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viernes, 31 de diciembre de 2010

Gracias señor



GRACIAS..POR..EXISTIR

jueves, 30 de diciembre de 2010

miércoles, 29 de diciembre de 2010

El perdón.


"JESUS YO CONFIO EN TI"


El perdón.
Jesús, hoy quiero pedirte perdón por todos los pecados que he cometido a lo largo de mi vida, porque sé que pecando te ofendí y te lastimé, y aumenté los dolores de tu Corazón misericordioso.
Jesús, te ruego que me perdones y espero que, a través del sacerdote, me des la absolución de todos mis pecados, porque quiero vivir en paz, con la conciencia tranquila y confiando siempre en ti, sabiendo que siempre perdonas a los que se arrepienten de corazón, y tu ves que yo estoy profundamente arrepentido.
Misericordiosísimo Señor, ¿quién tendrá compasión de mí si tú me rechazas? ¿Quién podrá consolar mi dolor si tú no lo haces? Por eso te ruego que tengas misericordia de mí como del más grande pecador que hubo sobre la tierra, porque mis pecados son numerosos y a veces me viene el temor de perderme eternamente en el Infierno. No permitas que desconfíe de tu infinita Misericordia, porque sé que te duele más la desconfianza de las almas, que sus pecados más graves.
Entonces, Jesús, hoy me arrojo en tus brazos, con un corazón contrito y humillado, y confío ciegamente en que me amas y me quieres perdonar.
¡Bendito seas por siempre, Señor!

lunes, 27 de diciembre de 2010

Redimir al cautivo.


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Redimir al cautivo.
Muchos de los que están en la cárcel son inocentes, o al menos no son más culpables que muchos otros hombres que están sueltos y que nos topamos por la calle. Por eso debemos tener misericordia con los encarcelados, ya que ellos están pagando lo que deben a la justicia, y tienen necesidad de sentirse queridos y perdonados por Dios, porque muchos de ellos han perdido la esperanza.
Pensemos qué nos gustaría que hicieran con nosotros si fuéramos nosotros los que estuviéramos presos, y actuemos de la misma manera que quisiéramos ser tratados, porque muchas veces estrechamos la mano de quien es más ladrón y homicida que uno que está en la cárcel.
Si tenemos algún familiar o amigo preso, no dejemos de ir a visitarlo para confortarlo y darle ánimos y esperanza, para recordarle que Dios lo ama y que le da tiempo para enmendarse, recapacitar y convertirse y santificarse.
Recordemos que no sabemos cómo son las vueltas de la vida y del destino, y tal vez nosotros, por error o merecidamente, algún día también caigamos entre rejas.
Seamos misericordiosos con los que están privados de la libertad, porque veremos muchos santos en el Cielo, que en la tierra estuvieron presos en cárceles. Recordemos el caso del Buen Ladrón y sepamos que cualquiera que tenga buena voluntad puede redimirse.
Jesús, en Vos confío.

viernes, 24 de diciembre de 2010

El Tribunal de la Misericordia.


"JESUS YO CONFIO EN TI"


El Tribunal de la Misericordia.
La Misericordia de Dios es infinita, pero si no nos acercamos a ella, no podremos disfrutarla y ser levantados del lodo.
Dios quiere aplicar su Misericordia sobre nosotros, especialmente a través del Sacramento de la Confesión, porque es allí donde Jesús, oculto en el sacerdote, nos está esperando para abrir su Corazón y hacer brotar para nosotros el torrente de su amor y su perdón.
Estamos a tiempo todavía. Si hace mucho que no nos confesamos, éste es el momento justo para hacerlo, porque no sabemos cuánto tiempo más de vida tendremos, y tal vez cuando queramos confesarnos ya no lo podamos hacer.
Tenemos la salvación al alcance de la mano. No la desaprovechemos, porque puede llegar un día en que busquemos al Señor y ya no lo encontremos.
Tomemos fuerzas con este sacramento y recibámoslo frecuentemente, al menos una vez al mes, porque nos va lavando de las culpas y nos va curando las cicatrices que dejan los pecados ya perdonados.

martes, 21 de diciembre de 2010

Ilusionarnos con Dios.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Ilusionarnos con Dios.
Mi amor no desilusiona a nadie. (Diario # 29)
Comentario:
Nadie que haya puesto su confianza en el Señor ha quedado confundido o defraudado, porque Dios es fiel y cumple sus promesas, y jamás dejará de auxiliar a quien se confía a Él.
Las mayores aspiraciones del alma las encuentra en Dios, porque todo deseo de felicidad lo podemos satisfacer en Dios, ya que Él es el Amor y la Misericordia, y en Él seremos felices ya desde este mundo.
Nada hay tan provechoso y útil, además de consolador, como el sentirnos amados por Dios, ya que quien se siente amado por el Señor, vive esta vida en la mayor felicidad, aún en medio de las pruebas que todos debemos pasar, y camina confiado en la Providencia divina, sabiendo que hay Uno que lo ama infinitamente, y que le perdonará todo en caso de que caiga en los pecados más terribles.
Porque a veces puede suceder que el demonio, con su astucia, nos haga caer en pecados graves. Entonces sabemos que tenemos un Bueno que desde el Cielo sabe y ve todo, y nos ama, y puede y quiere perdonarnos completamente.
Cuando vamos conociendo a una persona, muchas veces sucede que nos desilusionamos, porque descubrimos en ella cosas que no nos gustan o, al menos, nos desilusionan del ideal que nos habíamos formado de ella.
No sucede así con Dios, con Jesús, pues cuanto más lo conocemos, cuanto más profundizamos en su Persona, tanto más nos enamoramos de Él y caemos en la cuenta de que es infinitamente perfecto, y así cada vez nos admiramos más de Él, y jamás somos desilusionados.

La misericordia en el Evangelio


"JESUS YO CONFIO EN TI"

La misericordia en el Evangelio
¡Dios se hizo hombre!
Libro del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. (Mt 1, 1)
Comentario:
La muestra más grande de la Misericordia de Dios, es que Dios se ha hecho hombre, se ha hecho uno de los nuestros.
Sí. Con el pecado original, la humanidad había sido hecha prisionera por Satanás, y estaba esclava de él y ya no había salvación para ella, sino que todos los hombres estábamos destinados a nacer, sufrir y morir sin esperanza, terminando todos, absolutamente todos, en el castigo del Infierno eterno.
Pero esto repugnó a la Justicia divina, y la Misericordia de Dios vino en nuestro auxilio. La Santísima Trinidad decretó la Encarnación del Verbo, que es la Tercera Persona de la Trinidad, para salvarnos del Maligno.
Así fue que Dios se hizo hombre en Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre. Ésta es la mayor demostración de la Misericordia divina, porque pensar que el Infinito, el Perfecto, el Todopoderoso, quiso hacerse débil, vulnerable y morir ajusticiado en una cruz, es algo que excede toda imaginación, y solo el amor de Dios por los hombres, que es infinito, pudo idear semejante cosa.
Así que el mayor milagro de la Misericordia del Señor es cuando vemos en Navidad al Niño Dios recostado en un pobre pesebre. ¡Dios se ha hecho hombre! ¡El Infinito se ha encerrado en una carne mortal por amor a nosotros! ¡Saltemos de alegría y no dejemos de sorprendernos de este prodigio, de este milagro del amor de Dios!

domingo, 19 de diciembre de 2010

Potencia de la pureza.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Potencia de la pureza.
534 La castidad, este voto se entiende por sí mismo, prohíbe todo lo que está prohibido por el sexto y el noveno mandamientos de Dios, naturalmente; obras, pensamientos, palabras, sentimientos, y... Entiendo que el voto solemne difiere del voto simple, lo entiendo en toda la extensión. Cuando lo estaba contemplando, escuché en el alma estas palabras: Tú eres Mi esposa para la eternidad, tu pureza debe ser mayor que la de los ángeles, porque con ningún ángel tengo relación de tan estrecha intimidad como contigo. La más pequeña acción de Mi esposa tiene un valor infinito, el alma pura tiene una potencia incalculable delante de Dios.
Comentario:
Parece que esta verdad también la sabe muy bien Satanás, que por todos los medios, trata de inducir a la impureza a las almas, especialmente por medio de la prensa, el cine, la televisión y la moda.
Dios ama la pureza y por eso quiso nacer de una Virgen, y sus mejores amigos fueron los puros.
Es que siendo puros comprenderemos mejor a Dios y las cosas de Dios. La Sabiduría de Dios se comunicará con nosotros más generosamente y entenderemos lo que los teólogos presuntuosos y viciosos no entienden.
Hay que huir de la impureza, pero debemos ser caritativos y misericordiosos con los que pecan, sin juzgarlos jamás y rezando por ellos y por su conversión.
Lamentablemente hoy dentro de la Iglesia Católica hay sacerdotes que creen que nada es pecado, y por eso ya no confiesan a la gente, y así las almas quedan sucias e imposibilitadas de recibir las gracias que Dios les tenía destinadas.
Hoy, como siempre, el sexto y el noveno mandamientos siguen teniendo toda la validez de la Palabra de Dios, que no puede mudar ni cambiar, porque es Palabra eterna.
Jesús, en Vos confío.

jueves, 9 de diciembre de 2010

"JESUS YO CONFIO EN TI"

QUE TE PARECE????


"JESUS YO CONFIO EN TI"

¿Qué te parece experimentar un poco de misericordia por los demás? No, no es sentir pesar, sino misericordia.

Cuando miro alguien en problemas, cuando escucho que hubo una tragedia en alguna parte, cuando siento que alguien está feliz, en vez de sentir pesar, puedo sentir misericordia.

Esto implica que entiendo la situación de los demás y sé que es temporal.

Implica que reconozco que ellos son seres capaces.

Mientras al sentir pesar, eso me genera tristeza, la misericordia me da una sensación de bienaventuranza, pues siento el placer de estar bien, de forma que pueda dar más a otros.

Siento que debo ayudarlos hasta que también se queden bien y me puedan cooperar en volver a otros más bien, en una cadena inmensa de misericordia.

Quince minutos con Jesús Misericordioso


"JESUS YO CONFIO EN TI"



Quince minutos con Jesús Misericordioso
El amor.
Jesús Misericordioso, sé que lo que más aprecias y quieres de mí es el amor, porque tú lo tienes todo, ya que eres Dios, pero no tienes mi corazón, y yo quiero dártelo con todos sus afectos.
Jesús, quiero hacer cada cosa del día por amor a ti, con amor a ti, porque sé muy bien que solo el amor puede alcanzar dones y favores de tu omnipotencia, y también sé que el amor es lo que te consuela de tanta frialdad e indiferencia de los hombres.
Jesús, quiero ir a visitarte en el Sagrario, aunque sea una vez por semana, o cuando disponga de un momento de tiempo para dedicarlo completamente a ti, porque tú estás realmente presente en la Eucaristía.
Señor, ¡qué frío soy a veces! Enciéndeme con el fuego de tu santo amor, para que yo, a mi vez, encienda a otras muchísimas almas con el fuego de la caridad.
Misericordiosísimo Jesús, ¡qué error cometemos cuando caemos en la rutina de los días monótonos y grises, sin recordar que hasta las más pequeñas acciones, si son hechas por amor, tienen un valor infinito! Ayúdame, Señor, a entender esto de una vez por todas, y no buscar hacer grandes obras, sino más bien hacer TODAS las obras, por pequeñas que sean, con amor a ti y a las almas.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Visitar a los enfermos.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Visitar a los enfermos.
Allí donde hay sufrimiento, allí está Cristo. Y en los enfermos está el Señor, esperándonos a que vayamos a visitarlo y a consolarlo.
Porque debemos saber que quien está enfermo, muchas veces está desmoralizado y es muy sensible al amor o a la indiferencia de los hombres. Porque quien ha caído enfermo, a veces se siente castigado por Dios, y el demonio le susurra pensamientos de desesperación y tristeza.
Es bueno, entonces, que vayamos a visitarlo y a llevarle esperanza, a que le transmitamos que Dios lo ama y que no es un castigo de Dios su enfermedad, sino que más bien es un hacerse corredentor con Cristo, llevando una partecita de la Cruz de Cristo, para colaborar con la obra redentora del Señor.
Cuántas conversiones se han dado en un enfermo que recibe la visita amorosa de un familiar, de un amigo o de un desconocido que tiene piedad de él.
No temamos contagiarnos, porque Dios nos protegerá. Y si nos contagiáramos y muriésemos, Dios nos dará el Cielo como a mártires suyos, mártires de la caridad y del amor hacia el enfermo.
Jesús, en Vos confío.

martes, 7 de diciembre de 2010

Corazón misericordioso.




"JESUS YO CONFIO EN TI"


Corazón misericordioso.
Las cosas que van sucediendo en este mundo pueden provocar dos cosas en nosotros. La primera, es que nos pueden hacer más duros y cerrados en nosotros mismos, más egoístas. La segunda, que es opuesta a la primera, es que nos pueden hacer más compasivos y tiernos, abiertos a acoger al prójimo que sufre, en definitiva a ser misericordiosos.
Y esta última es la actitud que debemos alcanzar, porque Dios es misericordioso y quiere que sus hijos sean como Él, misericordiosos.
No nos cerremos al sufrimiento del prójimo, a la necesidad del prójimo.
Ya tenemos un ejemplo de lo que logra la cerrazón a las necesidades del prójimo, porque cuando María y José fueron a buscar posada a Belén, no les dieron alojamiento, y así los habitantes de Belén se quedaron sin el anuncio de la Buena Noticia.
¿Qué habría pasado si el hospedero les hubiera dado un lugar en la posada? ¿Qué gloria habría obtenido este hombre?
¿Qué habría sucedido si una casa les hubiera abierto de par en par las puertas para que naciera el Salvador? ¿Qué sería de la gloria de esa casa y de sus habitantes?
Así también nosotros, abramos las puertas de nuestras almas al prójimo necesitado, porque como dice el Apóstol: “Muchos, sin saberlo, han dado alojamiento a ángeles”.
Jesús, en Vos confío.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
Jesús, el más pobre.
533 Al quedarme sola empecé a reflexionar sobre el espíritu de pobreza. Veo claramente que Jesús no poseía nada siendo el Dueño de todas las cosas. El pesebre prestado; camina por la vida haciendo el bien a todos sin tener dónde apoyar la cabeza. Y en la cruz veo el colmo de su pobreza, ya que ni siquiera tiene puesta una vestidura. Oh Jesús, a través del solemne voto de pobreza deseo asemejarme a Ti; la pobreza será mi madre. (10) No poseer nada exteriormente ni disponer de nada como de mi propiedad, ni tampoco desear algo interiormente. Y en el Santísimo Sacramento ¡qué grande es Tu pobreza! ¿Hubo alguna vez un alma tan abandonada como Tú, Jesús, en la cruz?
Comentario:
¡Qué distinto piensa el mundo! ¡Y qué distinto, incluso, pensamos nosotros, que queremos tener dinero y apreciamos tanto los bienes materiales! ¡Y pensar que no hay cosa que sea más peligrosa para la salvación, como el estar apegados a los bienes de esta tierra!
Si el Señor, que conoce todas las cosas, quiso ser pobre y permanecer pobre, por algo será.
Es tiempo de que pensemos en esta actitud de Jesús que, pudiéndolo tener todo, no quiso tener nada.
Es que la libertad que da la pobreza, no la da la riqueza, porque aunque uno se cree libre al ser rico, en realidad es esclavo de sus bienes.
Pero lo difícil que hizo Jesús fue el tener en sus manos ríos de oro, y permanecer pobre. Porque ciertamente los ricos le daban grandes limosnas y regalos, que Él utilizaría para los pobres y para los gastos comunes del grupo apostólico, pero nunca se guardó nada para sí, y esto es más difícil todavía, porque quien es pobre a la fuerza, porque nunca tuvo la oportunidad de tener mucho dinero, no tiene mucho mérito. Pero en cambio el que puede tener muchos bienes, e incluso los tiene en sus propias manos, pero no los acapara sino que permanece siendo pobre, ese sí que es grande.
Pensemos en este modo de obrar de Cristo y obremos nosotros también de la misma manera.
Jesús, en Vos confío.

martes, 23 de noviembre de 2010

Tu voluntad.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Tu voluntad.
Jesús Misericordioso, quiero hacer tu voluntad. Porque sé muy bien que mi santificación depende de que yo haga tu santa voluntad. Por eso te pido, te ruego, que me guíes por al camino de tus deseos y que me des las gracias necesarias para enfrentar todo acontecimiento por penoso que sea.
Sé que todo lo que me sucede es querido o, al menos, permitido por ti, por bondad hacia mí, y por eso quiero confiar cada vez más completamente en ti y en tu Providencia divina, porque sé que todo lo que dispones para mí, es por amor y por mi bien, aunque a veces me parezca que es dura la prueba.
¡Señor, ten misericordia de mí, que soy un pobrecito pecador y el más débil de todos los hombres! Sin tu ayuda no puedo dar un solo paso en el bien, ni pronunciar una sola palabra buena. Dame la gracia de tu beneplácito para que yo camine contento por el camino de la vida, cumpliendo tus palabras, y siendo así tu amigo entrañable.
Tú, que llamas amigos a quienes cumplen tus mandamientos, tus palabras, cuéntame a mí también entre tus íntimos amigos, porque a partir de hoy quiero cumplir cada vez mejor y con mayor empeño y buena voluntad todos tus mandamientos.
¡Bendito seas, Jesús Misericordioso! Yo confío en ti pero, ¡aumenta mi confianza! ¡Gracias Jesús, Divino Señor!

lunes, 22 de noviembre de 2010

Dar posada al peregrino.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Dar posada al peregrino.
Todos somos peregrinos en este mundo, y vamos golpeando en las puertas de los santos y de los ángeles para que nos vayan dando ayuda y alojamiento mientras vamos de camino por la vida. Pues así como nos gusta que ellos nos abran y nos den todo lo necesario para seguir en la senda de la vida, así también debemos saber abrir nuestra casa al hombre cansado y que nos pide un lugar para dormir o descansar y tomar fuerzas. Como dice el Apóstol: “Muchos, sin saberlo, han dado alojamiento a ángeles”.
Se puede decir que en estos tiempos hay tanta maldad que los peregrinos tal vez sean ladrones o asesinos encubiertos. Puede ser. Pero no quedará sin recompensa el que les hayamos abierto nuestra morada, y si nos roban o nos matan, seremos mártires del amor y Dios nos coronará en el Cielo como a verdaderos mártires.
Pero, además, debemos confiar en Dios que nos sabrá defender de los malvados. ¿O no creemos en el poder de Dios que, en un momento puede poner multitud de ángeles para defendernos, si fuera necesario?
El posadero de Belén no quiso dar posada a la Sagrada Familia y se quedó en la oscuridad. Porque se cerró al prójimo, se cerró a Dios. ¡Qué diferente habría sido para él si les hubiera conseguido un lugar a José y a María! ¡Que no nos pase algo similar a nosotros por cerrarle las puertas al peregrino, en quien debemos ver SIEMPRE a Jesús!

sábado, 20 de noviembre de 2010

Misericordia con el prójimo.


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Misericordia con el prójimo.
Todos los hombres necesitamos de la Misericordia de Dios porque nadie se salva en justicia sino por pura misericordia divina. ¿Y cómo obtenerla del Señor?
Jesús nos ha dejado un secreto para granjearnos la misericordia de Dios, y ese secreto es que seamos misericordiosos con nuestros hermanos, porque haciendo así, obtendremos de Dios la misericordia.
¿Y si necesitamos mucha misericordia divina porque hemos pecado mucho y muy gravemente? Hay una solución: lancémonos a realizar obras de misericordia a nuestros prójimos, con todos los medios de que disponemos y por todas las maneras posibles, porque con la misma medida que usemos para los demás, Dios la usará para nosotros. Y si somos buenos con todos, Dios será bueno con nosotros. Si somos muy misericordiosos con los hermanos, Dios lo será con nosotros.
Porque practicar la misericordia con los hombres es simplemente practicar la caridad, compadecerse de las miserias y necesidades de ellos. Y Dios piensa en nosotros, cuando nosotros pensamos en sus hijos.
Recordemos la consagración al Sagrado Corazón de Jesús, que es como un pacto que hacemos con Jesús: El Señor nos dice: “Ocúpate tú de Mí y de mis cosas, que yo me ocuparé de ti y de las tuyas”. ¿Y cuáles son las cosas del Señor? Son la gloria de Dios y la salvación de las almas. Y practicando la misericordia, los hombres favorecidos por nosotros, ven a través nuestro la bondad de Dios para con ellos, y vuelven a Dios o, se acercan más a Él.
Jesús, en Vos confío.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
Pobreza.
532 Después de la Santa Comunión vi al Señor Jesús que me dijo estas palabras: Hoy, penetra en el espíritu de Mi pobreza y organiza todo de tal modo que los más pobres no tengan nada que envidiarte. No en los grandes palacios ni en las esplendidas instalaciones, sino en el corazón puro y humilde Me complazco.
Comentario:
Para conquistar la estima del mundo los hombres buscan fama, dinero, gloria y poder. Pero para conquistar a Dios, el Corazón del Señor, hay que recorrer el camino inverso al recorrido por los hombres de mundo, porque Dios se complace en quien es pobre y despreciado.
Aquí Jesús le dice a Sor Faustina que viva como el más pobre de los mortales. Y nosotros, muchas veces, buscamos la riqueza a toda costa, sin recordar que Jesús nació en un pobre portal, recostado en un pesebre, y vivió en una humilde casita en Nazaret, y luego transcurrió su vida pública mayormente entre los pobres de este mundo.
Así que no tenemos excusa para no acercarnos a Dios, porque para agradarle a Él no es necesario tener mucho, sino hacernos voluntariamente cada vez más pobres, desprendidos de todos los bienes materiales, y así gozaremos de las dulzuras del Señor.
Jesús, en Vos confío

jueves, 11 de noviembre de 2010

Confiar en el perdón.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Confiar en el perdón.
Al alma culpable, oprimida bajo el peso de sus faltas, Jesús decía: “Confía, hijo, tus pecados te son perdonados”.
(De "El Libro de la Confianza", P. Raymond de Thomas de Saint Laurent)
Comentario:
¡Cuántas veces nos parece que no fuimos perdonados por Dios! Hemos cometido un pecado muy grande, o muchos pecados gravísimos, o por lo menos así lo creemos nosotros, y a pesar de habernos acercado varias veces a confesarlos con el sacerdote y de recibir el perdón de ellos, desconfiamos de Dios, creemos que no hemos sido perdonados, y seguimos teniendo miedo y angustia.
Pero Dios, cuando nos perdona los pecados, los destruye completamente y somos nuevas criaturas, completamente limpias. Debemos tener confianza en la Misericordia divina, que es infinitamente más grande que todos los pecados de todos los hombres.
¿Hemos cometido un pecado muy grave? Muy bien, eso está mal. Pero lo que está peor es desconfiar del perdón de Dios, desconfiar de su Misericordia. Y eso es lo que quiere el demonio, para llevarnos a la desesperación y alejarnos así para siempre de Dios. No le demos el gusto y confiemos en Jesús, que es la Bondad infinita y que le duele más la desconfianza que el pecado más grave.

martes, 2 de noviembre de 2010

Quince minutos con Jesús Misericordioso


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Quince minutos con Jesús Misericordioso
Por mi familia.
Jesús Misericordiosísimo, hoy quiero rogarte especialmente por mi familia, por mis seres queridos, para que tengamos paz y estemos unidos en tu amor, porque a veces el demonio lleva la división al núcleo familiar y estamos enojados unos con otros y no nos tenemos paciencia. ¡Señor, haz que estemos unidos en un solo corazón y una sola alma, porque tú y yo sabemos quién es el que siembra división: el demonio, y los hombres que le pertenecen! Estas son palabras duras Jesús, pero sabes que son verdaderas, porque no se puede ser verdadero cristiano y sembrar la discordia en medio de los hermanos.
Jesús, apiádate de todos nosotros, de los cercanos como de los lejanos, para que todos estemos unidos en un mismo espíritu, y tengamos paciencia y nos soportemos con amor, los unos a los otros.
Ojalá que el vivir en casa sea poco menos que un paraíso, ya que es muy lindo volver del trabajo o de la escuela y encontrar un ambiente de paz y armonía en nuestro hogar, donde se puede descansar y tomar nuevas fuerzas para las próximas batallas de la vida.
¡Jesús, ten misericordia de mi familia y de todas las familias del mundo, porque si las familias están mal, toda la sociedad está mal, y las almas sufren y se pierden porque no tienen un lugar de amor que los ampare y contenga! ¡Piedad, Jesús! ¡Misericordia!

domingo, 31 de octubre de 2010

Vestir al desnudo.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Vestir al desnudo.
Siempre hay en nuestro ropero o placard, alguna ropa que ya no usamos y que está en buenas condiciones, y que podemos obsequiársela a un pobre que no tiene vestido. Entonces el cuerpo de ese pobre, la carne de aquel cuerpo hablará a Dios de nosotros, de nuestra caridad, y Dios nos colmará de bendiciones de todo tipo.
Si supiéramos todo lo que recibimos al practicar la misericordia con los hermanos, no dejaríamos pasar ni un solo momento en que no realicemos alguna de las catorce obras de misericordia.
Dios fue el primero que realizó esta obra de vestir al desnudo, pues lo hizo cuando vistió con túnicas a Adán y Eva, después de que cometieron el pecado. Imitemos entonces a Dios, y vistamos a los pobres hombres que están desnudos, con harapos.
Y ojalá seamos lo suficientemente valientes y desprendidos como para dar algo que usamos y que nos gusta, e incluso que es nuestra prenda preferida para salir de paseo o simplemente vestirnos en alguna ocasión especial. Porque aunque a veces parezca como que nos arrancamos un pedazo de carne al dar esa ropa, la obra ante Dios es de un valor casi infinito, y de paso practicamos la santa pobreza y el desprendimiento, que es necesario tener para no estar apegados a esta tierra y a las cosas materiales.
Demos con caridad nuestra ropa, antes de que los ladrones nos las roben y nos quedemos desnudos y sin el mérito de haber practicado la misericordia.
Jesús, en Vos confío.

viernes, 29 de octubre de 2010

Tiempo de misericordia.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Tiempo de misericordia.
Mientras vivimos en este cuerpo mortal, estamos en el tiempo de la misericordia, ya que luego viene la muerte y el juicio de Dios, y ya solo queda lugar para la Justicia divina.
Por eso, ¡qué importante es que aprovechemos este tiempo de vida que el Señor nos ha concedido! Porque no sabemos cuánto tiempo nos queda, si mucho o poco, y mientras tanto debemos practicar la misericordia con el prójimo para que Dios tenga también misericordia de nosotros, como Él lo ha prometido en una de las bienaventuranzas.
Busquemos a Dios mientras se deja encontrar, es decir, durante la vida terrena, yendo a un sacerdote y confesándonos de todos nuestros pecados. No esperemos al último momento, porque en medio de la agonía se hace muy difícil la confesión sacramental. ¿Para qué esperar y arriesgar a confesarse en el último momento? ¿Quién nos asegura que tendremos tiempo y modo de hacerlo?
Dios es infinitamente misericordioso, pero nosotros no somos eternos, sino que la misericordia de Dios la podemos recibir solo mientras estamos vivos en este mundo. Si nosotros no nos acercamos a Dios, Él poco puede hacer para perdonarnos.
Pensemos en estas cosas y, como dice el dicho popular, pongamos las barbas en remojo.
Jesús, en Vos confío.

martes, 26 de octubre de 2010

Alguien te ama - Martin Valverde



"JESUS YO CONFIO EN TI"

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentarioPoderosos.
531 24 XI 1935. Domingo, primer día. Fui inmediatamente delante del Santísimo Sacramento y me ofrecí con Jesús que está en el Santísimo Sacramento, al Padre Eterno. Entonces oí en el alma estas palabras: Tu intención y la de tus compañeras es unirse a Mí lo más estrechamente posible a través del amor, reconciliarás la tierra con el cielo, mitigarás la justa cólera de Dios e impetrarás la misericordia por el mundo. Confío a tu cuidado dos perlas preciosas para Mi Corazón, que son las almas de los sacerdotes y las almas de los religiosos; por ellas rogarás de manera especial, la fuerza de ellas vendrá de tu anonadamiento. Las plegarias, los ayunos, las mortificaciones, las fatigas y todos los sufrimientos, los unirás a la oración, al ayuno, a la mortificación, a la fatiga, al sufrimiento Mío y entonces tendrán valor ante Mi Padre.
Comentario:
Si presentamos a Dios Padre nuestros sacrificios y oraciones sin unirnos a Jesús, a sus sacrificios y oraciones, entonces ellos tienen muy poco valor. Pero si presentamos ambos unidos a los de Jesús, así sí que tendrán un valor infinito, y hasta las más pequeñas cosas que realicemos, e incluso la oración más corta, tendrá la eficacia del Corazón de Jesús.
Cada día, a cada momento debemos hacer este ofrecimiento de hacer todo junto a Cristo. Como dice la Misa: “Por Cristo, con Él y en Él, a ti Dios Padre Todopoderoso, etc.”
Y nosotros, los Apóstoles de la Misericordia, debemos también ofrecer nuestros sufrimientos y oraciones por los sacerdotes y religiosos, ya que ellos tienen una gran responsabilidad en los destinos del mundo, y Jesús sufre más por los pecados de estas almas elegidas, que por los grandes pecados de los demás.
Unidos a Jesús, tenemos una gran eficacia en impetrar la Misericordia Divina para nosotros, para nuestros seres queridos y para el mundo entero.
Jesús, en Vos confío.

sábado, 16 de octubre de 2010

No entiendo.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

No entiendo.
Jesús Misericordioso, amor de mis amores, quiero confesarte hoy que a veces hay muchas cosas que no entiendo, pero sé que tú me las irás explicando cuando llegue el momento, si así conviene a mi salvación.
Recuerdo cuando dijiste a los Apóstoles en la Última Cena, que en ese momento no podían entender muchas cosas, pero que luego las entenderían, especialmente por la venida del Espíritu Santo que les explicaría e iluminaría todo.
Por eso yo también quiero hoy pedirte la gracia de las gracias, es decir, que me des tu Espíritu Santo, para que me ayude a comprender las cosas que me suceden en la vida a la luz del Evangelio y de la Verdad.
Muchas veces, Jesús mío, sabes que camino en tinieblas. Pero tú quieres esto, o al menos lo permites, porque conoces que de esa forma yo me ejercito en la confianza en ti, y así camino sin saber a dónde voy, pero guiado de tu mano bendita.
Te amo, Señor, y no te pido nada, solo que me lleves a cumplir siempre tu santa voluntad, porque eso es lo que realmente importa, ya que lo demás no tiene importancia.
¡Te amo, Jesús mío Misericordioso y quiero ir al Cielo para alabarte y darte gracias por toda la eternidad!

jueves, 14 de octubre de 2010


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Dar de beber al sediento.
¡Qué horrible es la sed! Solo pensar que en el Infierno se padece de una sed eterna, como lo demuestra la parábola del pobre Lázaro y del rico Epulón, da escalofríos. Y para que no nos hagamos dignos del Infierno, y no tengamos que padecer una sed inextinguible, es necesario que practiquemos en el tiempo de vida que tenemos sobre la tierra, las obras de misericordia, y una de ellas es esta de dar de beber al sediento.
¡Cuántas veces se nos han presentado personas en nuestra puerta, pidiendo un vaso de agua, y tal vez por miedo las hemos despachado sin socorrerlas!
Pensemos que cuando damos de beber al sediento, calmamos la sed de Jesús crucificado, que desde la Cruz dijo: “¡Tengo sed!”.
El agua es de Dios, y no podemos hacernos dueños de ella, sino que es para todos. Por eso tengamos entrañas de misericordia, ya que quien practica la misericordia con el prójimo la alcanzará de Dios en el día del Juicio; pero quien es duro con el hermano, no obtendrá misericordia del Señor, y ya sabemos que todos necesitamos de la misericordia divina porque nadie se salva en justicia, sino por pura misericordia de Dios.
Es que el hombre no es solo alma, sino también cuerpo, y el cuerpo tiene sus necesidades. Cuando calmamos la sed de un sediento, entonces el alivio que experimenta en su cuerpo, será como una oración que subirá al Cielo y hablará a Dios en favor nuestro.
Y recordemos que Jesús ha dicho que hasta un vaso de agua dado por amor a Él, no quedará sin recompensa.
Jesús, en Vos confío.

martes, 12 de octubre de 2010

No desesperemos.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

No desesperemos.
El demonio tiene una táctica muy practicada, que él ejercita desde su caída y que le ha dado muchos frutos. Porque debemos saber que el demonio está congelado en el mal, y actúa siempre de la misma forma pues ya no puede cambiar sustancialmente, entonces el que conoce su modo de actuar, puede enfrentarlo con coraje y amparado en la protección de Dios.
Pues bien, una de las celadas que el diablo pone a las almas es la siguiente: primero tienta al alma y la hace pecar gravemente, y luego le da un remordimiento cruel, con falta de paz y trata de llevar a dicha alma a la desesperación, haciéndole creer que Dios no puede perdonar jamás semejante pecado, y que ya está condenada para siempre.
Hay que estar atentos a esto porque la desesperación es, en cierto sentido, peor que el pecado mismo, ya que desconfiar de la misericordia de Dios es hacerle una afrenta a Dios, es no confiar en que Él es Bueno y puede perdonar TODO.
Entonces caminemos tranquilos por el mundo, tratando de no pecar, pero teniendo siempre presente que, si por desgracia cometemos un pecado grave, incluso abominable, lo más terrible que podríamos haber hecho, siempre Dios nos perdonará si nos arrepentimos, porque la Misericordia de Dios es tan infinita que todos los pecados de los hombres son un granito de arena comparado con una cadena montañosa.
No desesperemos nunca del perdón de Dios. No le demos el gusto al diablo de alejarnos para siempre del Señor.
Jesús, en Vos confío.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
El ayuno.
530 JMJ En honor de la Santísima Trinidad

Pedí a la Madre Superiora [193] el ayuno de cuarenta días, tomando una vez al día una rebanada de pan y un vaso de agua; sin embargo la Madre Superiora no me dio permiso para cuarenta días, sino para siete días, de acuerdo con la opinión del confesor [194]. “No puedo exonerarla del todo de las tareas, debido a que otras hermanas podrían notar algo; hermana, yo le doy permiso de dedicarse, en la medida en que pueda, a la plegaria y de tomar apuntes de algunas cosas, pero me será mas difícil arreglar lo del ayuno, de verdad, aquí no logro inventar nada.” Y dijo: Retírese, hermana, quizá me ilumine alguna luz. En la mañana del domingo comprendí interiormente que cuando la Madre Superiora me había destinado a la puerta a la hora de comer, pensó en darme la oportunidad de ayunar. Por la mañana no fui a desayunar, pero poco después fui (8) a la Madre Superiora y pregunté: Si estoy en la puerta será fácil no llamar la atención con mi persona. Y la Madre Superiora me contestó: Cuando la destinaba [195] pensaba en esto. En aquel momento comprendí que el mismo pensamiento yo lo había sentido dentro de mí.
Comentario:
El ayuno es muy importante para el desarrollo de la vida espiritual. Si Jesús se preparó a su gran misión con cuarenta días de ayuno, es evidente que el ayuno es muy recomendable para disponerse a grandes cosas.
La Virgen, Reina de la Paz, pide hacer ayunos a pan y agua los viernes, y de ser posible también los miércoles. Podemos hacer el propósito de comenzar con esta práctica que, si la Virgen la pide, será porque es muy importante.
La misma Virgen ha dicho en uno de sus mensajes que con la oración y el ayuno podemos detener las guerras, y obtener todo de Dios. Es más, ha dicho que con el mensaje que nos ha dado sobre la oración y el ayuno, ya no tiene más qué decirnos, porque con esas dos cosas ya podemos alcanzar todo de Dios.
Si no nos es posible ayunar, porque estamos enfermos o por algún otro motivo, entonces hagamos siempre pequeños sacrificios, pequeñas renuncias; privarnos de un postre, comer un bocado menos, etc., y así nos iremos fortificando en la voluntad y con esa sencilla penitencia, no solo nos santificaremos, sino que obtendremos gracias para nosotros y para nuestros hermanos, porque las almas se salvan con la oración y el sacrificio, como lo ha enseñado el Señor.
Jesús, en Vos confío.

lunes, 4 de octubre de 2010

Faustina Kowalska, Santa


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Faustina Kowalska, SantaApóstol de la Divina Misericordia, 5 de octubre
Apóstol de la Divina Misericordia

Martirologio Romano: En Cracovia, en Polonia, santa María Faustina (Elena) Kowalska, virgen de las Hermanas de la Bienaventurada Virgen María de la Misericordia, solícita de anunciar el misterio de la divina misericordia (1938).Fecha de canonización: Fue beatificada el 18 de abril de 1993 y luego canonizada el 30 de abril de 2000, en sendas ceremonias presididas por el Papa Juan Pablo II.

Sor Faustina nació en el año 1905 en la aldea de Glogowiec, cerca de Lodz, como la tercera de diez hermanos en la familia de Kowalski.

Desde pequeña se destacó por el amor a la oración, la boriosidad, obediencia y sensibilidad ante la pobreza humana.

Su educación escolar duró apenas tres años.

Al cumplir 16 años abandonó la casa familiar para trabajar de empleada doméstica en casas de familias acomodadas.

A los 20 años entró en la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, donde ­ como Sor María Faustina ­ vivió 13 años cumpliendo los deberes de cocinera, jardinera y portera.

Su vida, aparentemente ordinaria, monótona y gris, se caracterizó por la extraordinaria profundidad de su unión con Dios.

Desde niña había deseado ser una gran santa y, en consecuencia, caminó hacia este fin colaborando con Jesús en la obra de salvar a las almas perdidas, hasta ofrecerse como sacrificio por los pecadores.

Los años de su vida conventual estuvieron marcados, pues, por el estigma del sufrimiento y las extraordinarias gracias místicas.

La misión de sor Faustina consiste en 3 tareas: ­
Acercar y proclamar al mundo la verdad revelada en la Sagrada Escritura sobre el amor misericordioso de Dios a cada persona.
­ Alcanzar la misericordia de Dios para el mundo entero, y especialmente para los pecadores, por ejemplo a través de la práctica de las nuevas formas de culto a la Divina Misericordia, presentadas por el Señor Jesús: la imagen de la Divina Misericordia con la inscripción: Jesús, en ti confío, la fiesta de la Divina Misericordia, el primer domingo después de la Pascua de Resurrección, la coronilla a la Divina Misericordia y la oración a la hora de la Misericordia (las tres de la tarde).

A estas formas de la devoción y a la propagación del culto a la Divina Misericordia el Señor Jesús vinculó grandes promesas bajo la condición de confiar en Dios y practicar el amor activo hacia el prójimo. ­
La tercera tarea es inspirar un movimiento apostólico de la Divina Misericordia que ha de proclamar y alcanzar la misericordia de Dios para el mundo y aspirar a la perfección cristiana siguiendo el camino trazado por la beata sor María Faustina.

Este camino es la actitud de confianza de niño hacia Dios que se expresa en cumplir su voluntad y la postura de caridad hacia el prójimo. Actualmente este movimiento dentro de la Iglesia abarca a millones de personas en el mundo entero: congregaciones religiosas, institutos laicos, sacerdotes, hermandades, asociaciones, distintas comunidades de apóstoles de la Divina Misericordia y personas no congregadas que se comprometen a cumplir las tareas que el Señor Jesús transmitió por sor María Faustina.

Sor María Faustina manifestó su misión en el Diario que escribió por mandato del Señor Jesús y de los confesores.

Registró en él con fidelidad todo lo que Jesús le pidió y describió todos los encuentros de su alma con Él.

Secretaria de mi más profundo misterio dijo el Señor Jesús a sor María Faustina tu misión es la de escribir todo lo que te hago conocer sobre mi misericordia para el provecho de aquellos que leyendo estos escritos, encontrarán en sus almas consuelo y adquirirán valor para acercarse a mí (Diario 1693).

Esta obra acerca de modo extraordinario el misterio de la misericordia Divina. Atrae no solamente a la gente sencilla sino también a científicos que descubren en ella un frente más para sus investigaciones.

El Diario ha sido traducido a muchos idiomas,por citar algunos: inglés, alemán, italiano, español, francés, portugués, árabe, ruso, húngaro, checo y eslovaco.

El 18 de abril de 1993 el Papa Juan Pablo II beatificó a nuestra Sor Faustina Kowalska en la Basílica de San Pedro en Roma.

Fue en el primer domingo de Pascua, en el cual, según el pedido expreso de Jesús a Sor Faustina, debía celebrarse la Fiesta de la Misericordia. Y la beatificó precisamente Juan Pablo II, quien siendo aún arzobispo de Cracovia, llevó adelante el proceso arquidiocesano como paso previo a los procesos romanos.

El 30 de abril de 2000, el Santo Padre Juan Pablo II, canonizó a Sor Faustina, en la Basílica de San Pedro, frente a 200.000 devotos de la Divina Misericordia.


ORACIÓN PARA ALCANZAR GRACIAS por medio de la beata Sor Faustina Oh Jesús, que hiciste de la beata Faustina una gran devota de tu infinita misericordia, concédeme por su intercesión, si fuere esto conforme a tu santísima voluntad, la gracia de .............................., que te pido. Yo, pecador/a, no soy digno/a de tu misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de Sor Faustina y recompensa sus virtudes atendiendo las súplicas que a través de ella te presento confiando en tí.

Padre nuestro... Ave María... Gloria...

Santa Faustina, ruega por nosotros.

domingo, 3 de octubre de 2010

¡¡SOY JESUS¡¡.



GRACIAS..POR..EXISTIR

lunes, 27 de septiembre de 2010

PADRE NUESTRO EN MAYA


"JESUS YO CONFIO EN TI"

jueves, 23 de septiembre de 2010

Quince minutos con Jesús Misericordioso


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Quince minutos con Jesús Misericordioso
Con los miserables.
Jesús Misericordioso, tú tratas con los miserables y los amas, por eso es que tratas conmigo, para demostrar que te complaces en darte a las almas pobres y míseras, y hacer brillar tu infinita misericordia.
Jesús, yo soy un pobrecito pecador, pero tú eres Dios, y todo lo puedes. Por eso te pido que me conviertas de pecador en santo. Yo quiero amarte así como soy, porque si para amarte espero a ser perfecto, entonces no te amaré nunca, porque justamente la perfección es amarte, y no se llega a la perfección sin amarte completamente, por eso yo quiero empezar a amarte ahora mismo, y sé que todo el resto vendrá solo.
Que otros confíen en sus penitencias, o en sus oraciones, o en sus virtudes. Yo, en cambio, confiaré solo en mi amor por ti, que es muy grande y sincero, y reconoceré siempre ante ti mi miseria, porque así me hago digno de que apliques sobre mí tu infinita misericordia, y de un gran pecador tú puedes sacar un grandísimo santo.
Jesús mío, ten compasión de mí. Estoy contento con caminar de tu mano, porque sé que no me perderé. Quiero confiar cada día más en ti, al punto de olvidarme de este mundo y pensar en el Cielo, que ya lo estoy viviendo contigo aquí en la tierra.
Divino Señor, no te enojes conmigo, sino ten siempre una sonrisa para mi pobre alma abatida por el dolor y el sufrimiento, que tu sonrisa me dé fuerzas para seguir caminando contigo por el camino de la vida

martes, 21 de septiembre de 2010

Ausencia de Dios.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Ausencia de Dios.
A veces Dios permite que sintamos su ausencia para acercarnos más a Él, ya que cuando lo notamos ausente, nos esforzamos en recuperar esa consoladora presencia suya.
Todo es un juego del amor. El Señor a veces se esconde para que le busquemos; y otras veces se muestra, para que le adoremos y le amemos.
No hay que tener miedo de las operaciones de Dios en nuestras almas, siempre y cuando recemos, es decir, que no abandonemos la oración, porque orando es como obtenemos fuerzas y valor para afrontar todas las pruebas y salir victoriosos en todas las batallas.
Recordemos que a Jesús, en el Evangelio, le gustaba esconderse y pasar desapercibido. Lo muestra claramente, por ejemplo, cuando va de camino con los discípulos de Emaús, o cuando se aparece a María Magdalena. Así también muchas veces el Señor camina a nuestro lado pero nosotros no lo reconocemos y nos parece que estamos solos.
Pensemos estas cosas y tengamos una gran confianza, ilimitada confianza en Jesús, que camina a nuestro lado, a pesar de que a veces parezca ausente por completo.
Jesús, en Vos confío.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
Los porqués.
529 (6) El día en que terminó la novena en Ostra Brama, al anochecer [192], cantadas las letanías, uno de los sacerdotes trajo el Santísimo Sacramento en la custodia; cuando lo puso en el altar, en seguida vi al pequeño Niño Jesús que tendía las manitas hacia su Madre que en aquel momento tenía un aspecto vivo. Mientras la Virgen me hablaba, Jesús tendía las manitas hacia el pueblo reunido. La Virgen Santísima me dijo aceptar todas las exigencias de Dios como una niña pequeña sin averiguar nada, lo contrario no agrada a Dios. En el mismo instante el Niño Jesús desapareció y la Virgen perdió el aspecto vivo y la imagen quedó como era antes, pero mi alma fue colmada de gozo y de gran alegría y dije al Señor: Haz de mi lo que Te agrade, estoy dispuesta a todo, pero Tú, oh Señor, no Te alejas de mí ni por un momento.
Comentario:
Los hombres estamos acostumbrados a preguntar todos los porqués de lo que nos pasa y de lo que pasa en el mundo. Pero a Dios no le agrada que averigüemos los porqués, como si desconfiáramos del Señor. Si las cosas han sucedido o si el Señor nos pide algo que no entendemos, no le preguntemos los porqués, sino confiemos en Él que, a su debido tiempo, ya sea en la tierra o en el Cielo, nos revelará hasta en sus más pequeños detalles todo lo que por el momento no entendemos.
Recordemos que Jesús, en la Última Cena, les dijo a los apóstoles que algunas cosas no podrían entenderlas ahora, pero que las entenderían más adelante, especialmente con la venida del Espíritu Santo. Pues bien, también nosotros hay cosas que hoy no las entendemos, pero las entenderemos más adelante. Por el momento confiemos en Dios que si decide no revelárnoslas, siempre está bien hecho.
Jesús, en Vos confío.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Sin miedo.


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Sin miedo.
Querido Jesús Misericordioso, hoy quiero pedirte la gracia de no tener miedo, porque a pesar de que sé que tú eres la Bondad infinita y que nada quieres o permites sino por amor y bondad, a pesar de ello muchas veces tengo miedo, no confío plenamente en ti, Señor.
¡Cuánto me falta todavía por recorrer para tener esa confianza fuerte que tú exiges de tus devotos! Por eso te pido que me ayudes a conseguirla, porque esto es más una gracia tuya que un esfuerzo mío, y por ello te la quiero pedir ahora y en la oración, cuando rece tu coronilla de la misericordia.
Jesús de mi corazón, yo sé que me tienes paciencia y que me amas así como soy, con mis defectos y virtudes, porque si para amarme esperaras a que yo sea perfecto, no me amarías nunca. Pero es que amándome así como me amas, me das fuerzas y ánimo para corregirme de mis defectos, y tu amor es el motor que me llevará a las cumbres de la santidad.
¡Ten misericordia de mí, Jesús mío, Jesús Misericordiosísimo, porque tengo mucha necesidad de tu amor y compasión, ya que yo solo, por mi cuenta, soy menos que nada y echo a perder los dones que tú me concedes! Por eso te ruego tu ayuda en todo momento para que pueda confiar cada vez más en ti y cumpla la misión que me has encomendado, sin tener miedo a nada.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Misericordia.


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Misericordia.
Si no socorremos a los necesitados, ya sea de bienes materiales, como de bienes espirituales y morales, seremos juzgados severamente por el Señor, porque Dios ha permitido que en el mundo haya sufrimientos y miserias de todas clases no porque Él quiera ver sufrir a sus hijos, sino para dar la posibilidad a los hombres de practicar la misericordia y la compasión, el bien y las buenas obras.
Porque debemos saber que los hombres, por ser hijos de Dios, debemos tener la misericordia como semejanza con Él, ya que si Dios es infinitamente misericordioso y este es su mayor atributo, también los hijos debemos tener esta característica para parecernos más a Dios.
¡Ay de nosotros si somos duros e inmisericordes con los hermanos!, porque no hallaremos misericordia en Dios para nosotros y nos condenaremos, ya que nadie se puede salvar en justicia sino solo nos salvamos por la pura misericordia de Dios.
Estamos a tiempo todavía. Si hemos sido duros o indiferentes hasta hoy, ya no más. Compadezcámonos de las miserias y dolores ajenos, recordando que Cristo está realmente presente en todo aquel que sufre de alguna forma y en los necesitados, ya sea de bienes materiales, como de cariño, comprensión y ayuda espiritual o moral.
Hagamos obras de misericordia porque así anticiparemos nuestro juicio, ya que haciendo estas buenas obras de compasión, el Señor no nos juzgará e iremos directamente al Cielo.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Dios no hace daño al alma.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Dios no hace daño al alma.
A veces pasamos por momentos tan difíciles que dudamos de si Dios nos ama. Pero luego, cuando pasa el tiempo, comprobamos que esos momentos fueron una gran gracia para nuestra vida, para nuestro avance en la vida espiritual. Y si no nos damos cuenta de ello en esta vida, lo comprobaremos en la otra vida, cuando veamos, a la luz de Dios, todo nuestro caminar terreno y sus vicisitudes.
Tratemos de grabarnos bien profundamente esta verdad en el alma: Dios me ama y no quiere mi mal, sino todo mi bien.
De esta forma confiaremos siempre en Dios, sabiendo que todo lo que Él quiere o permite, siempre es por amor, aunque sean las cosas más terribles, porque Él sabe sacar del mal, de todo el mal, bienes para sus hijos.
Confiemos en Dios que es un Padre bueno, y recemos mucho para que Dios nos tome en sus brazos y nos colme con todas las gracias que desde toda la eternidad nos ha destinado, y que solo mereceremos si rezamos pidiéndoselas.
Jesús, en Vos confío

domingo, 12 de septiembre de 2010

OBRAS DE MISERICORDIA


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Dar de comer al hambriento.
El estómago es como el “segundo cerebro”, ya que como dice el dicho: “Panza llena, corazón contento”. Y esto lo sabe Dios, que quiere que todos los hombres tengan lo necesario para alimentarse, y alimentarse bien, y así estar felices y alabar a Dios.
Pero Dios ha permitido que en el mundo haya miseria para dar la oportunidad a los hombres de que se ejerciten en la misericordia. Y así hay gente que tiene hambre, y Dios esto lo permite para que los que tienen bienes suficientes socorran a estos hambrientos, y así practiquen la misericordia, siendo imitadores del Padre celestial que es misericordioso.
Jesús mismo daba de comer a los hombres porque el Señor sabe muy bien que el hombre no es solo espíritu, sino espíritu y cuerpo, y para el cuerpo necesita del sustento.
Dios nos manda también comer más abundantemente los días de fiesta, para que nos alegremos en esos días y exultemos de gozo. Por eso nosotros debemos tratar de dar de comer a los hambrientos que llegan hasta nuestra puerta, e incluso salir a buscar hambrientos de pan, para aliviarlos en sus necesidades materiales y de esa forma, ellos también canten las grandezas del Señor, y alaben a Dios dándole gracias.
Porque debemos saber que cuando alimentamos a un hambriento, el hambriento que calma su hambre, enseguida piensa en la bondad de Dios, porque tal vez hasta ese momento él pensaba que Dios no lo tenía en cuenta y que lo había olvidado. En cambio nosotros, con nuestra obra de misericordia, le hemos ayudado a recuperar la confianza en la bondad amorosa de Dios, que socorre a sus criaturas a través de nosotros.
Jesús, en Vos confío.

viernes, 10 de septiembre de 2010

ORACIÓN AL SEÑOR DE LA MISERICORDIA


"JESUS YO CONFIO EN TI"

ORACIÓN AL SEÑOR DE LA MISERICORDIA
Esta noche tuve un sueño, que en aquel monte Calvario tres cruces yo vi clavar y en las más alta de ella yo te vi crucificar.Esa divina frente, te vi sangrar.Esa divina espalda, te di azotar.Esas divinas manos, te vi clavar.Esos divinos pies, te vi clavar.Ese divino pecho, te vi sangrar.Esa divina boca, te vi destemplar, con hiel y vinagre.Si madre, todo lo que he dicho es pura verdad.Quien esta oración rezare todos los viernes del año indulgencias ganará, como hierbas tiene el campo, como arenas tiene el mar, como estrellas tiene el cielo, a la hora de su muerte el demonio no sabrá, las puertas del infierno cerradas las hallará y las del Paraíso, abiertas para entrar a la Gloria.Tres horas antes de que muera verá, a la Virgen sentada en la cabecera, para que en sus brazos muera.Si el que la sabe no la reza o el que la oye no la aprende, el día del juicio sabrán lo que esta oración contiene…
(Padre nuestro, Avemaría y Gloria)

martes, 7 de septiembre de 2010

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario
Por Jesús.
528 El viernes, durante la Santa Misa, siendo mi alma inundada por la felicidad de Dios, oí en el alma estas palabras: Mi misericordia pasó a las almas a través del Corazón divino – humano de Jesús, como un rayo de sol a través del cristal. Sentí en el alma y comprendí que cada acercamiento a Dios nos fue dado por Jesús, en Él y por Él.
Comentario:
El rayo de sol que atraviesa el cristal, toma la forma del cristal que atraviesa. Así la Misericordia divina al venir a nosotros los hombres, toma la forma del Corazón de Jesús, y es a través del Corazón de Cristo que se derrama en el mundo entero.
Si la vida eterna consiste en conocer a Dios Padre y a su enviado Jesucristo, entonces la salvación consiste en conocer a Jesús por su Corazón, porque en su divino Corazón está encerrado todo el amor de Dios, y es a través de su Corazón que podemos esperar alcanzar la salvación eterna.
Por eso están tan relacionadas ambas devociones: la del Sagrado Corazón de Jesús y la de la Divina Misericordia, porque son en definitiva una misma devoción.
Todas las gracias y dones que recibimos, los recibimos por el Sagrado Corazón de Jesús, y a través del Inmaculado Corazón de María.
Jesús, en Vos confío.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Quince minutos con Jesús Misericordioso


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Quince minutos con Jesús Misericordioso
Desánimo.
Jesús Misericordioso, dulzura de mi alma, hoy quiero pedirte que me libres del terrible mal del desánimo, porque el Maligno me quiere asustar y trata por todos los medios de desanimarme, para que yo sea inofensivo en el apostolado y baje los brazos y así deje de luchar.
Tú sabes que el desánimo es el arma preferida del demonio para estancar y hacer retroceder a las almas que están empeñadas en alcanzar la santidad, por eso te ruego encarecidamente que me defiendas de este mal, para que yo avance con esperanza y alegría en el corazón, por el camino de la santificación de mi alma.
Jesús, te quiero mucho, y no quiero desilusionarte, por eso te pido que me ayudes a estar siempre de buen ánimo y con la esperanza bien encendida, ya que la esperanza es el comienzo de la confianza, pues la confianza es una esperanza grande, y tú me exiges que tenga una gran confianza en tu infinita misericordia. Pero es que si me desaliento, ya no tendré confianza en ti, porque ambas cosas se relacionan: el desaliento lleva a la desconfianza.
¡Piedad de mí, Jesús! No me abandones en esos momentos difíciles de mi vida. ¡Te amo, Jesús mío!

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Dios no quiere nuestro mal.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Dios no quiere nuestro mal.
Dios no quiere nuestro mal, sino todo nuestro bien; y todo lo que hace o permite con nosotros y en nosotros, es por un designio de su amor infinito hacia nosotros.
Esto nos debe llevar a poner una gran confianza en Dios, Nuestro Señor, y abandonarnos en sus brazos paternales.
Es bueno que pensemos estas cosas cuando estamos en medio de algún sufrimiento o desgracia, recordando que todo lo que Dios hace, lo hace por amor. Incluso cuando castiga, el Señor castiga amorosamente, porque su mano está siempre movida por el amor.
Dios no puede hacer nada malo, pero permite el mal, porque el mal existe desde que Lucifer se rebeló y se hizo fuente de todo mal. Entonces Dios permite actuar al demonio, pero no más de lo que Dios cree conveniente para nuestra salvación y bien espiritual.
Si pensáramos así siempre y confiáramos siempre así en Dios, ya viviríamos felices en toda circunstancia, sabiendo que Dios no nos pierde de vista y está pendiente de todo lo que nos pasa, como si nosotros fuéramos los únicos que existimos en el universo.
Jesús, en Vos confío.

sábado, 28 de agosto de 2010

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,"La Divina Misericordia en mi alma", con comentarioDios es omnipotente.
527 Una vez sentí en el alma un apremio para que me pusiera a la obra y cumpliera todo lo que Dios exigía de mí. Entré un momento en la capilla, oí esta voz en el alma: ¿Por qué tienes miedo? ¿Piensas que Me faltará la omnipotencia para ayudarte? Y [en] aquel momento sentí en el alma una extraña fuerza y me parecieron nada todas las contrariedades que me habrían podido suceder [en] el cumplimiento de la voluntad de Dios.
Comentario:
Si meditáramos un poco más en que Dios es omnipotente, es decir, que todo lo puede, absolutamente TODO, o, como dijo el Ángel Gabriel a María Santísima: “No hay nada imposible para Dios”, entonces andaríamos por la vida con más confianza en el Señor. No que nos descuidemos en la oración, porque justamente el Señor quiere que recemos, y que recemos mucho. Pero lo que sí debemos hacer es actuar como nos enseñó el Padre Pío de Pietrelcina: “Reza, ten fe y no te preocupes”.
Lo principal de la devoción a la Divina Misericordia es la confianza. Con la confianza es que podemos recibir de Dios todas las gracias, aún las inconcebibles e inimaginables, pero que Dios quiere concedernos a los que confiemos completamente en Él.
Entonces, como Apóstoles de la Misericordia divina, tenemos que ponernos un objetivo: la confianza en Dios, la confianza plena en la Bondad de Dios, porque solo de esa forma obtendremos los dones y gracias del Altísimo, para nosotros y para nuestros hermanos.
Jesús, en Vos confío.

viernes, 27 de agosto de 2010

Amor en vez de temor


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Amor en vez de temor
Jesús Misericordioso, amor de mis amores, hoy quiero pedirte algo importante: la gracia de amarte más que temerte. Porque a veces tengo miedo de ti y de los castigos eternos, es decir, del Infierno. Y esto está bien, porque como dice San Ignacio de Loyola: “Si del amor del Señor me olvidare, al menos que por temor a los castigos vuelva a cumplir los mandamientos”. Pero yo quiero pedirte Jesús expulsar de mí todo temor servil y dar lugar al amor a ti, Señor. Porque el amor es más perfecto que el temor, y tú quieres que yo te ame con todas mis fuerzas y que ya no tenga miedo de ti, y que mi único temor sea el de ofenderte por lo bueno que eres y porque te causaría dolor.
Jesús, quiero amarte con todo mi corazón y confiar ciegamente en tu bondad infinita. Desde hoy me pongo bajo los rayos divinos de tu misericordia, y no quiero salir de su amparo hasta que me presente ante ti en el día de mi muerte, con un corazón ardiente de amor por ti.
¡Bendito seas Señor, porque eres la misma Bondad, y porque me amas infinitamente y quieres que yo sea bueno como eres tú!
Jesús, ayúdame a expulsar este miedo

lunes, 23 de agosto de 2010

DIOS DE MISERICORDIA


"JESUS YO CONFIO EN TI"

"Dios de misericordia y bondad, bendice esta mañanaque me has dado.

Que sea un día de salvación, un día que traiga bendiciones y de frutos duraderos para mí y para quienes me rodean.

Bendíceme a mí y todo aquello de cuanto hoy me encargue,todo cuanto emprenda, toque, moldee y organice.

Que mi trabajo se convierta en bendición para otros.

Bendíceme para que yo misma pueda convertirmeen fuente de bendición para aquellas personas con las que hoyme encuentre.

Bendice a las personas que me rodean.

Bendice a mi familia, a mis hijos, a mis amigos.

Bendice sobre todos a las personas que tienen dificultades consigo mismas, que no se sienten bendecidas, que son portadoras de tantas palabras hirientes,que no alcanza a escuchar tus palabras de bendición.

Mantén tu mano sobre ellas y bendícelas, para que tu bendición expulse de ellas toda palabra de maldición y les de certidumbre de que su vida da fruto.

Bendice sus pasos para que sean pasos de paz.

Bendice sus obras y sus palabras, su trabajo y su descanso.

Bendice las habitaciones de mi vivienda.

Expulsa de ellas todos los sentimientos negativos que a veces se quedan en su interiorde los conflictos que no se llegaron a aclarar.

Bendice mi lugar de trabajo, para que realicemos nuestra tarea en un ámbito de bendición. Bendice todos los espacios de mi día, para que todos cuantos entren en ellos se sepan rodeados por tu bendición, para que su corazones se abran y se dejen obsequiar por ella.

Acompáñame hoy con tu bendición a mí y a las muchas personas en las que en este momento pienso. Amén.

Confiemos en Dios.


"JESUS YO CONFIO EN TI"


Confiemos en Dios.
¿Por qué no confiar en Dios, si Él es la Bondad infinita, es la Misericordia misma?
¿No nos basta que Jesús haya muerto de forma tan cruel para demostrarnos su amor por nosotros? ¿Qué esperamos para confiar en Él?
En realidad si desconfiamos de Dios y tenemos miedo a la condenación eterna, es porque no conocemos bien a Dios, porque si hemos sido o somos muy pecadores, los más pecadores de los hombres, no hay nada que temer, porque sabemos que Dios perdona cualquier tipo y número de pecados, con tal de que nos arrepintamos de corazón y vayamos a los pies del Señor y humildemente le pidamos perdón.
Él conoce nuestra debilidad y sabe que el demonio es muy astuto y que nos hace caer muy fácilmente, porque somos débiles y estamos muy inclinados al mal.
Pero lo que estaría mal de nuestra parte es quedarnos en el suelo, es decir, si tenemos la desgracia de caer en pecado, tenemos la obligación de levantarnos, de hacer una sincera confesión con un sacerdote y seguir en el combate. Y aunque caigamos una y mil veces, una y mil veces debemos acudir a la fuente de la Misericordia de Dios que es el Sacramento de la Confesión.
Dios no se cansa de perdonar, nosotros no nos cansemos de pedir perdón, y con el tiempo veremos que avanzamos en la vida de santidad y ya no caeremos tan frecuentemente, y la Misericordia de Dios nos habrá transformado de pecadores en santos.
Jesús, en Vos confío.

jueves, 19 de agosto de 2010

La Llaga de la Misericordia




"JESUS YO CONFIO EN TI"


La Llaga de la Misericordia,


La Llaga del Costado del Señor, sigue derramando la Lluvia de la Misericordia sobre todos nosotros, porque vivimos los tiempos de la Misericordia Divina. A Francisco de Asís se abrió esa llaga, y al Padre Pío también, derramando abundantísima sangre que unió a estos dos extraordinarios hombres a la Redención del Señor, invitándolos a ellos y a nosotros todos a ser corredentores, como es Corredentora la Madre del Señor. Dios nos invita así a configurarnos a Su Cruz, a llevarla, a dejarnos envolver en esta Lluvia de Gracias, de Misericordia Divina, que abundante y profusamente brota de Su Costado.

Hoy, ahora y siempre, adoremos la Llaga del Costado de Cristo como signo de Su Infinita Misericordia. La Lanza que traspasó a aquel Cordero en la cima del Gólgota sigue traspasando Su Misericordiosísimo Corazón en la forma de incontables ofensas y pecados, que se acrecientan al son y el crepitar de la hoguera espiritual en la que el mundo gozoso se sumerge. Nada detiene el fluir de la Sangre y el Agua, hasta que un día el Padre Eterno invite al Justo Juez a derramar Su Justicia.

Vivimos un tiempo de Gracia, no lo desperdiciemos. Adoremos al Amor de los Amores, que en tiempos de Misericordia nos baña con el Amor que brota de la Llaga de Su Costado, la Llaga de la Misericordia

Modo de vida.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Modo de vida.
526 (4) + El 14. Este jueves, mientras hacíamos la adoración nocturna [191], al principio no pude rezar, una aridez se adueñó de mí; no pude contemplar la dolorosa Pasión de Jesús, pero me postré en cruz y ofrecí la dolorosa Pasión del Señor Jesús al Padre Celestial como satisfacción por los pecados del mundo entero. Al levantarme del suelo después de aquella plegaria y al volver a mi reclinatorio, de repente vi a Jesús junto a él. El Señor Jesús con el mismo aspecto que tenia durante la flagelación, en la mano tenia la túnica blanca con la que me vistió y un cinturón con el que me ciñó y me cubrió con un manto rojo igual al que le cubría a Él en la Pasión, y un velo del mismo color y me dijo: Tú y tus compañeras tendrán un hábito igual; Mi vida desde el nacimiento hasta la muerte en la cruz será su regla. Contémplame y vive según esto; deseo que penetres más profundamente en Mi espíritu (5) y [tengas presente] que soy manso y humilde de Corazón.
Comentario:
Este modo de vida que el Señor le propone a Sor Faustina para la nueva congregación que ella debe formar, es el modo de vida que Jesús propone a todos los cristianos, a todos los hombres, porque es la imitación de su vida, ya que el Señor vino al mundo para que su vida nos sirviera como ejemplo y guía en nuestro peregrinar terreno.
Los cristianos todavía no hemos descubierto mucho del vivir cristiano, porque no vivimos como otros Cristos y damos así oportunidad al demonio de que nos arrastre consigo, y escandalizamos a muchos hermanos nuestros.
Es tiempo de que dejemos de leer periódicos, de mirar televisión y pasar el tiempo en frivolidades, y de que empecemos a leer y meditar más el Santo Evangelio, para adecuar nuestra vida a la de Cristo, porque de ello depende nuestra salvación y, quizás, la salvación de muchos hermanos nuestros.
Jesús, en Vos confío.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Contigo, Jesús, lo puedo todo.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

Contigo, Jesús, lo puedo todo.
Querido Jesús Misericordioso, contigo lo puedo todo. Esta es una gran verdad que a veces no me pongo a meditar, porque si verdaderamente la meditara, entraría gran luz en mi corazón y en mi alma y ya no tendría miedo a nada ni a nadie. Porque estando contigo no hay nada que temer, ya que todo te está sujeto.
Señor, quiero confiar cada vez más en ti y desconfiar cada vez más en mí, porque de esto depende mi santificación y mi salvación.
Sé que contigo estoy seguro como un pajarito en el nido, bajo las alas de su madre. Pero a veces me entra la desconfianza y debo luchar con ella.
¡Qué débil soy, Señor! Tú me amas tanto y te me das por entero, y yo en cambio soy tan tacaño y me reservo cosas para mí y para mi egoísmo. No soy capaz de entregarme verdaderamente a ti; aunque lo digo de palabra, en los hechos no me abandono en ti.
¡Señor, si no haces un milagro conmigo, estoy perdido! Porque soy una pobre nada que sin ti no vale nada.
Jesús, apiádate de mi pobre miseria y ten infinita misericordia de mí, que soy el más necesitado y el más desprovisto entre todos los hombres.
Solo quiero decirte que te amo, Jesús mío, y que quiero compensar mis faltas y pecados, dándote mucho amor, para reparar por mí y por los que no te aman.
¡Bendito seas por siempre Señor!

lunes, 16 de agosto de 2010

ACTO DE CONFIAR






ACTO DE CONFIAR
Dios, Padre misericordioso, que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo Consolador, te confiamos hoy el destino del mundo y de todo hombre. Inclínate hacia nosotros, pecadores; sana nuestra debilidad; derrota todo mal; haz que todos los habitantes de la tierra experimenten Tu misericordia, para que en Ti, Dios uno y trino, encuentren siempre la fuente de la esperanza. Padre eterno, por la dolorosa pasión y resurrección de tu Hijo, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Amén.
(Papa Juan Pablo II)
"JESUS YO CONFIO EN TI"

sábado, 14 de agosto de 2010

La vida es lucha.


"JESUS YO CONFIO EN TI"

La vida es lucha.
Este tiempo de vida sobre la tierra es tiempo de lucha, de combate, tiempo de misericordia divina, pues siempre Dios está dispuesto a perdonarnos y podemos comenzar una nueva vida después de la caída.
La Misericordia de Dios nos es necesaria ya que ningún hombre puede salvarse sin la Misericordia divina, puesto que todos los hombres la necesitamos debido a que ninguno de nosotros es justo y todos, más o menos, tenemos que ser perdonados.
La Misericordia del Señor es un remedio en esta lucha, que debemos aprovechar mientras tenemos vida, porque llegará el momento de la muerte y ahí mismo, del tiempo pasaremos a la eternidad, donde todo quedará fijado para siempre en nosotros.
Pensemos en esto, no para tener miedo y vivir angustiados, pero sí para ser prudentes y previsores, sabiendo que un día moriremos, y que para ese momento nos tenemos que encontrar en gracia de Dios.
Confesémonos frecuentemente, al menos una vez al mes, si no hay pecados graves, porque en cada confesión se nos curan las heridas que dejaron los pecados y se nos da fuerzas para seguir en la contienda en que nos jugamos la eternidad.
Jesús, en Vos confío.

domingo, 8 de agosto de 2010

Que el Señor



"JESUS YO CONFIO EN TI"


Que el Señor te bendiga y te guarde

Que el Señor haga brillar su rostro sobre ti y te conceda su Gracia

Que el Señor habite en ti y te de Paz.

Que el Señor TE DE SU MISERICORDIA

VISITANTES DE....