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domingo, 27 de diciembre de 2009

Quince minutos con Jesús Misericordioso



Quince minutos con Jesús Misericordioso
Por tu dolorosa Pasión
Amado Jesús mío, te pido que por tu dolorosa y amarga Pasión no se pierda ninguno de los pobres pecadores. Ellos no saben a qué esclavitud se sujetan con su pecado, y así el demonio les tiende trampas y los lleva paulatinamente al abismo. Quiero ayudarte a redimir a las almas, y sé que eso se logra solo con la oración y la penitencia, el ayuno y el sufrimiento. ¡Pero es que soy tan débil para hacer esas cosas! Por eso te ofrezco el amor. Sí, amarte mucho a ti y a las almas, y con ello pienso ayudarte en la misión de salvarlas. Porque el amor me hará fuerte en todas las virtudes y valiente para hacer sacrificios por los pecadores. Ya decía uno de los pastorcitos en Fátima que si tú les mostraras a los pecadores lo que es el Infierno, se convertirían. Pero ellos no tienen idea y van camino a él a pasos agigantados. ¡Señor, quiero ayudarlos a salvarlos, porque es una sola la vida que tenemos en esta tierra, y después viene la muerte y el juicio sin apelación posible! ¡Que terrible debe ser para quien se condena, la desesperación eterna! ¡Ojalá yo salve a muchas almas y así salvaré también la mía! Jesús, te amo con todo mi corazón y quiero propagar tu misericordia infinita por todo el mundo. Si bien esto tal vez me es imposible, que por lo menos la difunda entre mis más allegados, parientes y amigos. ¡Bendito seas Señor!

jueves, 24 de diciembre de 2009

¿Qué podemos hacer por el Señor?


¿Qué podemos hacer por el Señor?
A veces pensamos: ¿Qué podemos hacer por el Señor? Se nos ocurren muchas cosas todas buenas. Pero hay una mejor que podemos y debemos hacer y es confiar, confiar, confiar en la bondad de Dios. Porque a Dios el pecado que más le duele es el de la desconfianza, y especialmente la desconfianza de las almas elegidas, que a pesar de que Jesús las ha elegido y les prodiga toda clase de bienes, no confían en Él. ¡Pobre Jesús! No sabe qué hacer para que sus criaturas confíen en Él. Por lo menos nosotros, los Apóstoles de la Divina Misericordia, caractericémonos por la confianza sin límites en la misericordia divina, en la bondad de Dios. Entonces dejaremos contento el Corazón del Señor y en nuestra vida la misericordia nos cuidará como una madre cuida y atiende al más pequeño y necesitado de sus hijitos.
Jesús, en Vos confío.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,



Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
Propósitos.
504 Propósitos después de los ejercicios espirituales.
No hacer nada sin el permiso del confesor y la aceptación de las Superioras en todo y especialmente en las inspiraciones y las exigencias del Señor.
Todos los momentos libres los pasaré con el Huésped Divino dentro de mí; procuraré mantener el silencio interior y exterior para que Jesús descanse en mi corazón.
Mi descanso mas grato será en servir y ser disponible a las hermanas. Olvidarme de mí misma y pensar en agradar a las hermanas.
No me justificaré ni excusaré de ningún reproche que me hagan, permitiré juzgarme por cualquiera y en cualquier modo.
Tengo a un solo Confidente a quien revelo todo y lo es Jesús en la Eucaristía y en substitución de Él, el confesor.
En todos los sufrimientos del alma o del cuerpo, en las tinieblas o en el abandono me callaré como una paloma sin quejarme.
Me anonadaré en cada momento como una victima [postrándome] a sus pies para impetrar misericordia por las pobres almas.
Comentario:
Si bien dicen que el Infierno está sembrado de buenos propósitos, dando a entender con ello que muchos que se condenaron realizaron buenos propósitos pero no los cumplieron; también es cierto que si no hacemos buenos propósitos nunca avanzaremos en la santidad. El propósito es como un objetivo que debemos conquistar. No debemos ponernos muchos propósitos, sino algunos pocos y escribirlos en un papel y repasarlos cada mañana al levantarnos, para que lo tengamos presente durante el día. No dejemos esta práctica porque es muy útil para adelantar en la virtud. No nos desanimemos si no podemos cumplirlos porque esto es un combate y un esfuerzo que dura toda la vida, no pretendamos ser santos de la noche a la mañana, tengamos paciencia con nosotros mismos pero sin pereza o pusilanimidad. Recemos mucho y vayamos a los pies del Sagrario para recibir fuerzas del Señor que nos permita cumplir los propósitos. Recordemos que un propósito que tenemos como Apóstoles de la Misericordia es el de rezar todos los días una coronilla de la misericordia. Tratemos de cumplirlo siempre.
Jesús, en Vos confío.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Quince minutos con Jesús Misericordioso



Quince minutos con Jesús Misericordioso
Por los pobres pecadores
Amado Jesús, hoy quiero pedirte especialmente por todos los pobres pecadores que van, a grandes pasos, caminando hacia su perdición eterna. Detenlos en esta carrera que los lleva al abismo. Usa de tu misericordia infinita para atraerlos a tu Corazón sacratísimo, porque no saben lo que hacen y el demonio los tiene engañados y enceguecidos. Que cuando se les abran los ojos y caiga la venda que tienen en ellos, no se desesperen sino que confíen en tu infinita misericordia y se arrojen a tus divinos brazos con confianza. Jesús, perdónalos porque son muy infelices al no tenerte en sus corazones y al haber elegido al diablo como señor. Ojalá yo pueda salvarlos, Jesús. Ayúdame a salvarlos de las garras del Infierno. Sé que Tú eres el más interesado por estas almas, pero quieres mi ayuda para salvarlas del pecado y de la condenación eterna. Dime Señor qué quieres que haga. No soy muy fuerte para realizar grandes penitencias y sacrificios, pero te prometo que haré todas las acciones comunes del día con mucho amor a Ti, y así cada pequeña cosa que realice, tendrá un valor muy grande ante tus ojos y serán obras meritorias para alcanzar la conversión de estas pobres almas engañadas por el diablo. ¡Te amo, Jesús de mi corazón! ¡Ten también misericordia de mí que soy un pobre pecador!

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El amor.


El amor.
El amor soporta todo y no teme a nada. Si tuviéramos un poco de amor verdadero ya no tendríamos miedo a nada. Pero a veces somos muy débiles en amar, y nos encerramos en nosotros mismos. Es tiempo de romper con estos lazos y lanzarnos a amar a Dios con toda el alma y a amar a las almas con todas las fuerzas, porque ya lo dice San Pablo que si uno tiene todo pero no tiene amor, no tiene caridad, entonces es algo hueco que no vale nada. Toda la doctrina cristiana habla del amor a Dios y al prójimo, en definitiva del amor. ¡Cuánto nos equivocamos al tratar de “cumplir” solamente, dejando de lado el amor! Cada acción que realicemos en adelante, hagámosla con amor y por amor a Dios y al prójimo, entonces todo nuestro obrar será agradable a Dios y nos santificaremos rápidamente, porque el que ama avanza a grandes pasos por el camino de la santidad. Cambiemos nuestro corazón de piedra por un corazón de carne. Pidámosle al Señor que nos dé un corazón de carne semejante al suyo.
Jesús, en Vos confío.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

QUE HORA ES?


Una vez ví un bonito reloj y me aproximé para verlo más de cerca. Debajo del reloj, había una pregunta curiosa que decía:
¿Qué hora es?Estas tres palabras unidas forman una gran pregunta para nuestras vidas.

Luego de leer esta pregunta, vinieron a mi mente muchas respuestas para cada persona, como por ejemplo:

Es Hora de Perdonar, es la respuesta de las personas que a lo largo de los años han vivido odiando a alguien.

Es Hora de Arrepentirse puede ser la respuesta de los pecadoresEs Hora de Olvidar, responderá alguien que vive de recuerdos, pensando en el pasado, amarrado al pasado, atrapado en el pasado.

Es Hora de Dar, tendría que responder una persona que ha sido mezquina, que ha sido egoísta y se ha olvidado del prójimoEs hora de ser Humilde, seria la respuesta de las personas orgullosas

Es hora de estar alegres, por la esperanza que tenemos (Romanos 12,12) seria la respuestas de miles que viven tristes y sin esperanza.

Es hora de buscar la Paz,

Es hora de buscar la Armonía, tendrían que responder los que viven en guerra, buscando la violencia.

Es hora de ser Valientes y Trabajadores, tendrían que responder los perezosos y flojos.

Es hora de seguir el Camino La Verdad y La vida, dirían los que están perdidos

Es hora de seguir al Buen Pastor, dirían las ovejas descarriadas

Es hora de buscar la Luz, exclamarían los que viven en la oscuridad

Es hora de Ayunar,

Es hora de la Penitencia,

Es hora de la Limosna, dirían los feligreses en Cuaresma.

Es hora de Buscar a Dios, dirán también muchosPara la pregunta
"¿Qué hora es?"
Existen muchas y diversas respuestas. Hay diferentes maneras de contestar, pero de manera particular la respuesta que yo daría, mi respuesta preferida, la que mas me emociona es:

ES HORA de: "AMAR A DIOS con todo nuestro CORAZON, con toda nuestra ALMA, y con toda nuestra MENTE y con todas nuestras FUERZAS (Mc 12,29)"Por gracia de Dios, nosotros tenemos aún un Reloj, el reloj de nuestra vida.

Aún nos queda el tiempo necesario para responder adecuadamente a la pregunta:
¿Qué hora es? Responde con tu vida a esta pregunta, con tus acciones; responde con buenas obras.Un consejo: Durante el resto de tu vida, prepara la repuesta que salvará tu vida.

Si aprovechas el reloj de la vida y aprendes a responder a esta pregunta, cuando mueras y te encuentres ante el tribunal de Cristo, a ti te corresponderá hacer esta pregunta. Sí, en efecto, probablemente cuando llegues asombrado por el cambio de estado, preguntaras:
¿Qué hora es Señor? Y si en la vida terrenal aprendiste a responder a esta pregunta, Jesucristo seguro te responderá:
Es hora de la ETERNIDAD, Es hora de la VIDA ETERNA.

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,



Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
Conocer a Jesús.
503 Jesús mío, de verdad, yo no sabría vivir sin Ti, mi espíritu se ha fundido con el Tuyo. Nadie lo comprenderá bien, primero hay que vivir de Ti para conocerte en los demás.
Comentario:
Nadie puede dar lo que no tiene. No podemos dar a Jesús a las gentes si primero no lo tenemos nosotros. De la abundancia del corazón habla la boca. Y cuando los primeros discípulos le preguntaron a Jesús dónde vivía, Él les respondió: “Vengan y lo verán”. Y así también nos responde a nosotros cuando le preguntamos cómo ser santos: “Vengan y lo verán”. Es decir que debemos seguir a Jesús, conocer a Jesús. Se trata de un camino, de ir profundizando en la persona de Jesucristo, y cuanto más lo conocemos tanto más nos encendemos de amor por Él, y así podremos darlo a conocer porque nosotros mismos lo tenemos y lo amamos. Lo primero que hay que hacer es vivir en gracia de Dios, ya que si estamos en pecado mortal, Jesús no habita en nuestras almas. En cambio si estamos en gracia de Dios, en amistad con Él, entonces Jesús está contento habitando en nuestro corazón y de allí Él mismo se dará a conocer a nuestros hermanos.

martes, 8 de diciembre de 2009

Con la ayuda de la gracia


Con la ayuda de la gracia

Jesús Misericordioso sé que tengo que trabajar más por mi santificación, porque si bien lucho contra los pecados graves y tal vez ya no los cometo, tú también quieres que me purifique de los pecados leves y de las imperfecciones. Pero es que necesito tu ayuda en todo, Señor, porque sin ti no puedo hacer realmente ningún avance en el camino de la virtud. Cuando quiero hacer todo por mi cuenta, entonces es cuando caigo, porque no se puede ser bueno con la sola voluntad sino que es necesario que tú ayudes con tu gracia. ¿Cuándo entenderé estas cosas, Señor? No soy lo suficiente confiado en ti y en tu misericordia. No dejo que actúes tú en mi alma y a veces echo todo a perder.
Pero sé que me amas tanto que siempre remedias mis defectos y errores, y que todo, en definitiva, saldrá bien al final, porque tú, que eres Dios, escribes derecho en líneas torcidas; y mis errores solo servirán para hacerme más humilde y más dócil a tu voluntad, ya que no querré hacer nada por mi cuenta, sino hacer todo contigo y de tu mano. ¡Señor, ten piedad de mí, que soy un pobrecito pecador! Soy muy capaz de volver atrás si tú no me sostienes y acompañas. ¡Soy tan débil, Señor! Tú me conoces bien, mejor de lo que me conozco yo mismo. Quiero recordar siempre que tú estás constantemente a mi lado para ayudarme, e invocarte a cada paso para avanzar seguro por el camino de la perfección. ¡Te amo, Jesús, y te doy gracias por tu amor infinito hacia mí!

lunes, 7 de diciembre de 2009

TENER Y MIRAR CON AMOR SIEMPre


TENER Y MIRAR CON AMOR SIEMPRE LA IMAGEN DE NUESTRO SEÑOR DE LA “DIVINAMISERICORDIA”“

El alma que venere esta Imagen no perecerá” (Diario, 48) “También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre el enemigo” “Yo Mismo la defenderé como a mi gloria, en la hora de la muerte” “MiMirada en esa Imagen es igual a la Mirada desde la Cruz”.“Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente dela Misericordia para recoger gracias.

Ese recipiente es esta Imagen con lafirma: JESÚS, EN TI CONFÍO”. (Diario, 327)“Por medio de esta Imagen estaré concediendo muchas gracias, por eso, quecada alma tenga acceso a Ella” (Diario 570).

Quince minutos con Jesús MisericordiosoConfianza en Jesús Hoy, Jesús Misericordioso de mi corazón, vengo a pedirte un gran favor, ungrandísimo favor; y es que me des la gracia de confiar completamente en ti, en tu misericordia infinita. Porque sé que todo está en confiar en ti y que concedes el mayor número degracias a quien confía ciegamente en tu misericordia.

Pero debo confesar que mi confianza a veces flaquea y, como Pedro, me asusto al ver el mar tan agitado y comienzo a hundirme, sin reaccionar que debo poner toda mi confianza y esperanza en ti y no en mis fuerzas y destreza.

¡Señor, qué débil soy! Solo tú, que eres el Amor, puedes amarme a mí que soy tan imperfecto.

Pero sé que estás contento porque soy débil y así tú puedes ejercer tu poderen mí y me puedes elevar a gran altura para que yo, en el Cielo,cante para siempre tus misericordias para conmigo.Señor, estoy contento porque existes, porque eres tan bueno que ningunamente humana ni angélica puede comprender.

Estoy contento porque me creaste, porque me amas y quiero decirte que te amocon todo mi pobre corazón, y estoy seguro de que me regalarás el Cielo al final de mi vida, no por misméritos, sino por tu gran bondad.¡Te amo, Jesús mío! ¡Ten piedad de mí!“JESÚS, EN TI CONFÍO”. (Diario, de Santa Faustina N° 327)

martes, 1 de diciembre de 2009

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,



Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
El amor.
502 Sólo el amor tiene importancia, es él que eleva nuestras más pequeñas acciones hasta la infinidad.
Comentario:
Lo que verdaderamente importa no es tanto la obra en sí, sino el amor que ponemos en hacer la obra. Por eso, cuando hacemos hasta la más pequeña acción movidos por el amor a Dios y a las almas, entonces esa sencilla acción se convierte en una gran obra. Así, si levantamos una hoja seca del suelo, hagámoslo con amor, y entonces será una obra meritoria y, aunque no parezca, con esa sencilla obra estaremos salvando almas y nos estaremos santificando. Pero lo más importante es que estaremos amando a Dios, ya que el Señor solo quiere amor de nosotros, porque nos ha creado por amor y quiere recibir amor de sus criaturas. Amor con amor se paga, y a todo lo que nos da el Señor, debemos corresponderle con amor. Ya lo dice San Agustín: “Ama y haz lo que quieras”. Pero para amar a Dios debemos conocerlo, y lo conocemos leyendo la Sagrada Escritura y libros espirituales, y también lo conocemos en la oración, entonces así amaremos a Dios tiernamente y todo lo que hagamos lo haremos por amor a Él, y tendrá valor para el Cielo.

martes, 24 de noviembre de 2009

¿Dónde está Jesús?


¿Dónde está Jesús?
A veces nos sucede como les sucedió a la Virgen y a San José, que perdemos de vista a Jesús y lo buscamos desesperadamente. Pero Jesús, cuando lo encontramos, nos dice como a ellos: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?”. Así debemos tener en claro que cuando sentimos la ausencia de Dios en nuestras almas a pesar de estar en gracia de Dios, es que Jesús se ha marchado a hacer las cosas de su Padre, que no es otra cosa que prepararnos una morada hermosa en el Cielo, por medio del sufrimiento que experimentamos en ese momento. Confiemos en Jesús, que no quiere nuestro mal, sino que crezcamos en santidad. Generalmente cuando nos sentimos desconsolados es porque Jesús ha usado nuestro consuelo en aliviar a otras almas; cuando sufrimos algo, el Señor utiliza eso que no nos da a nosotros para consolar a otros hermanos. Así nada se pierde en la economía de la salvación, ¡y qué felices seremos cuando comprendamos que de nuestro dolor brota el consuelo y el bien para tantos prójimos! Pero como Jesús es Bueno, no nos deja mucho tiempo en esos estados, sino que nos visita con su amor y bondad y vuelve a brillar más fuerte el Sol divino en nuestras almas.
Jesús, en Vos confío.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Dije una oración por ti


Dije una oración por ti
Dije una oración por ti hoy: Y se que Dios debió haberla escuchado,Pues sentí la respuesta en mi corazón, Aunque no me habló.
No le pedí fortuna ni fama, (sabía que eso no te importaría). Le pedí que te enviara tesoros,De los que duran para siempre; Le pedí que estuviera cerca de ti,Al comenzar cada día, Que te bendijera te diera salud, Y amigos para que caminaran contigo, También le pedí felicidad en las cosas chicas y grandes. Pero sobre todo que no te aparte de su gran AMOR. ¡SE FELIZ DIOS TE AMA

No poner obstáculos a la Gracia


No poner obstáculos a la Gracia
Hay Santos muy sobresalientes y otros más comunes. Son como las flores, hay rosas exuberantes y hay también conejitos y violetas, pero todo radica en que cada una de ellas cumpla con su misión y su naturaleza, y así cada uno de los santos debe ser fiel a la gracia de Dios y no poner obstáculos a dicha gracia, entonces serán las flores que Dios proyectó en su pensamiento. Hay un buen ejemplo que le da la hermana de Santa Teresita a la santa y es que dos vasos de distinto tamaño, si ambos se llenan de agua hasta el tope, estarán ambos llenos, cada cual a su medida. Así también debe suceder con nosotros. No miremos si alguien es más o menos santo que nosotros, sino que nosotros tratemos de ser santos según nuestra medida y sigamos fielmente la voluntad de Dios para que nos moldee y llene de sus gracias y dones según nuestra capacidad y naturaleza. Recordemos que Dios nos creó y nos quiere santos. Si Él nos manda esto, es porque es posible realizarlo con su ayuda.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Nuestro Señor Jesucristo nos llama a la confianza


Nuestro Señor Jesucristo nos llama a la confianza
Voz de Cristo, voz misteriosa de la gracia que resuenas en el silencio de los corazones, tú murmuras en lo más hondo de nuestras conciencias palabras de dulzura y de paz. A nuestras presentes miserias repites aquella palabra que el Maestro pronunciaba tan frecuentemente durante su vida mortal: “¡Confianza, confianza!”
Al alma culpable, oprimida bajo el peso de sus faltas, Jesús decía: “Confía, hijo, tus pecados te son perdonados”. “Confianza”, decía también a la enferma abandonada que sólo de Él esperaba la cura, “tu Fe te ha salvado”. Cuando los Apóstoles temblaban de pavor viéndole caminar en medio de la obscuridad sobre el lago de Genesaret, Él los tranquilizaba con esta expresión que les restablecía la paz: “Tened confianza, soy Yo, no temáis”. Y en la noche de la Cena, conociendo los frutos infinitos de su Sacrificio, Él profería, al partir hacia la muerte, ese grito de triunfo: “¡Confiad! ¡Confiad! ¡Yo he vencido al mundo!”
Al salir de sus labios adorables, vibrante de ternura y de piedad, esta palabra divina operaba en las almas una transformación maravillosa. Un rocío sobrenatural les fecundaba su aridez, rayos de esperanza les disipaban las tinieblas, una tranquila serenidad ahuyentaba sus angustias. Porque las palabras del Señor “son espíritu y son vida”. “Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.
Como otrora a sus discípulos, es ahora a nosotros, a quienes nuestro Señor invita a la confianza. ¿Por qué rehusaríamos oír su voz?

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,



Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
Jesús es la Belleza.
501 Oh, qué grande es Tu belleza, Jesús, Esposo mío, Flor viva, vivificante, en la que está encerrado el rocío que da la vida al alma sedienta. En Ti se sumergió mi alma. Tú solamente eres el objeto de mis aspiraciones y de mis deseos, úneme lo más estrecho posible a Ti y al Padre y al Espíritu Santo para que viva y muera en Ti.
Comentario:
Dios ha mostrado un ángel de los más comunes a una gran mística, María Valtorta, y ella dice en su relato que comparado con el resplandor y bellezas del ángel, todo el universo creado es menos que nada. ¡Qué será entonces ver al mismo Jesucristo glorificado! Él es Dios, es la Belleza infinita, y en el Cielo gozaremos de su visión para siempre. ¡Qué felices seremos en el Cielo junto a Dios y a todos los santos y ángeles! Ya desde este mundo, si rezamos mucho y tratamos de ser buenos, veremos a Dios y lo contemplaremos, quizás no en éxtasis como muchos santos, pero sí tendremos una intuición de lo hermoso que es Dios. Y cuanto más puros y buenos seamos, tanto más Dios se nos irá mostrando a nuestro entendimiento y quedaremos perdidamente enamorados de Él.
Jesús, en Vos confío.

martes, 17 de noviembre de 2009

SIN JESUS NO SOMOS NADA



Quince minutos con Jesús Misericordioso
Sin Jesús somos nada
Jesús Misericordioso sé que sin tu ayuda, que sin ti, soy menos que nada y no puedo hacer nada por mi cuenta. Porque San Pablo dice que si tú no das la gracia ni siquiera se puede decir “Cristo es el Señor”. Y yo lo compruebo esto a cada paso, porque cuando tú no me sostienes, caigo miserablemente y comprendo mi debilidad en todo. Es que a veces creo que soy “algo” y me quiero valer por mí mismo, olvidándome que solo tú eres el que sostienes al alma, y sólo tú eres el que puede vencer a Satanás, que es más fuerte que nosotros, los hombres. Señor, que yo sea humilde y recurra a ti en todo. Que ya no pueda vivir sin ti y que te invoque a cada momento con la oración frecuente, con jaculatorias y con pensamientos de amor hacia ti, porque sé que sin ti soy menos que nada y no conseguiré salvarme ni santificarme. Además te pido la gracia de confiar cada vez más en ti, Jesús, que eres la Bondad infinita, porque a veces me dejo llevar por la desconfianza y sé que eso es lo que más hiere tu Corazón. Ayúdame, Señor, a ser confiado en ti y a abandonarme en tu Providencia amorosa. ¡Te amo, Jesús mío! Y te doy gracias porque sé que me amas infinitamente.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Cuando las horas de desaliento te invadan,


Cuando las horas de desaliento te invadan,
el alma y las lagrimas afloren en tus ojos,
BÚSCAME:
Yo soy aquel que sabe consolarte y pronto
pronto se detendrán tus lágrimas. Cuando
desaparezca tu animo para luchar en las
dificultades de la vida, o sientas que estas
pronto a desfallecer,
LLÁMAME:
yo soy la fuerza capaz de remover las piedras
de tu camino y sobreponerte a la adversidad
del mundo,
CORRE JUNTO A MI:
Cuando sin clemencia te encontraras, que no
tengas donde recostar tu cabeza, yo soy el
refugio, en cuyo seno tendrás guarida para
tu cuerpo, tranquilidad para tu espíritu,
INVÓCAME:
Yo soy la paciencia, que te ayudara a vencer
las dificultades mas dolorosas y triunfar en
las situaciones mas difíciles. Cuando te debatas en los misterios
de la vida y tengas el
alma golpeada por los obstáculos del camino,
GRITA POR MI:
Yo soy el bálsamo que cicatriza tus heridas y
alivia tus padecimientos, cuando el mundo te
haga solo falsas promesas y creas que nadie
ya puede inspirarte confianza,
VEN A MI:
Yo soy la sinceridad que sabe comprender a la
franqueza de tus actitudes y la nobleza de tus
ideas, cuando la tristeza o la melancolía intente
albergar en tu corazón,
CLAMA A MI:
Yo soy la alegría que te infunde un aliento nuevo
y te hará conocer los encantos de tu mundo interior;
cuando uno a uno se destruyan y te sientas desesperado,
APELA A MI:
Yo soy la esperanza que te llena de FE cuando la
impiedad te revele las faltas y la dureza del corazón humano te confunda,
DIRÍGETE A MI:
Yo soy el perdón que te levanta el animo y promueve la rehabilitación de tu alma cuando dudes de todo hasta de tus propias convicciones,
RECURRE A MI:
Yo soy la FE que te inunda de luz y de entendimiento para que
alcances la felicidad cuando ya nadie
te tienda la mano,
ACÉRCATE A MI:
Yo soy quien te dejara ver la ingratitud del mundo
y su incomprensión, y cuando al fin quieras saber
quien soy, pregúntale al río que murmura, al pájaro
que canta a las estrellas que titilan ellos te dirán
que soy: EL AMOR (DIOS) Porque Dios es Amor

jueves, 12 de noviembre de 2009

Escuchadle.


Escuchadle.
En las bodas de Caná, la Virgen les dice a los servidores: “Hagan todo lo que Él les diga”; y en la Transfiguración, el Padre Eterno les dice a los Apóstoles: “Escuchadle”. Así que no tenemos excusa para no seguir la palabra de Jesús, ya que Dios y la Virgen nos dicen que le obedezcamos en todo.
¿Cuánto hace que no leemos y meditamos el Evangelio? Porque es en el Evangelio donde está la palabra de Jesús y las enseñanzas que debemos grabar a fuego en nuestras almas para llevarlas a la práctica en la vida de cada día. En el Evangelio encontraremos respuesta para todo y si lo leemos frecuentemente, se nos irán grabando sus máximas y podremos responder todas las cuestiones que los ateos o descreídos nos hagan sobre nuestra fe.
Hagamos el firme propósito de leer todos los días unas páginas del Evangelio, de corrido, y al terminar volver a comenzar, ya que siempre encontraremos nuevos sentidos que podremos aplicar en nuestra vida cotidiana.
Antes de leerlo y meditarlo es necesario que invoquemos al Espíritu Santo con la siguiente oración: “VEN ESPÍRITU SANTO, VEN POR MEDIO DE LA PODEROSA INTERCESIÓN DEL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA, TU AMADÍSIMA ESPOSA”, ya que esta oración la enseñó la misma Virgen para invocar al Espíritu que todo lo ilumina.
Dejemos de lado tanta televisión y lectura de libros inútiles o nocivos, y leamos más el Evangelio, así estaremos cimentando nuestra casa sobre roca como el hombre prudente de la parábola, para que cuando vengan los problemas y cruces de la vida estemos preparados para enfrentarlos y salir victoriosos de las pruebas que la vida nos ponga en el camino.

Mensaje de Misericordia



Mensaje de Misericordia
María.
No podemos hablar de Misericordia de Dios sin hablar de María, Madre de la Misericordia, pues Ella es la Madre de Jesús que es la misma Misericordia divina. Y así como María es la Mediadora de todas las gracias, así también María nos obtiene la gracia de la misericordia de Dios para nuestras almas y para el mundo entero. La forma más segura de obtener la misericordia de Dios, es ir a los pies de María, ya que así la obtendremos infaliblemente y en grado superior. Si entendiéramos por un momento lo que es María para Dios, lo que es María para los hombres, quedaríamos perdidamente enamorados de Ella y no podríamos ya separarnos de su lado y amarla con todo el corazón. Vayamos a María si queremos obtener misericordia del Altísimo. María nos lleva a Jesús, y Jesús nos lleva a María.
Jesús, en Vos confío.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Padre Nuestro que estás en los Cielos…


Padre Nuestro que estás en los Cielos… Yo te suplico, oh Padre Celestial, perdona a las pobres almas del purgatorio porque ellas no te han amado como su Señor y Padre que por Tu amor y generosidad habías acogido como hijas, y no Te han rendido ese amor que Te correspondía, sino que con el pecado Te han echado de su corazón, donde Tu querías habitar para siempre. En reparación de esas culpas yo te ofrezco ese amor y ese honor, que Tu Unigénito Hijo Te ha tributado durante su vida terrenal, y todas las obras y las penitencias y las reparaciones con las que Él ha lavado y expiado todas las culpas de los hombres. Amén.


Santificado sea tu nombre… Yo te suplico incesantemente, Clementísimo Padre, perdona a las pobres almas, porque ellas no siempre han sabido respetar y honrar Tu Santo Nombre, sino que a menudo lo han tenido irreflexiva y superficialmente en los labios y con una vida pecaminosa se han hecho indignas del nombre de cristianas. En satisfacción de estos pecados yo Te ofrezco el honor que Tu amado Hijo Te ha dado en la tierra con su Palabra y acciones y ha glorificado Tu nombre. Amén.


Venga a nosotros tu reino… Yo te ruego oh, Clementísimo Padre, perdona a las pobres almas porque ellas no siempre han deseado ardientemente Tu Reino, donde solo está la verdadera paz, el verdadero descanso. En reparación de la superficialidad en realizar el bien, yo Te ofrezco los santos anhelos de Tu Hijo, con los cuales El busca, desea y quiere que ellas también sean coherederas de Tu Reino. Amén.


Hágase Tu voluntad en el Cielo como en la tierra… Yo Te ruego, Clementísimo Padre, perdona a las pobres almas, porque ellas no han sometido su voluntad a la Tuya y no siempre han tratado de realizarla en todas las cosas, sino que a menudo han vivido según sus gustos, a su manera, han obrado y se han comportado contra Tu querer. Por su desobediencia yo Te ofrezco una perfecta unión del corazón muy querido de Tu Hijo con tu Santísima Voluntad y su profunda sumisión, habiendo sido Él obediente hasta la muerte. Amén.


Danos hoy nuestro pan de cada día… Yo Te ruego, Padre Bueno, perdona a las pobres almas porque ellas han recibido muchas veces el Santísimo Sacramento del Altar sin un vivo deseo, sin atención, sin ardiente amor y hasta indignamente, y con gran descuido al recibirlo. Por todos estos pecados suyos yo Te ofrezco la gran Santidad y Devoción de Jesucristo, Hijo Tuyo, como también su ardiente Amor, con el cual nos ha entregado este bien tan adorable. Amén.


Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden… Yo Te ruego, amadísimo Padre, perdona a las pobres almas del Purgatorio todos los pecados de los cuales están cargadas, de los siete pecados capitales, y sobre todo, porque ellas no han amado a sus enemigos y no los han querido perdonar. Por estos pecados yo Te ofrezco, la amorosa plegaria, que Tu Hijo Te ha dirigido desde la Santa Cruz por todos sus enemigos. Amén.


Y no nos dejes caer en la tentación… Yo Te ruego, clementísimo Padre, perdona a las pobres almas porque ellas muchas veces no han opuesto ninguna resistencia a las tentaciones y a sus pasiones sino que han seguido al enemigo maligno y han satisfecho los deseos de la carne. Por toda esta variedad de faltas y pecados yo Te ofrezco su Santísima Vida, sus fatigas, su trabajo y su amarguísima Pasión y Muerte. Amén

viernes, 6 de noviembre de 2009

miércoles, 4 de noviembre de 2009

(Diario de Santa Faustina #1226)

(Diario de Santa Faustina #1226): “Hoy, tráeme a las almas que están en la cárcel del Purgatorio y sumérgelas en el abismo de Mi misericordia. Que los torrentes de mi sangre refresquen el ardor del purgatorio. Todas estas almas son muy amadas por Mí. Ellas cumplen con el justo castigo que se debe a Mi justicia. Está en tu poder llevarles alivio. Haz uso de todas las indulgencias del tesoro de Mi Iglesia y ofrécelas en su nombre... Oh, si conocieras los tormentos que ellas sufren ofrecerías continuamente por ellas las limosnas del espíritu y saldarías las deudas que tienen con Mi justicia.

ORACIÓN PARA ALCANZAR LA GRACIA DE EJERCITAR LA MISERICORDIA HACIA EL PRÓJIMO.


ORACIÓN PARA ALCANZAR LA GRACIA DE EJERCITAR LA MISERICORDIA HACIA EL PRÓJIMO. ¡ Deseo transformarme en tu misericordia, y ser un vivo reflejo de Ti, Oh Señor !. Que este más grande atributo de Dios, es decir, su misericordia; pase a través de mi corazón y mi alma hacia el prójimo. -Ayúdame Señor; a que mis ojos sean misericordiosos para que yo jamás sospeche o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarle. - Ayúdame Señor, a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos. - Ayúdame Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás critique a mi prójimo, sino que tenga una palabra de consuelo y de perdón para todos. - Ayúdame Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargar sobre mí, las tareas más difíciles y penosas. - Ayúdame Señor, a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo. - Ayúdame Señor, a que mi corazón sea misericordioso, para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. A nadie rehusaré mi corazón. Seré sincero incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Yo mismo me encerraré en el Misericordiosísimo Corazón de Jesús. Soportaré mis propios sufrimientos en silencio. Que tu misericordia Oh, Jesús, repose dentro de mí. Jesús mío, ¡Transfórmame en Ti, porque Tú lo puedes todo !

viernes, 30 de octubre de 2009

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,



Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
Cristo Rey.
Hoy es la fiesta de cristo Rey [185].
500 Durante la Santa Misa rogué con fervor que Jesús sea el Rey de todos los corazones, que la gracia de Dios resplandezca en cada alma. Entonces vi a Jesús, tal y como está pintado en esta imagen, diciéndome estas palabras: Hija Mía, Me rindes la mayor gloria cumpliendo fielmente Mis deseos.
Comentario:
Si decimos que Cristo es Rey, debe ser Rey primero de nuestros propios corazones. Entonces el Señor se sentirá muy feliz de que le obedezcamos en todo, porque ¿qué súbdito se puede permitir el no obedecerle a su rey? Y la obediencia debe estar más en las obras que en las palabras, porque a veces hablamos mucho pero no obramos de acuerdo a lo que hablamos. Ya lo dice Jesús en el Evangelio que no todo el que le diga “Señor, Señor” entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad del Padre que está en el Cielo. Y esta voluntad del Padre se manifiesta en los Diez Mandamientos, en las enseñanzas del Evangelio, en lo que enseña la Iglesia a través del Papa y los Obispos en comunión con el Papa, en los deberes de nuestro propio estado, en seguir las inspiraciones de la gracia y la vocación a la que Dios nos llama, y también en la voz de nuestro director espiritual y nuestros superiores. Si obedecemos estas voces, entonces estaremos cumpliendo la voluntad de Dios y Cristo realmente será el Rey de nuestros corazones y nos salvaremos e iremos al Cielo a gozar de Dios por toda la eternidad.
Jesús, en Vos confío.

martes, 27 de octubre de 2009

Quince minutos con Jesús Misericordioso



Quince minutos con Jesús Misericordioso


Jesús lo puede todo
Jesús querido, te amo con todo mi corazón. Sé que tú lo puedes todo porque eres Dios, el Dios infinitamente misericordioso que quiere solo el bien para sus criaturas, y especialmente para los que te aman, y yo te amo. Señor, defiéndeme de los enemigos que me cercan y me acechan. Yo quiero confiar cada vez más en ti, porque si tú eres todopoderoso, y me amas, y yo te amo, ¿qué debo temer? ¡Nada! Porque si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? dice la Escritura. Así Señor que quiero confiar ciegamente en ti y abandonarme en tus brazos amorosos, y caminar por la vida tomado de tu mano como un niñito pequeño de la mano de su padre. Jesús, tú lo puedes todo, pero si no rezo, no puedes actuar, porque te ato las manos. Entonces ayúdame a rezar cada vez más, con más insistencia, sabiendo que todas las gracias y dones me vienen a través de la oración frecuente. Jesús, sé que la perseverancia en el bien y en tu gracia es un don que tú concedes por misericordia. Quiero entonces ser muy devoto de tu infinita misericordia para que en el momento de mi muerte yo repose tranquilamente en tus brazos como tú mismo lo has prometido a los que confían en tu misericordia. ¡Te amo, Señor mío!

lunes, 26 de octubre de 2009

Oración – plegaria


Oración – plegaria

¡Señor! Lo más importante no es:
Que yo te busque, sino que Tú me buscas en todos los caminos.
Que yo te llame por tu nombre, sino que Tú tienes el mío tatuado en la palma de tus manos.
Que yo te grite cuando no tengo ni palabra, sino que Tú gimes en mí con tu grito.
Que yo tenga proyectos para ti, sino que Tú me invitas a caminar contigo hacia el futuro.
Que yo te comprenda, sino que Tú me comprendas en mi último secreto.
Que yo hable de ti con sabiduría, sino que Tú vives en mí y te expresas a tu manera.
Que yo te guarde en mi caja de seguridad, sino que yo soy una esponja en el fondo de tu océano.
Que yo te ame con todo mi corazón y todas mis fuerzas, sino que Tú me amas con todo tu corazón y todas tus fuerzas.
Que yo trate de animarme, de planificar, sino que tu fuego arde dentro de mis huesos.
Porque, ¿cómo podría yo buscarte, llamarte, amarte... si Tú no me buscas, llamas y amas primero? El silencio agradecido es mi última palabra, y mi mejor manera de encontrarte.

Credo Del Amor


Credo Del Amor

Creo que Dios es Padre misericordioso.
Creo en Jesucristo, su hijo querido,
testigo del amor del Dios entre los hombres,
que pasó la vida haciendo el bien
y anunciando la buena noticia
de que Dios nos quiere,
y de que su Reino ya está entre nosotros.

Entregó su vida por amor,
pero resucitó al tercer día,
porque el amor de Dios es más fuerte que la muerte.

Creo en el Espíritu Santo
que es el amor de Dios
derramado en nuestros corazones.

Creo en la Iglesia,
llamada a ser en cada uno de sus miembros
presencia del amor de Dios
en medio de las necesidades de los hombres.

Creo que al final,
después de haber sido preguntados por el amor,
celebraremos la Pascua definitiva,
la vida regalada por Dios en plenitud.

CREDO DEL AMOR







"Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío"

sábado, 24 de octubre de 2009

Jesús esta contigo


Jesús esta contigo

Que nuestro Padre Celestial esté de parte nuestra no significa que no nosalcanzarán las tormentas de la vida, sino que Él estará con nosotros duranteesas tormentas. El que ha puesto su confianza en Dios sabe muy bien que haymás seguridad junto a Cristo durante el peligro que la que hay en tiempo desolaz para el que está sin Cristo. Sólo un necio podría poner su confianzaen las arenas movedizas. La única confianza que no defrauda es la que sepone en la Roca inamovible de los Siglos.
Los discípulos de Cristo deben perder la confianza en sí mismos antes depoder continuar hacia el final de su jornada. Primero deben experimentar lapresencia del Señor en cada paso de su peregrinación, su Presenciaconstante. Entonces, ¿por qué hemos de temer la tempestad? ¿No está,acaso, bajo el control de la mano de Dios el Padre Celestial?
Cuando el dolor se presenta más profundo,
cuando la vida parece sin destino,
cuando está fresca la herida que ocasiona el mundo,
¡Mírale! ¡Jesús está en tu camino!
Cuando dispersos y rotos ves
tus planes y proyectos más queridos,
cuando parece que todo sale al revés,
¡Mírale! ¡Jesús está en tu camino!
Cuando desalentado has dejado de orar
porque tu oración, parece no llegar
hasta su celestial destino,
¡Mírale! ¡Jesús está en tu camino!
Cuando tu esperanza más querida se ha desvanecido,
cuando te abandonan y traicionan los amigos
y se rompen todos los apoyos terrenales,
¡Mírale! ¡Jesús está en tu camino!
Los rayos de luz rotos forman el arco iris.
Los terrones deshechos son tierra fructífera.
La vida podada da los racimos más ricos.
Las gemas cortadas y pulidas dan hermosas luces.
La cosecha proviene del grano sepultado:
la vida nace en medio de dolor y angustia,
Dios habita en seres quebrantados,
Él es quien guía tu destino.

jueves, 22 de octubre de 2009

Buenas Noches, Señor Dios


Buenas Noches, Señor DiosPadre mío,

ahora que lasvoces se silenciarony los clamores se apagaron,aquí

al pie de la cama mi alma se eleva hastaTí, para decirte:

Creo en Tí, espero enTí, te amo con todasmis fuerzas,

Gloria a Tí Señor.

deposito en tus manos,la fatiga y la lucha,las alegrías y desencantosde este díaque quedó atrás.Si los nervios me traicionaron,si los impulsosegoístas me dominaron,si dí entrada al rencoro a la tristeza,

¡Perdón,Señor!.

Ten piedad de mí.Si he sido infiel, sipronuncié palabras vanas,si me dejé llevar por la impaciencia.Si fuí espina para alguien

¡Perdón, Señor!.

No quiero esta noche entregarme al sueño,sin sentir sobre mi alma la seguridad de tu misericordia,tu dulce misericordia,enteramente gratuita, Señor.

Te doy gracias, Padre mío,porque has sido la sombra fresca que me ha cobiJADO durante todo este día.

Te doy gracias porque, invisible,cariñoso, envolvente,me has cuidado a lo largo de estas horas.Señor, a mi al derredor ya todo es silencio y calma.

Envía el angel de la paz a esta casa.

Relaja mis nervios sosiega mi espíritu,suelta mis tenciones,inunda mi ser desilencio y serenidad.Vela sobre mí, Padre querido,mientras me entrego confiado al sueño, como un niño que duerme feliz entre tus brazos.En tu nombre, Señor, descansaré tranquilo.¡Amén!

miércoles, 21 de octubre de 2009

El Rico en misericordia


El Rico en misericordiaEl Papa Juan Pablo II publicó durante su pontificado muchos documentos que llamaron grandemente la atención. Entre ellos, una encíclica —carta oficial a toda la Iglesia—―que tituló: “Dios, rico en misericordia”. ¿Estaba atinado el Papa al definir así a Dios? Si todos éramos conscientes de que la sociedad de hoy se ha alejado mucho de Dios y, en grandes sectores, ha renegado de la fe, ¿no era más oportuno recordar las amenazas del mismo Evangelio, en vez de endulzarnos demasiado el paladar?...

La Iglesia no se ha callado nunca las palabras con las que Jesús cerrará la historia de los hombres el último día.

A los unos dirá, como una felicitación nunca jamás escuchada: “¡Venid, benditos de mi Padre, a poseer el reino que os está preparado desde el principio del mundo!”. Magnífico, desde luego. Pero a éstas, seguirán otras palabras que constan bien claras, sin equivocación alguna, en el mismo Evangelio:

“Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno, preparado para Satanás y sus ángeles” (Mateo 25, 34 y 41)

Las dos cosas son verdad, tanto la una como la otra. Y, sin embargo, el Papa optó por llevarnos, y muy acertadamente, por el camino de la esperanza, de la confianza, del amor.

Jesucristo nos dijo que “Dios no envió su Hijo al mundo para condenarlo, sino para salvarlo” (Juan 3,17)Como una confirmación del Cielo, este llamamiento del Papa hacia al Dios rico en misericordia, coincidía con la difusión del mensaje transmitido por una santa paisana suya, la polaca Sor Faustina Kowalska.

Hoy son millones las personas en todo el mundo —y más en nuestra América—, que a las tres de la tarde agarran el rosario para recitar esas letanías de la Misericordia, enseñadas por Santa María Faustina, muerta a sus treinta y tres años en l938.Aquella muchacha le había dicho un día al Señor: -Jesús, yo quiero glorificar tu Corazón reflejando su Misericordia infinita.

A lo que Jesús le respondió más tarde: -Y yo quiero servirme de ti, como secretaria de mi más profundo misterio, y te confío la misión de hacer conocer a todos las riquezas de mi misericordia.

Hoy, es conocida en todo el mundo esa estampa del Corazón de Jesús, trazada por Santa Faustina, en la que Jesús mira de una manera tan inefable, tan dulce, tan irresistible, y de cuyo Corazón salen hacia abajo esas dos bandas de rayos que envuelven en amor a todo el globo, sobre el que se lee la jaculatoria milagrosa:

Jesús, en ti confío.

Milagrosa, porque ha obrado y sigue realizando conversiones

inexplicables.Recordemos ante todo el diálogo delicioso que un día se desenvolvió entre Jesús y su confidente.

Empieza ella: -Señor, te lo he entregado todo; no tengo nada más que ofrecerte.Y Jesús, con un poco de ironía: -¿De veras que me has ofrecido todo? Aún no me has entregado lo que es verdaderamente tuyo.Faustina no entiende: -¡Pero, si no me he guardado nada! ¿Qué tengo que no se lo haya dado a Jesús?Sigue discurriendo, y al fin se rinde: -Dímelo, Jesús, pues yo no lo sé. Yo sólo sé que te he dado todo.Al fin, Jesús: -Faustina, dame tus miserias, tus pecados. Porque esto es propiedad exclusiva tuya.Basada en esta verdad: El pecado es verdaderamente nuestro, porque eso no lo hemos recibido de Dios, Faustina nos da la clave de todo el mensaje, con palabras que le dictó el mismo Jesús.Una: -Que el pecador no tema acercarse a mí. Aunque el alma fuera un cadáver en plena putrefacción, y humanamente no hubiera remedio, yo soy todo amor y misericordia.Otra: -Aunque los pecados de uno sean negros como la noche, al dirigirse a mi misericordia, el pecador me glorifica y honra mi Pasión. Cuando un alma exalta mi bondad, Satanás tiembla delante de ella y huye hasta lo más profundo del infierno.Otra más: -

Los que no crean en mis palabras, ¡que crean al menos en mis llagas!Una última, por no seguir citando más: -Cuando los pecadores se arrepienten, mi generosidad no tiene límites.

Los “persigo” con mi misericordia por todos los caminos. Los mayores pecadores alcanzan una gran santidad cuando confían en mí, y les concedo unas gracias que superan todos sus deseos.¿Son todo esto palabras bonitas de un alma soñadora?... No. Esto no es más que una actualización, para el día de hoy, del mensaje eterno del Evangelio, que nos dice: “No he venido a llamar a los justos, sino los pecadores”.

“No son los sanos quienes necesitan del médico, sino los enfermos”.

“Misericordia es lo que quiero, y no sacrificios” (Mateo 9,12-13)Por eso decimos con el pecador del salmo (50): “Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; un corazón contrito y humillado, tú, Señor, no lo desprecias”.

En medio de tanta desesperación como impera en el mundo moderno, el “Dios, rico en misericordia” del Papa, nos cae como rocío refrescante.

Las palabras de una Santa como Faustina, recibidas confidencialmente de Jesús, nos reconfortan.Y lo que Jesús nos dice con su propia boca en el Evangelio, es lo sumo que Dios ha podido decir de Sí mismo respecto de su bondad.

Si discurrimos sobre las palabras del Señor, la enseñanza de la Iglesia y la experiencia de los Santos, vemos que la desesperación no es solamente la mayor ofensa inferida a Dios, sino que es la última necedad del hombre. ¿Puede dar miedo el Corazón más bueno que ha existido, el Corazón de Jesucristo?...

Ese “Jesús en ti confío” del cuadro tan popular, es sabiduría divina, desahogo del alma y un desafío al mismo Jesús: -¿A que si te lo digo, no me pierdo?...

Dar frutos.


Dar frutos.
Muchos católicos nos creemos que por el hecho de ser “católicos” ya estamos salvados. Pero tenemos que recordar que cada uno de nosotros debe obrar de acuerdo a los Diez Mandamientos y a las enseñanzas de Jesús en el Evangelio, porque si no lo hacemos, de nada sirve el ser católicos por herencia.
Nos sucederá como a los fariseos y saduceos que, por ser descendientes de Abraham, ya creían que estaban salvados y que estaban en lo correcto, pero no cumplían la Ley, los Mandamientos.
No es el hábito o el título lo que Dios mira en nosotros, sino nuestra conducta, que debe ser de acuerdo a los que Dios quiere y manda. ¡Cuántos que llevan vestiduras sacerdotales no son gratos a Dios, y cuántos que ni siquiera son católicos, son más agradables a Dios que los consagrados, porque cumplen la ley de Dios que tienen escrita en sus corazones!
Demos gracias a Dios que somos católicos, que hemos nacido en la verdadera Iglesia y que estamos en la verdad. Pero esto no debe hacernos presumir, sino por el contrario tenemos que esforzarnos más para ser muy perfectos, pues Dios nos ha dado muchos dones para que lo lleguemos a ser.
Entonces no tenemos que dormirnos en los laureles sino trabajar por nuestra santificación con ardor, porque ya el Señor lo dice en su Evangelio, que a quien más se le dio, más se le pedirá. Por eso no debemos ensoberbecernos por todo lo que hemos recibido ni creernos superiores ante nuestros hermanos, sino aprovechar todos los privilegios y gracias que el Señor nos confió, y hacerlos dar frutos, muchos frutos de santidad y buenas obras. De lo contrario nos sucederá como el hombre que escondió su talento y no lo hizo producir frutos porque tuvo miedo de su Señor.
Que no nos suceda lo mismo a nosotros. Si Dios nos ha confiado mucho, debemos dar mucho, todo lo que podamos, sin tener miedo a Dios, porque Él es Bueno y no permitirá pruebas y tentaciones que superen nuestra capacidad de soportar, porque Él quiere nuestra salvación y no nuestra ruina. Confiemos en Dios y vayamos al combate que se nos presenta, que el premio es desmesurado y eterno.

El mal no viene de Dios.


El mal no viene de Dios.
Una verdad que debemos tener siempre bien clara es que el mal, todo el mal que hay en el mundo y en el universo, no viene de Dios, sino de Satanás. Por eso cuando veamos a una criatura que sufre o padece alguna enfermedad o sufrimiento de algún tipo, sepamos que esa persona sufre por el Maligno. Lo demostró claramente Jesús en el Evangelio cuando curaba toda clase de enfermedades y dolencias, y dice el texto que de muchos salían espíritus impuros, demonios, gritando quién era Él. Hay que saber que el Diluvio universal no lo provocó Dios sino los hombres malvados unidos a Satanás. Lo mismo que el fuego que cayó sobre Sodoma y Gomorra, porque Dios no causa nunca el mal, sino que Él es todo Bondad, es la Bondad infinita y eterna. Cuando se dice que Dios castiga, no se refiere a que Dios causa el mal, sino que permite que nos sucedan desgracias y ese es el castigo de Dios, el dejarnos librados al mal. Por eso debemos rezar mucho para que Dios nunca nos desampare y nos libre de las manos de Satanás y de todos sus demonios, que son los causantes de todo el mal que hay en el mundo.
Jesús, en Vos confío

sábado, 17 de octubre de 2009

Señor,


Señor,Hazme un instrumento eficaz De tu misericordia.
Señor, bendice mi mentePara que no sea indiferente ni insensible,Sino solicita a las necesidades.De mi hermano enfermo.
Señor, bendice mis ojos Para que reconozca en el que sufreTu rostro, y me conduzcanA la luz y tesoros interiores.Señor, bendice mis oídosPara que oigan las voces que suplican escucha.Y respondan a los mensajesDe quien no sabe expresar con palabras. .
Señor, bendice mis manosPara que no permanezcan cerradas ni frías,Sino, que transmitan calor y cercaníaHacia quien necesita una presencia amiga
Señor, bendice mis labiosPara que no pronuncien frases vacías,Sino, que expresen comprensión y gentileza Que nace de un corazón que ama.
Amén

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,



Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
Luchar con valor.
499 Cada lucha mantenida con valentía me trae alegría y paz, luz y experiencia, ánimo para el futuro, honor y gloria a Dios y a mí la recompensa final.
Hoy es la fiesta de Cristo rey [185].
Comentario:
Debemos luchar con valor porque cada lucha mantenida con valentía nos da ánimo para nuevas luchas y así vamos avanzando por el camino de la santidad. El demonio se envalentona cuando nosotros nos asustamos y arredramos; pero en cambio huye cuando nos ponemos firmes y estamos dispuestos a combatirlo con entereza y valentía. Así que no hay que tener miedo, pues teniendo a Dios con nosotros, de nada hay que tener miedo. Jesús Misericordioso promete que el que venere su Imagen, no será vencido por los enemigos ni en este mundo ni en el futuro, así que veneremos la Imagen de la Divina Misericordia, ya que es en nuestro propio provecho. Y si tenemos la desgracia de caer en el combate, no nos asustemos y levantémonos con una sincera confesión y estemos más atentos para la próxima vez.

viernes, 16 de octubre de 2009

«Tu bondad y tu misericordia me acompañan»


«Tu bondad y tu misericordia me acompañan»

Hola, Jesús. Aquí venimos otra vez, porque te necesitamos. En nuestro quehacer diario nos pasan muchas cosas; algunas parecen buenas, otras malas, y necesitamos venir aquí a contártelas, a darte las gracias por todo: por las que nos parecen buenas y por las que nos parecen malas, porque Tú sacas bien de todas ellas, si te las ofrecemos.
Tenemos que confesarte que nos da un poco de pereza el venir a estar contigo; pero eso también te lo ofrecemos, aunque sea poco cosa, y Tú lo transformarás en ofrenda agradable a tus ojos.
(Silencio) Señor, te queremos entregar todos nuestros pecados, nuestros miedos y debilidades; sólo Tú puedes librarnos de ellos, Tú eres nuestro Salvador, el único que nos puede liberar de tan pesada carga. Una carga que a menudo queremos llevar nosotros solos, ya sea por vergüenza, por pereza, por ignorancia… Y la verdad es que muchas veces nos impide caminar, pues no terminamos de creer que Dios perdona de veras.

Cuenta Santa Faustina Kowalska que, en una ocasión, su confesor, para probar si sus conversaciones con Nuestro Señor eran ciertas, le pidió que le preguntase por sus últimos pecados confesados, que evidentemente ella no podía conocer. Santa Faustina así lo hizo, pero la respuesta del Señor fue sorprendente: « Ya no me acuerdo». Porque el perdón de Dios en la confesión es de verdad: no sólo perdona y olvida, sino que borra, aniquila el pecado. Señor, necesitamos tu ayuda para confiar en tu misericordia, en que Tú siempre nos amas y nos perdonas cada vez que te lo pedimos; en que en tu Muerte y Resurrección está encerrada nuestra felicidad.
Queremos pedirte, Señor, por tantas necesidades de los que tenemos cerca y de los que están lejos. Queremos pedirte muy especialmente por nuestra conversión, para que abramos la puerta de nuestro corazón de par en par y Tú puedas reinar en él. Porque es a través de nuestras conversiones como Tú puedes ir cambiando el mundo.
(Peticiones.
Oración:
El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar, me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre; aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término.


(Silencio)


Queremos darte las gracias porque estás siempre aquí, esperándonos, acompañándonos. Tú siempre nos sonríes y nos muestras tu Amor a través de miles de cosas cada día, desde la luz del sol hasta las estrellas de la noche y nuestro descanso.
Muchas gracias por escucharnos, porque Tú siempre nos escuchas; no te vas, aunque a veces sólo digamos tonterías. Tú sigues ahí, y cualquier muestra de confianza por nuestra parte te llena de alegría.


(Acción de gracias) Conscientes de que hablamos poco contigo y lo hacemos muy mal, queremos poner todo en brazos de la Virgen, más aún: nos ponemos nosotros mismos como niños pequeños en brazos de María para que ella nos lleve a Ti, ella te ame por nosotros y todos juntos seamos muy felices.

martes, 13 de octubre de 2009

Mensaje de Misericordia



Mensaje de Misericordia
Jesús está con nosotros.
Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? Si Jesús Misericordioso está con nosotros, estamos seguros de que venceremos. Pero hay veces en que Jesús nos parece lejano, nos da la sensación de que Él nos ha abandonado. Y debemos saber que es solo en apariencia, es un juego del amor de Dios para atraernos más a su Corazón, para que al sentir que ya no lo tenemos, lo salgamos a buscar por todas partes. Pero también hay que tener en cuenta que cuando María y José perdieron al Niño en Jerusalén, Él se había alejado de ellos para ocuparse en los asuntos de su Padre. Entonces cuando nos sintamos solos y nos parezca que Jesús nos ha abandonado, recordemos que Él se está ocupando de los asuntos de su Padre y nos está preparando un lugar muy hermoso junto al Padre, en el Cielo. Simplemente tenemos que estar convencidos de que en realidad Jesús no nos abandona nunca, aunque así le parezca a nuestra alma. Él es Dios y está en todas partes. Mucho más está en nosotros si estamos en gracia de Dios. Ahora debemos preguntarnos: Jesús está con nosotros, pero nosotros ¿estamos junto a Jesús? A veces hay que responder que nuestro corazón está lejos del Señor, ocupado en mil cosas que no tienen importancia, y como Marta estamos atareados en ocupaciones inútiles, en vez de estar a los pies del Señor, escuchándolo como hacía María. Jesús Misericordioso quiere estar con nosotros, es necesario que nosotros queramos estar con Él.

sábado, 10 de octubre de 2009

Quince minutos con Jesús Misericordioso



Quince minutos con Jesús Misericordioso
Salvar almas
Jesús, quiero salvar almas para que tú estés contento y así darte consuelo. Mi vida a veces es monótona y gris, pero sé que las cosas de todos los días, si las realizo con amor, tienen un gran valor para la salvación de las almas y mi propia santificación. Y cuanto más santo sea yo, tanta mayor capacidad tendré para salvar almas. ¿Y en qué consiste la santidad? En amarte con todo el corazón y con todas las fuerzas. Eso no me será difícil porque te amo con toda mi alma, Jesús mío, y te pido que aumentes tu amor en mí para que cada día te ame más. Señor, a veces caigo por debilidad, por eso te pido que tengas mucha misericordia de mí que soy tan frágil y caigo a cada paso. Pero tú eres la Compasión y la Piedad y te apiadas de mí. Estoy feliz de tenerte como mi gran Amigo y siento que tú nunca me abandonarás, porque aunque yo caiga en pecado, sé que tú no te alejarás de mí y me tenderás tu mano para que me levante del fango y vuelva a subir hacia tu Luz. Jesús, sé que eres la Bondad infinita y quiero aprovecharme de ello para aumentar cada día más mi confianza en ti. Ya no me siento solo porque sé que tú estás siempre a mi lado, con tu cuerpo glorioso, y si estoy en gracia de Dios, sé que tú habitas en mi corazón. ¡Te amo, Jesús mío! ¡Ten piedad de mí!

viernes, 9 de octubre de 2009

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,



Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
Debilidad humana.
498 Después de la Santa Comunión.
Vi a Jesús, como siempre, diciéndome estas palabras: Apoya tu cabeza en Mi brazo y descansa y toma fuerza. Yo estoy siempre contigo. Dile al amigo de Mi Corazón, dile, que Me sirvo de tan débiles criaturas para realizar Mis obras. Después mi espíritu fue fortalecido con una extraña fuerza. Dile que le permití conocer tu debilidad en la confesión, lo que eres por ti misma.
Comentario:
Cuando comprobamos nuestra debilidad y miseria no debemos desanimarnos, puesto que el Señor elige a lo que es débil, para confundir a la fuerza y al poder. El Señor eligió a Sor Faustina para realizar esta inmensa obra de la Divina Misericordia, y nos puede estar eligiendo a nosotros también para cosas grandes, porque que Dios elige a quien quiere y como quiere y nadie le puede aconsejar, ya que Él es soberanamente libre y hace lo que quiere. ¿Por qué no nos puede haber elegido a nosotros? De hecho ya nos ha elegido, pues si formamos parte de este grupo de Apóstoles de la Divina Misericordia no es por casualidad, sino porque el Señor nos ha llamado a ello. Nada ocurre por azar. Así que cobremos ánimo y, si nos sentimos inútiles o débiles y pecadores, no temamos, que el Señor escribe derecho en líneas torcidas, y de nuestro material en bruto, sacará una hermosa obra maestra de escultura capaz de admirar a los ángeles.

domingo, 4 de octubre de 2009

Faustina Kowalska Sor, Santa

Faustina Kowalska Sor, Santa
Apóstol de la Divina Misericordia, 5 de Octubre

Apóstol de la Divina MisericordiaOctubre 5
Sor Faustina nació en el año 1905 en la aldea de Glogowiec, cerca de Lodz, como la tercera de diez hermanos en la familia de Kowalski. Desde pequeña se destacó por el amor a la oración, laboriosidad, obediencia y sensibilidad ante la pobreza humana. Su educación escolar duró apenas tres años. Al cumplir 16 años abandonó la casa familiar para trabajar de empleada doméstica en casas de familias acomodadas. A los 20 años entró en la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, donde ­ como Sor María Faustina ­ vivió 13 años cumpliendo los deberes de cocinera, jardinera y portera. Su vida, aparentemente ordinaria, monótona y gris, se caracterizó por la extraordinaria profundidad de su unión con Dios. Desde niña había deseado ser una gran santa y, en consecuencia, caminó hacia este fin colaborando con Jesús en la obra de salvar a las almas perdidas, hasta ofrecerse como sacrificio por los pecadores. Los años de su vida conventual estuvieron marcados, pues, por el estigma del sufrimiento y las extraordinarias gracias místicas. La misión de sor Faustina consiste en 3 tareas: ­
Acercar y proclamar al mundo la verdad revelada en la Sagrada Escritura sobre el amor misericordioso de Dios a cada persona.
­ Alcanzar la misericordia de Dios para el mundo entero, y especialmente para los pecadores, por ejemplo a través de la práctica de las nuevas formas de culto a la Divina Misericordia, presentadas por el Señor Jesús: la imagen de la Divina Misericordia con la inscripción: Jesús, en ti confío, la fiesta de la Divina Misericordia, el primer domingo después de la Pascua de Resurrección, la coronilla a la Divina Misericordia y la oración a la hora de la Misericordia (las tres de la tarde). A estas formas de la devoción y a la propagación del culto a la Divina Misericordia el Señor Jesús vinculó grandes promesas bajo la condición de confiar en Dios y practicar el amor activo hacia el prójimo. ­
La tercera tarea es inspirar un movimiento apostólico de la Divina Misericordia que ha de proclamar y alcanzar la misericordia de Dios para el mundo y aspirar a la perfección cristiana siguiendo el camino trazado por la beata sor María Faustina. Este camino es la actitud de confianza de niño hacia Dios que se expresa en cumplir su voluntad y la postura de caridad hacia el prójimo. Actualmente este movimiento dentro de la Iglesia abarca a millones de personas en el mundo entero: congregaciones religiosas, institutos laicos, sacerdotes, hermandades, asociaciones, distintas comunidades de apóstoles de la Divina Misericordia y personas no congregadas que se comprometen a cumplir las tareas que el Señor Jesús transmitió por sor María Faustina. Sor María Faustina manifestó su misión en el Diario que escribió por mandato del Señor Jesús y de los confesores. Registró en él con fidelidad todo lo que Jesús le pidió y describió todos los encuentros de su alma con Él. Secretaria de mi más profundo misterio ‹dijo el Señor Jesús a sor María Faustina‹ tu misión es la de escribir todo lo que te hago conocer sobre mi misericordia para el provecho de aquellos que leyendo estos escritos, encontrarán en sus almas consuelo y adquirirán valor para acercarse a mí (Diario 1693). Esta obra acerca de modo extraordinario el misterio de la misericordia Divina. Atrae no solamente a la gente sencilla sino también a científicos que descubren en ella un frente más para sus investigaciones. El Diario ha sido traducido a muchos idiomas,por citar algunos: inglés, alemán, italiano, español, francés, portugués, árabe, ruso, húngaro, checo y eslovaco. El 18 de abril de 1993 el Papa Juan Pablo II beatificó a nuestra Sor Faustina Kowalska en la Basílica de San Pedro en Roma. Fue en el primer domingo de Pascua, en el cual, según el pedido expreso de Jesús a Sor Faustina, debía celebrarse la Fiesta de la Misericordia. Y la beatificó precisamente Juan Pablo II, quien siendo aún arzobispo de Cracovia, llevó adelante el proceso arquidiocesano como paso previo a los procesos romanos. El 30 de abril de 2000, el Santo Padre Juan Pablo II, canonizó a Sor Faustina, en la Basílica de San Pedro, frente a 200.000 devotos de la Divina Misericordia. ORACIÓN PARA ALCANZAR GRACIAS por medio de la beata Sor Faustina Oh Jesús, que hiciste de la beata Faustina una gran devota de tu infinita misericordia, concédeme por su intercesión, si fuere esto conforme a tu santísima voluntad, la gracia de .............................., que te pido. Yo, pecador/a, no soy digno/a de tu misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo las súplicas que a través de ella te presento confiando en tí. Padre nuestro... Ave María... Gloria... Santa Faustina, ruega por nosotros.

sábado, 3 de octubre de 2009

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,



Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
497 Oh Verdad eterna, Palabra encarnada que has cumplido la voluntad de Tu Padre de manera más fiel, hoy me vuelvo mártir de Tus inspiraciones por no poder realizarlas, visto que carezco de mi propia voluntad; a pesar de conocer claramente Tu santa voluntad (205) dentro de mi, me someto en todo a la voluntad de las Superioras y del confesor; yo la cumpliré en la medida en que Tú me lo permitas por medio de Tu representante. Oh Jesús mío, antepongo la voz de la Iglesia a la voz con la cual Tú me hablas.
Comentario:
Si tenemos un director espiritual debemos obedecerle en todo, porque será el mismo Dios a través de él, que nos irá diciendo lo que debemos hacer. La obediencia es la virtud del Verbo y fue también la virtud de María. Que la obediencia sea también nuestra virtud, porque como dice la Escritura: “El hombre obediente cantará victoria”. La obediencia salva siempre, porque siempre que obedezcamos a nuestros superiores –mientras no manden lo que es pecado- saldremos victoriosos por haber obedecido y Dios estará contento con nosotros. Recemos mucho para pedir un prudente director espiritual y, cuando lo hayamos encontrado, sigamos sus consejos porque será el mismo Señor el que nos guiará a través de él. Recordemos que la santidad consiste en hacer la voluntad de Dios.
Jesús, en Vos confío.

jueves, 1 de octubre de 2009

ezo de la Corona y las Estaciones de la Misericordia.


Rezo de la Corona y las Estaciones de la Misericordia.

Se acostumbra rezar la hora de la gran misericordia los viernes ante el santisímo a las 3 pm.Las Estaciones de la Misericordia son quince(15).Usando una Kamandula,mejor conocida como "Rosario".

Inicias en las tres cuentas pequeñas el rezo de un (1) PadreNuestro,una (1) AveMaria y un (1) Credo.

Despues rezaras,en las perlas grandes: "Padre Eterno,yo te ofrezco el Cuerpo,la Sangre,el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo y Señor Nuestro Jesucristo,en expiacion por nuestros pecados y los pecados del mundo entero." En las perlas pequeñas:"Por la Pasion Dolorosa de Jesus,Ten Misericordia de nosotros y del Mundo entero."Finalizando cada decena con la siguiente oracion:"¡Oh Sangre y Agua que brotasteis del Sagrado Corazon de Jesus como una fuente de Misericordia para nosotros.Jesus,yo confio en Ti!". Meditando una de las quince estaciones,por cada (1) perla grande y (10) pequeñas.Las Estaciones son las siguientes:De Pie

1.JESUS ES CONDENADO A MUERTE.¡Oh Jesus!,ayudame a apreciar mas y mas tu gracia santificante.

2.JESUS TOMA SU CRUZ.¡Oh Jesus!,tu elegiste morir por mí,ayudame a amarte siempre con todo mi corazon.

3.JESUS CAE POR PRIMERA VEZ.¡Oh Jesus!,hazme fuerte para vencer mis bajas pasiones y levantarme rapidamente de mis pecados.

4.JESUS ENCUENTRA A SU MADRE.¡Oh Jesus!,concedeme un tierno amor por tu madre,quien te ofrecio por amor a mi.

5.JESUS ES AYUDADO POR SIMON.¡Oh Jesus!,como Simon,llevame mas cerca de ti a traves de mis cruces y pruebaS diarias. Sentados

6.JESUS Y LA VERONICA.¡Oh Jesus!,graba tu imagen en mi corazon para que yo pueda tener fe en ti toda mi vida.

7.JESUS CAE POR SEGUNDA VEZ.¡Oh Jesus!,me arrepiento por haberte ofendido.Concedeme el perdon de todos mis pecados.

8.JESUS HABLA A LAS MUJERES.¡Oh Jesus!,concedeme las lagrimas y la compasion por tus sufrimientos,y la pena por mis pecados.

9.JESUS CAE POR TERCERA VEZ.¡Oh Jesus!,no me dejes ceder a la desesperacion.Permíteme ir a ti en la pena y en la afliccion espiritual.

10.JESUS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS.¡Oh Jesus!,dejame sacrificar todos mis apegos antes que exponer la vida divina de mi alma.De Rodillas

11.JESUS ES CLAVADO EN LA CRUZ.¡Oh Jesus!,fortalece mi fe e incrementa mi amor por ti.Ayudame a aceptar mis cruces.

12.JESUS MUERE EN LA CRUZ.¡Oh Jesus!,te doy gracias por hacerme un hijo de Dios.Ayudame a perdonar a los demas.

13.JESUS ES BAJADO DE LA CRUZ.¡Oh Jesus!,a traves de la intercesion de tu madre santa,dejame ser agradable a ti.

14.JESUS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO.¡Oh Jesus!,fortalece mi voluntad para vivir en ti,aqui en la tierra;y llevame a la gloria eterna en el cielo.De Pie

15.JESUS RESUCITA Y VENCE A LA MUERTE.¡Oh Jesus!,resucita en mi las virtudes de fe,esperanza y caridad,especialmente cada vez que yo te reciba en la Sagrada Comunión.

Al Finalizar las 15 Estaciones,Rezar tres veces: Santo Dios,Santo Fuerte,Santo Inmortal,ten piedad de nosotros y del mundo entero.

martes, 29 de septiembre de 2009

Reflexión acerca de la misericordia



Reflexión acerca de la misericordia



Misericordia:Virtud que inclina el ánimo a la compasión y al perdón.
Justicia:Virtud que nos inclina a dar a cada uno lo que le pertenece. Pena o castigo público.Castigo de muerte.
“Si hablamos de misericordia es válido asentar que es el atributo mas grande de Dios. La misericordia es el fruto del amor, y del amor de Dios no hay quien puedad dudar.
La primera manifestación del amor misericordioso de Dios lo vemos plasmado en el proto-evangelio. (proto, primero) Dios se conduele de sus hijos caídos en pecado y ofrece la redención a través de su Hijo Unigenito, y aqui podríamos decir: "El amor misericordioso tomó carne y habitó entre nosotros".
Creo que todos recordamos pues, que Jesús nuestro Señor ya vino a hacer "Su parte", por asi decirlo, en nuestra redención y el resto es tarea nuestra, pero Dios sabe y conoce nuestra condición de pecadores, infieles, ingratos, olvidadizos. El sabe de qué barro estamos hechos, y sabe también que somos propensos a caer y a quedarnos caídos, y como El es la misericordia misma, y como Su amor es eterno y fiel, a 2000 años de su primera venida a este mundo, trabaja actualmente para ayudarnos a preparar Su segunda venida.
"Según San Ignacio de Loyola, cuando Dios mira al mundo vé en él mucho pecado y por eso decide: Hagamos redención"
Sin duda alguna, en este tiempo, el mayor mal que nos aqueja, la enfermedad más mortal que padecemos y la causa de todo el dolor que la humanidad padece es: la falta de amor, o desamor. Falta de amor a Dios, al semejante, y hasta a sí mismo.
A lo largo y ancho de la tierra vemos una falta total de valores morales, la familia cada vez mas amenazada con su total destrucción, una soledad cada vez mayor no obstante vivir en una de las ciudades más pobladas.
Y claro, si no hay amor, menos se ve su fruto, la misericordia.Muy pocos se conduelen del hermano en desgracia y menos aún quieren compartir lo que a ellos Dios generosamente les otorga, con los que menos tienen. Es una lucha tenaz por poseer, es una carrera vertiginosa en pos del oropel y de todo lo falso y vano que el mundo ofrece. Solo se busca el disfrute de los goces pasajeros, y para Dios, no hay tiempo, todo es vanidad de vanidades, como dice el Eclesiastés.
¡Oh humanidad ciega y dura de corazón!, ¿acaso te crees eterna?,¿ya olvidaste que traes el pecado, la enfermedad y la muerte como unica cosa cierta en tu vida?”
Fuente: Libro Misericordia y Justicia, Sor María Piedad D. R. Servidora de la MisericordA

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