierna Mirada apacigua la vergüenza de mi alma. Ojos tristes sí, ojos tristes de mi Jesús que ven lo que soy, lo que fui y todo lo que seré. Pero Tú, Señor, lo haces para darme, darme el perdón, darme Tu Amor y regalarme la Vida con Tu agonía. 
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Ofrezcamos un sacrificio al Señor haciendo algo que sea de Su agrado, pero que nos cueste, recordando que “tu mano derecha no debe saber lo que hace tu mano izquierda”. 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.
 

Nardo del 17 de Junio: !Oh Sagrado Corazón, taladrado por clavos! 

Meditación: Llegaste Señor...es la cima del Gólgota, la montaña de nuestra maldad y miserias. La regaste con Tu Preciosísima Sangre, y ahora Señor, en la hora en que el infierno todo te destroza, es el momento de Tu Victoria, el supremo misterio que comenzaste en el Huerto. La mañana se pone oscura, parece que el cielo ha perdido toda hermosura. El Madero, Tu Madre, Juan, y algunas pocas mujeres y discípulos te acompañan en Tu momento final. Los soldados han comenzado su trabajo y taladran en Tu Santo Cuerpo los clavos, te han desnudado. Pobre mi Señor, pobre mi Amor, se desgarra aún más Tu Corazón, y el de Tu Santa Madre despedazándose está...quisiera gritar “¡basta ya!”, pero al igual que hoy, ya nadie detendrá Tu Pasión. ¡No quieren parar, no quieren escuchar!. 
¿Y saben, hermanos?, el Calvario de ayer y hoy es parte del plan más sublime de Amor que hizo nuestro Dios para nuestra salvación, es el Triunfo del Corazón. Si, del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María. Y así ayer como hoy, mi Señor, quiero bajarte de la Cruz, quiero sacarte los clavos que yo mismo te he clavado con mi pecado. Permíteme morir por Ti para resucitar en Ti. 
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Que podamos morir a nuestra voluntad, sacando afuera todo lo que no es de Dios, y viviendo cada instante como lo haría el Señor . 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.
 

Nardo del 18 de Junio: !Oh Sagrado Corazón, sediento de amor! 

Meditación: Jesús, Jesús...ya sobre la tierra te han elevado, no puedes sostener Tu Cabeza, de Ella Sangre gotea...de Tu Santa Boca salen hilos de Sangre. Señor, te escucho decir: “tengo sed...”, pero me miras a mi, ¿Señor, tienes sed de mí?, ¿de esta pobre criatura?. Repites “tengo sed...”, sí, Señor, sed de amor, sed de éste pobre amor que te niego yo...perdón Señor, ¡perdón Mi Dios!. Mi Cristo, mi amado, escúchame bien, ya que te lo digo de corazón: “Jesús en Ti confío, perdona todos mis olvidos, “Jesús en Ti confío”, perdona porque te he hecho un “mendigo”, un mendigo de amor, que espera a mi pobre corazón. 
Padre, míralos. Mira a Tu Hijo aún mancillado, mira a Su Madre también Crucificada, cambia nuestro corazón para que siendo hijos Tuyos, te llenemos de orgullo. 
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Hagamos una Hora Santa de Adoración Eucarística. 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.
 

Nardo del 19 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, Corazón Misericordioso! 

Meditación: El viento arrecia, parece que la tierra se pone desierta, todo se oscurece...se va la Luz del mundo, y te escucho decir: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen...” y de repente se oye un grito desgarrador: “Padre, en Tus Manos encomiendo Mi Espíritu”. Mi Dulce Jesús ha muerto, mi Dios ha muerto...lo hemos matado. De nuestro corazón aún hoy lo arrancamos, la tierra tiembla...por eso nuevamente están aquí las tinieblas. Tu Cuerpo Santo cuelga inerte, pero a pesar del temor, un soldado con la lanza abre Tu Costado, y brotan de Él Tu última gota de Sangre, y Agua. La Sangre de la Redención, el Agua del Perdón. Así la Luz de Tu Misericordia nos baña en los sublimes Sacramentos que dejaste en Tu Iglesia Santa. Señor, mi Jesús amado, mi Redentor, me atrevo a pedirte a Vos que me liberes hoy y me enseñes a pedir perdón, para mi sanación, bañándome con los Rayos de Tu Misericordioso Corazón. Que goce así de la Nueva Jerusalén que algún día veré.  
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Recemos la coronilla a La Divina Misericordia dada por el mismo Jesús a Sor Faustina Kowalska. 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

jueves, 16 de junio de 2011

"JESUS YO CONFIO EN TI"

miércoles, 15 de junio de 2011

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,

"JESUS YO CONFIO EN TI"

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,
"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario

Convivencia. 
542 (16) El postulantado. La edad para ser recibida. Puede ser recibida cada persona desde los quince hasta los treinta años. En primer lugar hay que reparar en el espíritu que inspira a la persona dada y en su carácter, si tiene la fuerte voluntad y el valor para seguir las huellas de Jesús, y esto con gozo y alegría, porque Dios ama a un donador alegre; tiene que despreciar al mundo y a sí misma. La falta de la dote nunca será un impedimento para ser aceptada; también todas las formalidades deben ser claras, no aceptar los casos complicados.
          Sin embargo no pueden ser recibidas las personas melancólicas, inclinadas a la tristeza, con enfermedades contagiosas, caracteres ambiguos, recelosos, inadaptables a la vida religiosa. Hay que tener mucho cuidado con la elección de los miembros porque basta una persona no adaptada para provocar confusión en todo el convento. 
Comentario: 
Estas palabras de Sor Faustina nos hacen recordar las palabras de la Santísima Virgen en La Salette, donde Ella decía que los que estaban al frente de las congregaciones religiosas tuvieran mucho cuidado de a qué personas recibían, porque el demonio intentaría infiltrar sus satélites para llevar el pecado y el desorden a esas congregaciones.
Y aquí Sor Faustina dice algo similar porque la vida religiosa no es para cualquiera, sino para quien tiene vocación y, además, hay que tener los pies sobre la tierra y una sana alegría.
Pero esto se puede decir también que es necesario para la convivencia de todos los días en la familia, puesto que tenemos la misión de hacerles la vida agradable a los que conviven con nosotros y no de complicarles la vida o amargárselas.
Tratemos más bien de sufrir nosotros, antes que hacer sufrir a los demás. Soportemos los defectos ajenos, que esta es una gran obra de misericordia espiritual.
Jesús, en Vos confío.

lunes, 13 de junio de 2011

al corazon de Jesus

"JESUS YO CONFIO EN TI"
13.-OCASIONES PELIGROSAS
Hasta ahora hemos tomado del Corazón de Jesús aquellas palabras que condenan el pecado. Ahora Jesús quiere sugerirnos también el medio con el que podemos evitar la huida de las ocasiones peligrosas. No hay escapatoria. ¿Quieres huir del pecado? Debes necesariamente evitar las ocasiones. Reza, confiésate, pero si no huyes de las ocasiones peligrosas todo será tiempo malgastado. ¿Cuáles son las compañías que frecuentas? ¿Quizá se encuentran allí personas con las que permites confidencias que hacen llorar a tu ángel custodio? ¿Se encuentra acaso alguna persona que te insinúa dudas sobre la fe, que susurra palabras que repugna oírlas, que te aleja de tus prácticas de piedad?
¿Cuáles son tus diversiones? ¿Son acaso ciertos lugares donde todos pierden la vergüenza, donde las pasiones se levantan impetuosas?

14.-LAS TENTACIONES
Los apóstoles se acercaron un día a Jesús y le dijeron: "Maestro, tú nos invitas siempre a orar; nosotros somos ignorantes, enséñanos tú. Y Jesús siempre bueno, respondió": Cuando oréis hacedlo así: Padre nuestro que estás en los cielos; y les enseñó la estupenda oración del Padre nuestro. ¿Sabes por qué Jesús quiere que oremos al Padre para no dejarnos caer en la tentación? Porque Él sabía que el demonio nos tentaría siempre y quería que nosotros pidiésemos la ayuda celestial para no sucumbir a la tentación. Él mismo permitió que el demonio le tentase para darnos ejemplo.

15. -EL VALOR DE LA ORACIÓN
Jesús invita, recomienda, impone la oración, une a ella toda gracia, toda bendición hasta la salvación eterna. Él mismo reza por todas partes y siempre: en el templo, en el Huerto de los Olivos, en el monte, sobre las aguas, en las plazas y en las sinagogas.
San Pedro corre el peligro de hundirse en las aguas y reza; la oración lo fortifica. Marta y María piden llorando ante Jesús en la hora del dolor y la oración las consuela.
Rezan los Apóstoles en el cenáculo y la oración hace descender al Espíritu Santo con sus dones celestiales. Y tú, ¿cuándo rezas? ¿Sólo cuando estás enfermo o cuando quieres que algo te salga bien?
Reza siempre porque siempre tienes necesidad de permanecer junto a tu Dios.

sábado, 11 de junio de 2011

"JESUS YO CONFIO EN TI"


Nardo del 12 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, escarnecido por nuestros pecados! 
Meditación: Señor…en la oscuridad del Getsemaní, la Luz de Tu Presencia. Señor…que sentías en aquella brisa fría la cercanía de Tu agonía. Señor…te veo arrodillado y orando, Tu respiración se acelera…puedo sentir el dolor de Tu Corazón, de ese Corazón que en ese instante sintió todos los pecados, los más sucios, los más inmundos, los cometidos y por cometer. Señor, allí Tu Corazón se atravesó. Pobre Mi Señor, el Puro, el Santo, soportando y sintiendo cada pecado. Señor…estás llorando…Sangre. Señor, de Tu Santa Frente cual pequeños rubíes gotas de Sangre caen. ¡Oh Señor perdón!, perdón por las espinas de mis pecados y las de mis hermanos, perdón Señor porque continuamos tu martirio…perdón Padre porque a pesar de habérnoslo dado, al Sacrificio de Tu Hijo lo hemos olvidado. 
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Trabajemos con humildad haciendo un examen de conciencia, recordando y meditando los pecados capitales: soberbia, vanidad, avaricia, gula, lujuria, envidia, ira. 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria. 

jueves, 9 de junio de 2011

Nardo del 10 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, modelo de virtudes sos!

"JESUS YO CONFIO EN TI"


Nardo del 10 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, modelo de virtudes sos! 
Meditación: Jesús, que desde pequeño fuiste perfecto, que corrías y cantabas dando al mundo esperanza, pues ya se acercaba la Primera Santa Pascua. La Luz del Sol se ocultaba en Tu interior, cubierta con pétalos de humildad y obediencia al Creador. ¿Por qué no entendemos los hombres que tenemos que imitarte, que es un honor llevar Tu imagen, y que debemos dejarnos modelar por Tus Benditas Manos de Carpintero, para llegar a ser a semejanza de Nuestro Maestro?. ¡Qué honor el nuestro!. Pero qué bajo que caemos, pues cuan pocos son los que quieren ser como Cristo, Nuestro Rey Divino. Cambiemos nuestro pobre corazón por Su Sagrado Corazón, sabiendo que recibiremos todos los gozos, pues así el Señor habitará en nosotros, y tendremos la dicha de participar en la Santa Llaga, pues la humanidad hoy le clava nuevamente en Su Sagrado Corazón la lanza. 
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Leamos la Santa Palabra para conocer más profundamente cómo es Nuestro Señor, y así llegar a ser Su imitación 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria. 

Nardo del 9 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, fuente inagotable de amor!

"JESUS YO CONFIO EN TI"

Nardo del 9 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, fuente inagotable de amor! 
Meditación: Jesús tanto nos amó que no sólo hasta Su última gota de Sangre derramó, obedeciendo la Voluntad del Padre que lo envió, sino que también desde la Cruz nos dejó a Su Santísima Madre, a la más Bella Mujer que jamás existiría, para que sea nuestra guía. En Pentecostés, Ella, confirmando su apostolado, está reunida con los discípulos esperando la venida del Paráclito, cumpliendo así con lo señalado por su Divino Hijo. Así la Criatura más Perfecta, la Inmaculada, la Llena de Gracia, se convierte en Madre de la Iglesia, participando del misterio de la Corredención. Ella ve con dolor y con amor todas las asechanzas, tropiezos y persecuciones que el enemigo prepara frente a nosotros, interponiéndose para nuestra protección como la Mujer Vestida de Sol, y señalando el camino del regreso de Cristo. 
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Recemos el Rosario a la Santísima Virgen, para que sea nuestra protectora y nuestra guía. 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria. 

martes, 7 de junio de 2011

Nardo del 8 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, que enviaste al Espíritu Santo!

"JESUS YO CONFIO EN TI"


Nardo del 8 de Junio: ¡Oh Sagrado Corazón, que enviaste al Espíritu Santo! 
Meditación: Jesús que nos enviaste tu Santo Espíritu, que nos permitiste por Tu inmenso Amor ser templos del mismo Dios, para así vivir en Ti y recibir a la Divinidad en nuestra pobre casa, llenándola de gracias. Que seamos vasijas de barro, purificadas por el Fuego ardiente de Dios, para que Sus dones se derramen en nuestras almas. ¡Oh que sublime posesión sería ésta, ser poseídos por el Espíritu Divino que nos guía y renueva como verdadera Iglesia!. 
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús! 
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén. 
Florecilla: Pidamos la efusión del Espíritu Santo sobre cada uno de nosotros y sobre toda la Iglesia. 
“Ven, Espíritu Santo, ven, por medio de la poderosa intercesión del Corazón Inmaculado de María, Tu Amadísima Esposa, ven¨” (se repite tres veces). 
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria. 

Nardo del 7 de Junio:

"JESUS YO CONFIO EN TI"



Nardo del 7 de Junio:
¡Oh Sagrado Corazón, qué sensible y sencillo sos!
Meditación: Me parece entrever por una ranura de la casa de Nazaret a un Joven trabajador que con habilidad modelaba un rústico trozo de madera; en el aire se percibe un rico olor a viruta fresca…parece absorto. De repente y ante una suave voz levanta Su cabeza…es el Rostro de Mi Señor, que diligente y obediente responde al llamado de Su Madre. En la otra habitación, en su lecho un anciano agonizante respira agitadamente…es el pobre papá José. En la Mirada Amorosa de aquel Joven Niño se reflejan tanto amor, tanto dolor, tanta paz. Entre tiernos cuidados y santas lágrimas José inicia su marcha, hasta que se abra la Puerta de la Morada Santa.
¿Somos capaces de imitar la sencillez y el amor que el Señor prodigó a todos los que tocó en Su vida terrena?. ¿O escapamos en el mundo de hoy del cuidado de los ancianos y necesitados?. Justificándonos en que tenemos nuestro trabajo y en que no podemos angustiarnos tanto, ni siquiera podemos dar una sonrisa para aquel que agoniza. ¡Tenemos que vivir…vivir para morir!. Amar de verdad es dar todo hasta desgarrar nuestro mísero corazón en ofrenda al Señor, como lo hizo el Redentor.
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.
Florecilla:Demos cuidado y amor a un anciano necesitado, como lo hizo y lo hace el Señor.
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria

Nardo del 6 de Junio:

"JESUS YO CONFIO EN TI"

 
Nardo del 6 de Junio:
¡Oh Sagrado Corazón, valiente y obediente!
Meditación: Oh Delicioso Señor, que nos enseñaste desde Tu ímpetu juvenil a combatir, cuando a Tu Madre confiaste, a Tus dulces doce años, que a los doctores explicabas las cosas de Tu Padre. Eras apenas un niño, pero en Ti el Amor había vencido a todo temor, ya que cumplías con obediencia el Querer de Quien te había enviado. No importaban los escarnios, las burlas ni tu pequeñez, pues la Sabiduría y el Amor habían de vencer. ¡Que vergüenza la de mi pobre alma siempre llena de temor para defender las cosas de mi Dios, tanto con la voz como con el testimonio que doy! ¿Y no es el miedo acaso falta de Fe?, pues yo nada soy, todo lo es y lo hace el Señor. Entonces si El habita en mí, y me hace vivir, sólo tengo que servir para llegar a ser un instrumento y un puente hacia el Cielo.
Jaculatoria:¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!

¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.
Florecilla: Seamos discípulos del Señor haciéndolo conocer más y más, prediquemos a un hermano para que pueda encontrar a Cristo en su corazón.
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

Nardo del 5 de Junio:

"JESUS YO CONFIO EN TI"
Nardo del 5 de Junio:
¡Oh Sagrado Corazón, qué tierno sos!
Meditación: Dicen que una vez la Santísima Virgen a un niño se le presentó, le habló del Amor y de su Corazón, pero el niño que sorprendido la escuchaba se atrevió a preguntarle por el Niño Dios. De tal modo, una conversación parecida a ésta se escuchó:
Perdón, Virgen María, ¿pero si voy al Cielo voy a poder jugar con el Niño Jesús?. La Virgen sonriendo contestó: "Sí, en el Cielo se te da todo lo que buscas con un corazón de niño". El pequeño prosiguió: ¿Al fútbol también podré jugar con El?. La Virgen contestó: Si así lo deseáis... El niño: Ah, pero siempre va a ganar Jesús, porque El es el mejor, es Dios. La Virgen, llena de ternura, contestó: "No, mi amor, porque en el Cielo no hay competencia y mi Jesús siempre deja ganar…". A lo que el niño, poniéndose a llorar respondió: "Entonces yo no quiero ganar, sólo quiero ser como Jesús...".
¡Qué lección la de la Madre de Dios!. Ella nos muestra la humildad y la ternura del Corazón de Su Hijo, que todo nos da, nos deja hasta querer ¨ganar¨ para que podamos aprender a ser como El, y ver que el Rey, todo Poder, trabaja en la pequeñez. ¿Qué nos queda entonces a nosotros?.
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.
Florecilla: Que tratemos de ser niños guiados por la voz de nuestra Madre, practicando la humildad.
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

viernes, 3 de junio de 2011

Nardos al corazon amadode JESUS

"JESUS YO CONFIO EN TI"

Nardo del 1ro de Junio:
¡Oh Sagrado Corazón, Luz en este mundo de oscuridad!
Meditación: Corazón Sagrado, enllagado y martirizado por nuestros pecados, sé nuestra Luz para vivir sólo en Ti, y así poder seguir nuestro camino para llegar un día a habitar junto al Padre Celestial.
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.
Florecilla: Que sepamos plasmar en nuestro pobre corazón, lo que nos enseñó el Hijo de Dios. Meditemos cuán poco sabemos de El.
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

Nardo del 2 de Junio:
¡Oh Sagrado Corazón, Llama ardiente!
Meditación: El Corazón de mi Jesús tanto amó, que en llama de fuego se presentó para purificar, para salvar, para amar…¡Pero quién lo ha de mirar!. Si muchos lo llegamos hasta a despreciar, a no buscar, a ignorar, pues no queremos que nos venga a señalar las miserias y tibiezas que nuestro pobre corazón encierra. Seamos ardientes amantes de Cristo, consumidos por el Fuego de Su Amor, para poder así limpiar nuestro corazón y llegar a servir a nuestro Dulce Señor.
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.
Florecilla: Hagamos una buena confesión, ofreciéndosela al Sagrado Corazón de Jesús.
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

Nardo del 3 de Junio:
¡Oh Sagrado Corazón, refugio del Niño Dios!
Meditación: En una Doncella latía un Pequeño que renovaría la tierra vacía, ya que en ella sembraría semillas para llenarla de Vida. Aquel pequeño Corazón era el Sol que con Su calor nos enseñaría lo que es el Amor, con Su Luz a no perdernos en la oscuridad, con Su Omnipotencia a aumentar nuestra Fe, con Su silencio el valor de hacernos pequeños y con Su Presencia la Única Senda, pues El es el Rey.
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.
Florecilla: Comulguemos pidiéndole al Señor tener un corazón pequeño, y que sea El nuestro único sustento.
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

Nardo del 4 de Junio:
¡Oh Sagrado Corazón, cuan manso y humilde sos!
Meditación: ¡Ay! de nosotros los hombres, todos queremos ser SEÑORES, si, con mayúsculas…no queremos ser pequeños, debemos competir, ser los mejores, hinchar nuestro corazón de orgullo, llenarnos de vanidad. Ser manso…eso es de débiles, de aquellos que poco saben, que no poseen imagen. Pero a pesar de eso, sabes Señor, te lo digo al oído, con vergüenza: "Yo soy cristiano, he sido bautizado…".
¡Oh! mi Dulce Señor, cuanto te he profanado si estoy lleno de estos pensamientos mundanos. Tú, el Corazón más humilde y el más sublime, el más manso, el Todopoderoso. Tú nuestro Dios hermoso, mi Dulce Esposo. Me olvidé de Tu Imagen, por ser yo la imagen de un dios pagano, de aquel que produce el escarnio de lo que Tú en mi pusiste de santo. ¡Perdóname Señor!.
Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.
Florecilla: Ofrezcamos una jornada de silencio, comparando la vida de Jesús con la nuestra.
Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

jueves, 2 de junio de 2011

Poca confianza.

"JESUS YO CONFIO EN TI"
Poca confianza. 

Jesús Misericordioso, quiero confesarte hoy que a veces me abato por los problemas que me agobian y es como que me olvido de confiar en ti, y quiero arreglar todo por mi cuenta sin tenerte en cuenta a ti. Es que a veces no tengo suficiente confianza en ti, Señor, y te pido por ello perdón, porque quisiera ser más confiado y abandonarme completamente en tus manos, pero esto me cuesta mucho.
Ten misericordia de mí, Jesús mío, tú que eres la misma Misericordia, y hazme sentir tu amor sobre mi pobre alma, para que me abra al don de la confianza plena en ti.
¡Bendito seas Jesús, que tienes tanta compasión de las almas, y especialmente de mí, que soy un pobrecito pecador, y que avanzo tan lentamente en el camino de la virtud!
Jesús, te pido la gracia de tener un corazón de niño, para confiar ciegamente en ti y en tu bondad infinita, porque bien sé que lo que más te duele, incluso más que el pecado mismo, es la desconfianza de tus hijos. Por eso no quiero desconfiar de ti a pesar de las cosas malas que me suceden en la vida, sino tener siempre presente que si tú las permites es por amor hacia mí y que todo está en tus manos providentes y amorosas. ¡Te quiero mucho, Jesús de mi corazón!. ¡Ten piedad de mí!

miércoles, 1 de junio de 2011

Orar a Dios por vivos y difuntos.

"JESUS YO CONFIO EN TI"
Orar a Dios por vivos y difuntos. 

Esta es una obra de misericordia que cualquiera puede realizar sin ni siquiera salir de su casa, ¡y es tan necesaria! Porque todas las gracias nos vienen de Dios a través de la oración.
Jesús, que era Dios y no tenía necesidad de orar, quiso orar insistentemente, pasar las noches y los días en oración. ¿Nosotros nos creemos superiores a Él? Ya lo dijo el Señor en el Evangelio que el discípulo no es superior al Maestro, por eso tenemos la obligación y la imperiosa necesidad de rezar todos los días, y mucho.
Como decía San Alfonso María de Ligorio: “El que reza se salva, y el que no reza se condena”. Así de simple.
Leamos qué nos dice Santa Faustina Kowalska sobre la oración:
“A través de la oración el alma se arma para enfrentar cualquier batalla.  En cualquier condición en que se encuentre un alma, debe orar.  Tiene que rezar el alma pura y bella, porque de lo contrario perdería su belleza; tiene que implorar el alma que tiende a la pureza, porque de lo contrario no la alcanzaría; tiene que suplicar el alma recién convertida, porque de lo contrario caería nuevamente; tiene que orar el alma pecadora, sumergida en los pecados, para poder levantarse.  Y no hay alma que no tenga el deber de orar, porque toda gracia fluye por medio de la oración.” (Diario #146)
Pero, además, con la oración no solo nos beneficiamos nosotros, sino que intercedemos por nuestros seres queridos y por todos los hombres, incluso los que están en el Purgatorio porque ya han muerto. Y las almas purgantes estarán infinitamente agradecidas con nosotros por nuestra oración ofrecida por ellas y nos devolverán una lluvia de gracias y bienes de todas clases.
No perdamos el tiempo inútilmente en pasatiempos frívolos como la televisión, sino usemos el tiempo para rezar más, en especial el Santo Rosario y la coronilla de la Misericordia, y así ayudaremos y llevaremos alivio a innumerables almas que solo en el Cielo conoceremos.
Jesús, en Vos confío.

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